Primer triunfo español en el Dakar

Cristina Gutierrez y Gabriel Moiset Ferrer, del equipo Mitsubishi, sufren un percance en las dunas. :: reuters/
Cristina Gutierrez y Gabriel Moiset Ferrer, del equipo Mitsubishi, sufren un percance en las dunas. :: reuters

Joan Barreda, piloto valenciano de Honda, consigue subirse a lo más alto del podio en categoría motos y se convierte en líder de la clasificación general

LEILA BENSGHAIYAR

El Dakar tiene sabor español. El raid más duro y exigente del mundo cerró ayer su tercera etapa con un valenciano en el podio. Joan Barreda se colocó líder de la clasificación en categoría de motos, en la que también participa el piloto cántabros Chus Puras, y logró el primer triunfo español de esta edición del Dakar. Y es que la actuación del valenciano en la prueba fue impecable. Barreda sabe muy bien lo que tiene que hacer para ganar en este Dakar: no especular. Un mandamiento que siguió a rajatabla.

Gracias a este primer puesto el líder de Honda saldrá a la larga etapa de hoy como líder de la clasificación general y con un objetivo en mente, repetir podio y empezar a abrir hueco para quitar el reinado a KTM con el británico Sam Sunderland, ganador del año pasado.

Si Joan Barreda se ha ganado el papel de favorito en las últimas ediciones del Dakar es por actuaciones como la de ayer en las dunas de Pisco. Cuajó una jornada perfecta, después de remontar un inicio difícil con Adrien Van Beveren como principal rival. El francés y el español se turnaron al frente de la tabla de tiempos, con el chileno Pablo Quintanilla y Sam Sunderland siguiéndoles muy de cerca.

Barreda no es ningún novato en esto del Dakar. Al contario. Es un piloto curtido que cuenta con nada menos que seis ediciones del raid a sus espaldas. Y como demostró ayer, a la séptima va la vencida. El líder de Honda logró una trabajada victoria en la segunda jornada de competición del raid, en el bucle de Pisco, en el que muchos participantes tuvieron que lidiar no sólo con las dificultades propias de una jornada fuera de pista entre dunas, sino también con problemas estomacales por lo que apunta a ser un virus que ha afectado a buena parte de la caravana.

La etapa se desarrolló en los alrededores de las ciudad peruana de Pisco, donde estuvo el punto de partida y de llegada del recorrido, que en un 90 % fue fuera de pista, y eminentemente sobre duna. En ese punto, los avezados del Dakar están aún en el calentamiento. El gran desafío de la jornada se jugó mayoritariamente fuera de pista, sobre un chott, pero también entre los cañones. Las motos y quads se separaron durante unos 15 kilómetros del trazado principal, sin aumentar la distancia del día. Una etapa que penalizó a los recién llegados al rally, que enfrentaron sus primeras dificultades y empezaron a perder frescura en una jornada marcada por los accidentes y las complicaciones. Coches volcados, choques violentos y ruedas hundidas en la arena fueron la tónica de la jornada, que ya se perfilaba complicada por su trazado y se vio aderezada por la complicación que supone la arena, un terreno siempre traicionero.

Ni Roma, ni Sainz

Si la victoria de Barreda fue la cara de la delegación española, la cruz llegó en los coches. Tanto Nani Roma como Carlos Sainz tuvieron un mal día, en parte afectados por ese virus estomacal y en parte por las vicisitudes propias de la etapa. Abrir pista perjudicó notable al madrileño, que pronto perdió su ventaja entre los 'waypoints' dos y tres, y con las molestias estomacales y dos pinchazos, acabó entrando a más de 13 minutos del vencedor.

Tampoco fue el día de Nani Roma. El de Folgueroles había sido el mejor español el sábado, pero ayer empezó ya con problemas en las dunas nada más arrancar. Pero lo peor estaba aun por llegar. En la zona empedrada Roma chocó de manera muy violenta y el capó de su Mini saltó por los aires. El catalán perdió más de 20 minutos reparándolo.

Aunque sistema de cronometrajes merece un capítulo a parte en loquee se está convirtiendo en una tradición en el Dakar: el sistema de GPS de dedicó a 'trolear' a los participantes a medida que fueron cruzando la línea de meta y por momentos puso en duda los tiempos de la prueba.

La de hoy no será una etapa más fácil. La jornada cuenta con más de 500 kilómetros -de los que 296 son cronometrados- y discurrirá entre Pisco y San Juan de Marcona. Las dunas, zonas embarradas, cañones, zonas pedregosas y los temidos chotts, que son lagos salados cerca de zonas marítimas, serán los encargados de poner a prueba la pericia de los participantes.

Cuarto puesto para José Luis Peña en la segunda etapa

Después de debutar ayer con buen pie los contendientes cántabros del Dakar, Chus Puras y José Luis Peña cerraron la segunda etapa con resultados desiguales. Peña, que compite en modalidad de buggies con Polaris, salió mejor parado. El santanderino consiguió hacerse con el cuarto puesto a 1 minutos 46 segundos del tercer clasificado, el peruano Anibal Aliaga -que compite con una escudería homónima-, en un ranking que lidera el Juan Carlos Uribe, del Can-Am Perú. El piloto cántabro salió segundo y empezó perdiendo tiempo y posiciones, sin embargo tras el segundo waypoint de la jornada, culminó una pequeña remontada que le permitió entrar en cuarto lugar y mantenerse en ese mismo puesto en la general. Por su parte, Chus Puras, del Xraids Team, culminó su lucha contra las arenas, el terreno sobre el que más le gusta pilotar, en el puesto 115. El piloto, que es el más veterano en la categoría sobre dos ruedas de los que participan en esta edición del Dakar, tardó cinco horas 32 minutos y 57 segundos en cruzar la línea de meta, casi dos horas y media después de que lo hiciera el líder de la prueba, el también español Joan Barreda. Después de la jornada de ayer Chus Puras ostenta el puesto 96 de la clasificación general.

 

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