Automovilismo

La suspensión del Rally Trasmiera deja ver disensiones internas

Parque de asistencia del Rally Festival Trasmiera del año pasado. /Roberto Ruiz
Parque de asistencia del Rally Festival Trasmiera del año pasado. / Roberto Ruiz

La organización anuncia que el rally no se celebrará, al menos en mayo de este año, como estaba previsto

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

En total ha sido más de una década de la que es -o era, a tenor de la decisión tomada ayer-, la prueba más importante del automovilismo cántabro. El Rally Festival Trasmiera, aquella aventura que nació en Liérganes para después trasladar su epicentro, no se disputará este año. En el aire queda si podrá recuperarse o no en 2020. En especial después de que algunos de los colaboradores de la prueba hayan reaccionado con gran rechazo a la decisión de los organizadores de anular la convocatoria de este año, prevista para los días 9, 10 y 11 de mayo.

Pero lo que parece claro, además de las fuertes disensiones internas entre organizadores y colaboradores, es que este año ya se ha dado por perdida la prueba. De hecho, ya se ha comunicado a algunos de los pilotos de referencia que debían conformar el principal atractivo de la cita que no se desplacen a Cantabria. Y es que el evento -porque la faceta competitiva era la más importante- no solo arrastraba miles de aficionados a las cunetas cántabras, sino que también exigía una gran infraestructura, inversión y apoyo de los patrocinadores.

El caso es que el Rally Festival Trasmiera pone un punto a su trayectoria, y solo falta por comprobar si es punto seguido o punto final, confirmando así el anuncio de El Diario de que corría el riesgo de suspenderse. De hecho, los propios organizadores reconocieron ya el miércoles esta posibilidad, aunque anunciaron que no sería hasta hoy mismo cuando darían a conocer su decisión. Finalmente lo han hecho antes. Y ha sido en el peor sentido posible: la cita no se llevará a cabo. Una parte de los colaboradores, que incluso se habían postulado para tomar el relevo, han mostrado su malestar. Y dejan, eso sí, una puerta abierta a la posibilidad de que la gran fiesta del deporte cántabro pueda regresar el año que viene.

Según la directiva ha sido imposible cumplir con toda la normativa legal

La escudería Rally Legend hizo públicó ayer de forma extremadamente madrugadora la suspensión de la prueba, pese a que horas antes aún aseguraban a El Diario que podría llevarse a cabo. La cita se había convertido junto al Rally Santander Cantabria en la más importante del motor montañés y una referencia más allá de este ámbito. Este último ofrece el aliciente de la competición oficial y de ser puntuable para el Campeonato de España. Así, desde un punto de vista competitivo y oficial es más importante que la prueba de vehículos clásicos, pero es esta la que más público arrastra. El motivo, al margen de las modas, está en el aliciente que supone ver a grandes pilotos históricos y a los coches emblemáticos del Mundial WRC: los Celica, Delta, Stratos, etcétera.

Los colaboradores quisieron cambiar la Junta y ponerse al frente y no se aceptó

Fue Laureano Canales, presidente del Club Rally Legend Cantabria, quien anunció a través de un comunicado lo que poco antes había puesto en duda cuando comenzaba a ser un secreto a voces: la cancelación de una prueba que estaba originalmente prevista para los días 9, 10 y 11 de mayo. «Para esta escudería ha sido imposible cumplir con toda la normativa legal que afecta a la organización de un evento de estas características, por lo que nos vemos en la obligación de suspenderlo. Pido disculpas por todos los trastornos que se puedan originar. Como bien indica el reglamento, se procederá, desde ya, a la devolución íntegra de los derechos de inscripción».

Otro 'frente'

Se pone así fin, al menos por el momento, a lo que fue Rally Liérganes Histórico en primera instancia y más adelante y Rally Festival Trasmiera. Acto seguido algunos colaboradores de la prueba, lanzaron otro comunicado: «La Escudería Rally Legend Cantabria (formada exclusivamente por Laureano Canales Fernandez, en calidad de presidente, y por Alberto Castanedo Varona, en calidad de secretario) decide unilateralmente disolver la estructura y liquidar la formación actual, argumentando que su estructura actual como club deportivo elemental les impide en base a la legalidad vigente asumir sus posibles y futuras responsabilidades legales y/o en cuanto a la solicitud de permisos necesarios», señala el documento firmado por cuatro colaboradores de la competición durante los últimos seis años: Elena Sunsundegui, Jesús San Millán, Agustín Carvalho y Andrés Bueno.

«Estos cuatro firmantes les hemos propuesto un millar de alternativas, la más lógica que es cambiar la junta directiva y ponernos nosotros al frente (pidiéndoles su colaboración para cerrar esta edición con normalidad), pasando de club deportivo elemental a club deportivo básico, pero tampoco lo han aceptado. Nuestro desazón es mayúsculo puesto que si esto nos lo hubiesen dicho en el mes de septiembre o diciembre hubiésemos tenido margen de maniobra. Ahora mismo, con tan solo dos meses, es imposible por nuestra parte».