La directiva se planteará su futuro una vez se estabilice la situación del club

Víctor Diego, Manolo Higuera y 'Tuto' Sañudo./
Víctor Diego, Manolo Higuera y 'Tuto' Sañudo.

El fracaso en la parcela deportiva ha supuesto un duro varapalo también para el Consejo de Administración verdiblanco

SERGIO HERREROSantander

Era una debacle casi anunciada en la que el racinguismo prefería no pensar. Todo apuntaba hacia el 26 de junio, la fecha de la última eliminatoria del play off de ascenso a Segunda División. Pero la eliminación del Racing en la segunda ronda ha precipitado los acontecimientos y ha abierto numerosos frentes. La mayoría, preocupantes. Con el equipo otro año en Segunda B, muchos futbolistas abandonarán la actual plantilla verdiblanca y Pedro Munitis ya anunció el domingo su decisión de no continuar como entrenador. Gran parte del cuerpo técnico incluido GonzaloColsa se marchará con él. Yel Consejo de Administración, de momento, continúa, con la intención de completar el proceso de estabilización institucional del club. Algo que pasa por la firma del convenio de patrocinio que la entidad verdiblanca sigue negociando con la empresa cántabra ITM. A partir de ahí, la directiva racinguista se planteará su continuidad o no al frente de la nave.

El fracaso en el capítulo deportivo ha puesto el broche negativo a un año de duro trabajo y numerosos sinsabores para unos miembros del Consejo de Administración no profesionales y, muchos de ellos, procedentes del racinguismo de base. Todo empezó bien, con el éxito de la ampliación de capital, que salvó el club gracias a la aportación económica de más de 12.000 accionistas.

La confección de la plantilla resultó tardía y fallida, o al menos eso es lo que hacen pesar los resultados. Tanto por las limitaciones económicas del club como por la incertidumbre de no saber en qué categoría iba a competir el equipo. Se trabajó de acuerdo a los deseos que a las posibilidades reales. Muchos futbolistas llegaron a última hora y se incorporaron al trabajo con el campeonato ya comenzado.

Muchas críticas ha recibido la directiva por la escasa apuesta por la cantera. La urgencia por el ascenso llevó a tomar la decisión de hacer una plantilla prácticamente nueva. Sin embargo, sí que es cierto que el fútbol base ha recuperado parte del lustre perdido en los últimos tiempos y la apuesta por la Academia ha sido un auténtico éxito.

Respecto al área económica, el club dio pasos hacia delante hacia su normalización, especialmente con el aplazamiento del primer pago de la deuda concursal. Y eso que los servicios jurídicos del club tuvieron que sudar.En primer lugar por una decisión del juez Carlos Martínez de Marigorta, que denegó la solicitud y obligó al Racing a recurrir. Posteriormente, por un error de redacción por parte del propio club que, fue subsanado pero retrasó todo. Eso sí, con el embargo de Hacienda siempre presente, el Consejo de Administración ha hecho lo imposible para ir abonando mensualidades a futbolistas y empleados no deportivos. Estos últimos, sufrieron un recorte en sus salarios.

Pero, sobre todo, lo que ha copado los esfuerzos de la directiva ha sido la negociación de un posible convenio de patrocinio. Desde junio del pasado año. Con el Gobierno de Cantabria y, en los últimos meses, con la firma ITM. Unas conversaciones que aún siguen adelante y de cuyo éxito dependerá el futuro del club.

El área social

Por lo que respecta al área social, liderada por Miriam Peña, el club ha renovado su imagen, se ha modernizado y, sobre todo, ha empezado a funcionar con normalidad en esta parcela los primeros pasos ya los dio el anterior Consejo, a diferencia de durante el mandato de Ángel Lavín, donde la afición fue totalmente ninguneada.

Los actuales miembros del Consejo de Administración racinguista, encabezados por los representantes de la plataforma de exjugadores, desembarcaron en el club en el mes de mayo de 2015, con la entrada de Manolo Higuera y Víctor Diego como consejeros, tras la dimisión de Enrique Díez de Velasco, Luis Castro y Fernando Peral. Un mes después, en Junta de Accionistas y después de haber completado con éxito la ampliación de capital, el propio Higuera se convirtió en presidente, en sustitución de Tuto Sañudo, y Diego asumió el cargo de vicepresidente y portavoz. Junto a ellos entraron Antonio Fariña, Juanjo Uriel, Miriam Peña, Daniel Berasategui , Raúl Fernández Yllán y Agustín García Pascual. Este último dimitió tiempo después por motivos personales y su puesto lo ocupó Juan Alberto Oset.