La primera vista del juicio final

Julen Castañeda, Héber, Beobide y el fisioterapeuta, Fran Ruiz, buscan su habitación a la llegada del equipo al hotel de Las Rozas/
Julen Castañeda, Héber, Beobide y el fisioterapeuta, Fran Ruiz, buscan su habitación a la llegada del equipo al hotel de Las Rozas

El Racing inicia este mediodía en Majadahonda un camino muy largo hacia Segunda División

SERGIO HERREROSantander

En Ruanda, desde tiempos antiguos, se utiliza un sistema comunitario para impartir justicia. Las autoridades de los poblados se reunían alrededor de un árbol para decidir qué hacer con aquel que se saltaba las normas no escritas. Esa forma de resolver las disputas se modernizó y trasladó, a partir de 1994, para depurar las responsabilidades del brutal genocidio que sufrieron el país y sus habitantes. Con mayor o menor éxito. Lógicamente, lo que el Racing empieza este mediodía es mucho menos importante.

El fútbol no pasa de ser algo relevante dentro de la banalidad. Y el único vínculo del país africano con el club cántabro es uno de los numerosos pasaportes que guarda el exverdiblanco Memé Tchité en algún cajón. Ese sistema comunitario para enjuiciar los crímenes en Ruanda recibe el nombre de Gacaca -pronunciado Gachacha-. Un término que podría traducirse del idioma kinyarwanda como "la justicia entre la hierba". Y eso es lo que buscará desde hoy el equipo de Ángel Viadero: conocer la verdad. Sobre el césped. Saber si realmente es merecedor del ascenso a Segunda División o los espectaculares números del campeonato liguero son simple artificio.

El equipo vela armas en Las Rozas antes del partido

tarde libre para la plantilla

Las Rozas, al hotel en el que ha establecido su cuartel general antes del importante partido que se celebrará hoy a mediodía al Cerro del Espino. La expedición, conformada por los futbolistas, los técnicos y el presidente de honor, Tuto Sañudo, tuvo tiempo libre antes de la cena para descansar. Algunos, como Álvaro Peña, Abdón Prats o Beobide se decantaron por acercarse al centro de la localidad madrileña para dar un paseo y hacer algo de turismo. Otros, como Carlos Álvarez, se fueron a su habitación a ver el partido entre el Barcelona B y la Cutural Leonesa.

Las 16 autoridades de esta campaña en la Segunda División B se ven las caras en torno a un balón. Entre la hierba. Y al Racing le ha tocado discutir con el Rayo Majadahonda. Un rival con nombre modesto, pero de ilusión indestructible. Muy peligroso, porque no tiene absolutamente nada que perder. "Esto de jugar con el Racing va a ser para nosotros la Champions. Es un sueño hecho realidad", reconoce el presidente majariego. Ellos ya han cumplido. No tienen techo. Sin embargo, al conjunto cántabro le puede pesar la responsabilidad. La obligación del ascenso. De evitar que la estancia en el pozo se siga enquistando de forma irremediable.

Lo cierto es que el Racing llega a este juicio final en una buena racha de rendimiento y resultados. Aunque la reciente derrota frente el Guijuelo condenó al equipo verdiblanco a tener que soportar seis vistas en este juzgado improvisado sobre el terreno de juego. A Segunda División se va por el camino más largo. En el vestuario parece que han superado el tropiezo de tierras salmantinas -seguramente provocado por un exceso de euforia tras la consecución del liderato- y se muestran convencidos de poder superar con éxito un mes y medio más de competición. Tiempo para expiar las culpas.

Aunque enfrente se encontrarán con un rival que selló su objetivo de permanencer un año más en la categoría de bronce del fútbol español y, a partir de ahí, desatado, se dedicó a hacer honor a su nombre. Como un Rayo. El cuadro madrileño llega al merecido regalo del play off con un balance de nueve partidos sin perder. Un paseo triunfal en el que fulminó, por ejemplo, a los dos primeros clasificados del grupo II: Albacete y Toledo. Modesto, sí. Pero sobradamente preparado.

Después de mucho tiempo de penurias en forma de lesiones, Viadero va con todo al tramo decisivo de la temporada. Todos los hombres a disposición. Ni tarjetas ni lesiones. Hasta Abdón Prats se apunta a la cita, aunque el balear, probablemente no parta desde el once inicial. La única ausencia, la lógica, será la de César Díaz, aún recuperando su rodilla de la rotura de ligamento cruzado que sufrió. La prudencia con Prats le permitirá al técnico racinguista mantener en la titularidad a dos futbolistas llamados a tener mucho peso en el vestuario en la lucha por el ascenso. El primero lo lleva anunciado en su brazalete. Al segundo, su experiencia y carácter le aventuran como carne de líder. Borja Granero y Jagoba Beobide, tras superar sus respectivas dolencias físicas, han llegado justo a tiempo. Y, tras debutar como pareja de hecho en Estella, hoy repetirán en el doble pivote. Eso dejará a Álvaro Peña como mediapunta, por detrás de Dani Aquino. El vasco se encontró cómodo en esa posición frente al Izarra. Tanto Peña como Beobide están prestos y dispuestos después de pasar una semana entre algodones. Por lo demás, once de gala. Iván Crespo, Córcoles, Samuel Llorca, Israel Puerto, Julen Castañeda, Santi Jara, Héber... Los racinguistas ya pueden recitarlo de memoria.

Conociendo a Viadero y viendo las características del rival, seguramente hoy será un día para guardar mucho y enseñar poco. Lo que surja. Con 180 minutos de eliminatoria y frente a un enemigo peligroso con espacios, lo más probable es que el Racing cierre filas en torno a su portería y si se tercia busque un gol a domicilio en uno de sus temibles contraataques. Un registro que domina a la perfección. Un 0-1, con la vuelta pendiente, siempre es un resultado molón. Y si uno juega como local en los Campos de Sport, con una asistencia que ya quisieran algunos en Primera División, mejor aún.

Porque el Racing puede presumir cuando juega fuera y cuando lo hace en casa. Cuando se trata de jurado popular, poca veces pierde. Este domingo, otra vez más esta campaña, los cántabros serán mayoría en las gradas. Así fue en Villaviciosa o en Palencia. Y en León, porque no les dejaron. Esta vez, unos 2.000 seguidores verdiblancos se darán cita en el Cerro del Espino, un estadio para poco más de 3.300 espectadores. Echen cuentas. El Racing juega en casa.

Es el momento de la verdad. De buscar la verdad. La afición ya ha dado un paso al frente. No falla. Seis partidos por delante. Un juicio de seis capítulos. El fútbol le debe muchas cosas al Racing, pero antes tendrá que ganárselo en el terreno de juego. Justicia. Sobre el césped. Gacaca. Hoy toca exponer los primeros argumentos. Que no le parta un Rayo.