Racing / Segunda B

Aburrido ensayo sin porterías

Aburrido ensayo sin porterías
Celedonio Martínez

Un Racing ordenado pero inofensivo y con poca iniciativa domina el partido sin crear una sola ocasión

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Le faltó grada a La Albericia y acierto y chispa al Racing. Por lo demás, correcto. Sin más. La afición se apretó para hacerse un hueco en las vallas, mientras que el equipo hizo lo propio para achicar los espacios, pero se le fue acabando las pilas y el ensayo se tornó aburrido. El fútbol sin ocasiones y sin peligro es como una fiesta sin música.

Los de Ania repitieron la puesta en escena del primer día ante el Alavés, pero le dieron una vuelta de tuerca más. A lo de presionar en campo ajeno se sumó un intento de salida de pelota limpia. El guión de partida no tiene nada que ver con el pasado;dos centrales bien abiertos, laterales adelantados, un pivote que se descuelga y otro que apoya. El técnico cambió algunos peones y le dio la batuta a Rafael de Vicente, que debutó, y la delantera a Juanjo, que arrancó los aplausos. Probó a los chavales, Dosal y Mirapeix, y formó una banda con Aitor Buñuel y Javi Cobo. Al navarro le sobran piernas para ocupar él solo el ala. Por la izquierda volvió a brillar el uno contra uno de Lombardo; el francés tiene descaro. Habrá que verle con toros de verdad.

La propuesta inicial del Racing es atractiva. Ania se empeña en que sus pivotes se complementen, de ahí que a Sergio Ruiz le toque bajar a apoyar a los centrales y De Vicente se quede más suelto. El Racing con esta estrategia le quitó la pelota al Vitoria, que tampoco se la peleó, pero hasta el minuto 19 no se acercó a la meta rival. Juanjo remató un pase atrás de César Díaz. Poco más. Orden y control, pero sin chispa.

1 Racing

Zárraga, Buñuel, Mirapeix, Figueras, Ruiz, De Vicente, Javi Cobo, Juanjo, Lombardo, César Díaz y Dosal. También jugaron: Iván Crespo, Julen Castañeda, Quique Rivero, Goñi, Jerín, Musy, Soberón, Jon Ander, Iñigo Sain-Maza, Tirilonte y Olaortua.

0 Vitoria

Quique Cebriá, Guarrotxena, Leizta, José Hernández, Álex Malón, Petxarromán, Iruretagoiena, Miguel Marí, Dieng, Regis, Lara. También jugaron: Escoruela, Areito, Julen López, Dufur, Atienza, Jaime Dios, González, Koldo Obieta y Branimor Cipetic.

Goles
1-1, César Díaz. Min. 40.
Árbitro
David Ruiz Martín (Colegio Cántabro)
Incidencias
Alrededor de 1.00 personas

Ania, que volvió a darse una paliza en el banquillo gesticulando de lado a lado, no cambió el registro. Su sistema parece innegociable y el que no corre no tiene hueco, pero a sus piezas les falta iniciativa. Normal, por otro lado, con apenas dos semanas de puesta a punto. Las bandas abren el campo, los centrales no abusan de la diagonales y los pivotes aparecen entre líneas, pero se filtran pocos pases y eso que el Vitoria se empeñó en no aguarle la fiesta. Permisisvidad. La primera mitad sirvió para dibujar con brocha gorda lo que se avecina;un equipo serio con las ideas claras, intenso y que asume los riesgos mínimos. Enseñó tres o cuatro jugadas a balón parado y en una acertó;a la salida de un córner, César Díaz remató a gol el único de la tarde. De los nuevos, Figueras en su sitio;Buñuel con muchas piernas;De Vicente, jugón;Lombardo, atrevido, y Zárraga, correcto.

Predecible y sin ideas

En el segundo acto se cambió el envoltorio y Ania metió once nuevos. Jugaron a lo mismo, pero con alguna marcha menos. Los mandos de la nave, para Quique Rivero y Jerín, y la referencia arriba, para Jon Ander. Se abrió menos el campo, no se llegó apenas y faltó iniciativa. El Vitoria se quitó el corsé y achuchó. Los minutos pasaron sin errores de bulto, pero sin nada que destacar. Ania se enfadaba en el banquillo porque a su equipo se le paraba el reloj. Sin un rival peligroso, el Racing de la segunda parte se volvió inofensivo. Sus dos centrales no se abrieron una sola vez para pedirla y sus laterales no echaron una carrera. El público, generoso, aplaudió cualquier cosa agolpado en las escaleras.

Poco, más bien poco. Sin un desmarque con intención, un pase filtrado y una sola ocasión es difícil digerir un partido por muy amistoso que sea. Todo el mordiente que sobró ante el Alavés se echo de menos este martes. Cero. La debilidad de ideas del equipo le permitió al Vitoria jugar cómodo y dar un paso adelante y la defensa del Racing, que retrocedió un cuarto, le terminó el trabajo al equipo rival. Con tan poco que ofrecer el partido quedó reducido a un balón mal despejado, un salto mal calculado... Predecible e inoperante.

Las chispas que saltaron en un balón dividido al que Olaortua acudió como los centrales de siempre fue lo mejor de 45 minutos sin fútbol. Se le vio a Quique Rivero presionar a los centrales y a Crespo sacar una pelota envenenada cuando se colaba. Este fuer el repertorio de un Racing con el motor capado en un partido en el que sobraron las porterías.

La pretemporada está para probar y lo de hoy sólo le sirvió a los entrenadores. El público no espero a que acabase el partido, el que buscaba un hueco a primera hora corría para no 'comerse' el atasco al salir. Pobre. El ensayo no dio para mucho. Con posiciones estáticas, la primera pared en banda llegó en el minuto 84 en una internada de Musy, que se asoció con un voluntarioso Jon Ander.

A Ania no le gustó su equipo. No hizo mucho de lo que pretende;fue dominador, pero con ese bagaje y un rival con más enjundia hubiera dado el cante. Jerín no hizo el trabajo de Sergio y sin salida de balón el recital de diagonales de los centrales terminó por deslucir la tarde. Faltan ocasiones, falta gol, faltan cinco o seis y, afortunadamente, falta un mes para empezar. Sobra orden y actitud, por lo que los cimientos, al menos, están armados.

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