AUPA promueve una protesta por el mal estado de los Campos de Sport

AUPA promueve una protesta por el mal estado de los Campos de Sport
Javier Cotera

La Asociación de Pequeños Accionistas propone sacar un paraguas en el minuto 30 del partido del próximo domingo

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

El racinguismo empieza a cansarse de ver su casa en ruinas y ya se revuelve sobre su asiento. Después de la guerra política entre Ayuntamiento y oposición a cuenta del convenio de uso del estadio y por la precaria salud de los Campos de Sport de El Sardinero, ahora es la Asociación Unificada de Pequeños Accionistas del Racing (AUPA) la que se ha propuesto promover una protesta de cara al partido del próximo domingo -17.00 horas- ante el Sporting B.

La iniciativa de AUPA propone a los aficionados racinguistas que acudan con un paraguas plegable -los grandes no pueden entrar y deben dejarse en las consignas habilitadas al efecto- en alusión a las goteras y han establecido el minuto 30 del partido -«por los treinta años de abandono»- para llenar la grada de paraguas abiertos durante un minuto. Todo ello en una cita en la que se prevé que la alcaldesa de Santander, Gema Igual, esté presente en el palco de los Campos de Sport.

«Llevamos meses, sino años, los racinguistas luchando por la reparación del campo de fútbol municipal de El Sardinero, usado por varios miles de personas dos veces al mes. Se han hecho últimamente algunas obras de mejoras que eran evidentemente inaplazables; pero aún queda mucho por hacer», afirma en un comunicado el presidente de AUPA, Antonio Sainz Cueto. «Que la cubierta está muy deteriorada es palpable por las innumerables goteras que sufrimos los espectadores en los días de lluvia. Pero lo más preocupante es si esas goteras pueden ser la señal de un estado de deterioro extremo que pueda ocasionar daños personales», añade, antes de acordarse de «las barandillas de los vomitorios completamente oxidadas» o «la inaccesibilidad para personas con movilidad reducida».

«Ante la falta de noticias del Ayuntamiento sobre las reparaciones urgentes de esta instalación exigimos el comienzo inmediato de las obras de acondicionamiento que adecúen a las prestaciones higiénicas, de comodidad y salubridad que demanda una propiedad municipal usada por miles de ciudadanos en el siglo XXI», concluye.

Sin noticias

Mientras tanto, el estadio sigue albergando como puede el día a día del club y sus aficionados y sirve como arma arrojadiza entre partidos políticos, pero sigue estando en un estado deplorable. En una entrevista reciente en este periódico, el director general del club, Víctor Alonso, afirmó que «la situación la conoce todo el mundo. A mí me preocupa por dos motivos. Por un lado, por la seguridad de la gente. Por otro, porque si tenemos fortuna y buen hacer en unos meses igual estamos en el fútbol profesional y no cumplimos los requisitos para competir en esa categoría. Son dos cosas que urge solucionar y a veces dudo por la lentitud con que se está haciendo. Pero bueno; lo que tenemos claro es que el Ayuntamiento está poniendo la predisposición y los medios para atajar esas cosas». En unos términos similares se pronunció hace dos semanas el presidente, Alfredo Pérez, quien habló del «ansia» de que se solucionen los problemas de la instalación, pero también de la preocupación por los tiempos. Todo ello, con unas elecciones cerca y en la que cada partido político arrima El Sardinero a su ascua particular.