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Caerse con todo el equipo
Vaya cambio ·
Un muy superior Racing que ganaba con solvencia da vida a un flojo Granada en una irreconocible segunda parteLos del Racing podían haber sacado dos camisetas diferentes. Una para la primera mitad. Y otra para la segunda. Por lo menos, para distinguirles. Porque ... parece imposible que los del antes del descanso fuesen los mismos que después. De 45 minutos geniales a la casi incomparecencia. Intermedio y lesión de Íñigo Sainz-Maza mediante. José Alberto no supo reemplazar el trabajo en la medular del capitán y los suyos dieron vida a un flojo Granada que olía a moribundo a kilómetros de distancia. Se cayó con todo el equipo. Y del 2-0 al 2-2 sólo pasó un rato. Dos puntos perdidos.
Obligado por las ausencias de los internacionales, José Alberto dio entrada a algunos de los secundarios, como Íñigo Sainz-Maza –el cántabro se lo venía ganando– en el doble pivote y Marco Sangalli, en ese extremo izquierdo replegable. Además, Villalibre repitió en la delantera. Y el míster, además de recuperar a Íñigo Vicente y Mantilla tras sus sanciones, hizo una modificación por decisión propia: Javi Castro reemplazó a Facu González en el centro de la zaga.
Racing
Ezkieta, Mantilla, Mario García, Pablo Ramón, Javi Castro, Íñigo Sainz-Maza (Sergio Martínez, min. 46), Maguette Gueye, Andrés Martín, Íñigo Vicente, Marco Sangalli (Suleiman Camara, min. 75) y Villalibre (Arana, min. 60).
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Granada
Astralaga, Diallo, Lama, Oscar, Loïc Williams, Sola (Casadesús, min. 90), Alemañ (Manu Trigueros, min. 83), Faye (Ganidze, min. 87), Sergio Ruiz, Alcaraz (José Arnáiz, min. 46) y Pascual.
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Árbitro principal Saúl Aís (C. Valenciano).
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VAR David Gálvez (C. Madrileño).
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Asistentes David Cantón y Ricard Esteve, ambos del Comité Valenciano.
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Cuarto árbitro Néstor Holgueras (C. Castilla y León).
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AVAR Óliver de la Fuente (C. Castilla y León)
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Goles 1-0, min. 19:Villalibre. 2-0, min. 23: Javi Castro. 2-1, min. 54: Pascual. 2-2, min. 67: José Arnáiz.
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Tarjetas amarillas Amarilla a los locales Aldasoro, Arana, Mantilla y Maguette Gueye y a los visitantes Faye, Astralaga, Pascual, Sola y Alemañ.
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Asistencia 20.236 espectadores.
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Incidencias Césped en buen estado en una noche con lluvia intermitente. Los patinadores India Rojo –campeona del Mundo júnior– y David Gutiérrez –subcampeón del Mundo sénior– realizaron el saque de honor.
La noche estaba bonita pese a la lluvia. Sofía, la DJ, se puso noventera; el ambiente prometía; 'La Fuente de Cacho', aunque un poco descompasada, sonó como en las buenas veladas; la fantástica iniciativa de la camiseta verdiblanca en favor de los niños que aguardan un transplante y la foto de los capitanes, con Íñigo, el de Ampuero, y Sergio, el de Astillero, fue para enmarcarla. Faltaba ponerle el broche con lo que había venido el Racing a hacer aquí: ganar un partido.
Y lo buscaron los cántabros desde el inicio. Primero, con un pase de Íñigo Vicente a Villalibre, que no pudo conectar bien porque Astralaga se le echó encima. Después, un córner colgado por el de Derio lo cabeceó Javi Castro, pero se interpuso un zaguero en el camino del balón –una la tuvo que resintonizar el responsable de mantenimiento y la otra se quedó colgada en el menú–. Pacheta, en el banquillo nazarí, estaba como las teles del palco: no lo veía nada claro.
El Granada, empeñado en mandar balones largos en busca de la espalda de los laterales racinguistas, se acercó al fin al área de Ezkieta en un cabezazo defectuoso de Pascual que atrapó fácil el portero navarro.
El VAR intervino para corregir el error del colegiado en la jugada que supuso el gol del Granada y que Saúl Aís anuló por presunto fuera de juego
La agresividad que aporta Javi Castro en defensa tuvo premio inmediato. Su presión y la de Maguette Gueye propiciaron un robo en campo contrario que dejó a Marco Sangalli sin marca en la frontal. Éste cedió a su derecha. Y allí, Villalibre, recién salido de la barbería y con un peinado mucho más aerodinámico, le puso una rosca perfecta al balón con la zurda para adelantar al Racing.
Javi Castro estaba dispuesto a aprovechar la oportunidad que le había abierto su titularidad por delante de Facu González. La primera que había rematado se la tapó un rival. La segunda, se quedó en nada. A la tercera, ya saben. Al caldero.
Y no se crean que al Racing le dio por ponerse a guardar la ropa lavada. El Granada daba tal sensación de debilidad que los verdiblancos no parecían tener demasiada percepción de peligro enfrente. Javi Castro fue a por otra en un nuevo saque de esquina, pero esta vez no llegó.
No tenía pinta de que fuese a pasar mucho más en una primera mitad que el equipo de José Alberto terminó fuerte, sólido, confiado y sin fisuras ante un Granada frustrado que daba hasta penuca. Quién le ha visto y quién le ve. El papelito que Pacheta tenía en la mano no parecía tener la solución. Un disparo con poca fe de Faye lo atrapó bien Ezkieta. Pero el añadido del período dio de sí, con Íñigo Sainz-Maza con molestias y con Mantilla quedándose con un recado de Faye que no venía a cuento. Sería la impotencia. Mala pinta tiene el cuadro nazarí.
Al capitán le sustituyó en el descanso el recién renovado Sergio Martínez. Aldasoro se quedó en el banquillo. Con el Granada anímicamente roto y sin confianza, Andrés Martín intentó cambiar su suerte de las últimas semanas con un tiro desde la frontal que se marchó muy alto. Sin embargo, el Racing se empeñó en darle vida a su agonizante rival. El Granada se encontró un balón perdido dentro del área verdiblanca, pero lo más que hicieron fue derribar a Pablo Ramón con un pelotazo en la cabeza.
Luego, Ezkieta emuló a Íker Casillas en la final del Mundial de Sudáfrica, pero el remate de Sola se produjo en fuera de juego. Sin embargo, la absurda norma de pitar media hora después permitió al meta lucirse por fin.
Los rojiblancos vieron luz a la espalda de la zaga racinguista y pillaron a la línea tirando el fuera de juego. Faye centró, el balón tocó en el pie de Mantilla y cayó a plomo en el segundo palo, donde Pascual cabeceó a gol ante una oposición muy leve de Mario García. El colegiado anuló el tanto por presunta posición antirreglamentaria, pero en Las Rozas corrigieron el error. 2-1.
Mira que pintaba bien la cosa... A José Alberto se le fue toda la tranquilidad de repente. Se dio la vuelta y llamó a Arana, que iba a entrar por Villalibre en la punta de ataque. El Racing era una calcamonía de lo que fue en la primera mitad. La defensa ya no daba señal de fortaleza, el centro del campo era un pasillo y en ataque no había ni opciones. Y el Granada, sin muchos alardes, había revivido. Avisó Alemañ, con un zapatazo que no encontró la escuadra. No tuvo tanta condescendencia Arnáiz, que ajustó al poste una falta directa para poner el empate.
Al Racing no le quedaba otra que espabilar, porque el mosqueo empezaba a generalizarse. Al tran tran, los verdiblancos rascaron una ocasión en un tiro desde la frontal de Maguette Gueye que tampoco le puso mucho ímpetu. Se marchó desviado.
En el banquillo tiraron de Suleiman Camara, a ver si el catalán se inventaba algo distinto. El sustituido fue Marco Sangalli. El recién ingresado iba a forzar un córner que iba a peinar Arana, sin suerte, y el balón se marchó demasiado cruzado.
Llevó bastante más peligro el Granada, tiempo después, con una buena acción de José Arnáiz dentro del área, que obligó a Ezkieta a estirarse con el puño en alto para evitar el sonrojo completo. Y luego, Faye cabeceó en el primer palo y a punto estuvo de ver puerta otra vez. Casi que eran los locales los que estaban pidiendo la hora.
Y las iba a tener el Racing para haberse quedado con los tres puntos. Dos. Primero, un buen centro de Mario García desde la izquierda lo remató a bocajarro Arana en el área pequeña, pero Astralaga iba a tapar bien el intento. Y el segundo, tras un pase de Íñigo Vicente, el canario la iba a estrellar en el pecho del arquero. No estaba Luca Zidane esta vez para sus habituales regalos en las visitas a los Campos de Sport.
El choque terminó calentito. Con la grada mosqueada y los racinguistas, frustrados. La celebración de Pascual junto a La Gradona llevó a una tangana que se extendió en el túnel de vestuarios. Eso ya no iba a arreglar nada.
Con lo bien que pintaba la noche, el Racing se acaba metiendo en una situación compleja. Líder, sí, pero tras la derrota de Las Palmas y el empate de ayer, y con un calendario bastante duro para culminar el año, más vale espabilar.
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