Fútbol

Los partidos se ganan en el área

Los partidos se ganan en el área
Daniel Pedriza

El Racing sólo tumba a una Cultural de Durango en inferioridad cuando opta por colgar balones a los arietes

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

En aquella selección de Grecia que se proclamó campeona de Europa en Portugal en 2004 Vassilis Tsartas era la nota discordante. El exfutbolista del Sevilla era el jugador diferente en una selección helena que tenía muy claro lo que debía hacer. La calidad del centrocampista era el complemento perfecto en un equipo que llevaba a cabo su juego tosco y rudo a la perfección. En aquella época se estiló la frase de «eso no es fútbol». Años después llegaron al balompié español batallas más duras que las del Peloponeso con los enfrentamientos entre el Barcelona de Pep Guardiola y el Real Madrid de José Mourinho. El equipo culé maravilló hasta que terminó por aburrir. El conjunto de la capital no enamoraba, pero era el único capaz de tumbar a Messi y compañía. Al final, los estilos son como todo en el fútbol. Carne de tertulia. Para gustos, los equipos. En el deporte profesional importa el resultado, por lo civil o lo criminal. El Racing de Marcelino no era un caramelo para el espectador y el de Paco Fernández narcotizaba hasta al rival. Ambos consiguieron sus objetivos. Misión cumplida. Lo importante es tener las cosas claras y sacar provecho al armamento en pos del éxito. Este domingo el Racing estuvo cerca de merendar paparda ante un colista que se quedó con uno menos a falta de media hora para el final. El discurso verdiblanco se quedó vacío hasta que optó por ir a la carga. Y en el tiempo de añadido, cuando se avecinaba una muerte lenta por inanición, el conjunto cántabro logró dejar los tres puntos en casa para colocarse como líder tras seis jornadas disputadas.

2 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Rulo, Óscar Gil (Juanjo, min. 83), Figueras, Sergio Ruiz, Nico Hidalgo (Soberón, min. 75), Quique Rivero, Dani Segovia, Enzo Lombardo y Cayarga (Jon Ander, min. 70).

0 Durango

Errasti, Ibón (Txopitea, min. 60), Infante, Varela, Aranda, Iparraguirre, Javi Alonso (Portillo, min. 62), Ekaitz Molina, Ekaitz Cenitagoya, Alberdi (Amorrotu, min. 84) y Uribesalgo.

Goles
1-0, min. 90:Dani Segovia. 2-0, min. 92: Juanjo.
árbitro
Pérez Muley (Comité Madrileño). Amonestó a los locales Jon Ander y Óscar Gil y a los visitantes Alberdi e Infante. Este último fue expulsado en el 61 al ver su segunda cartulina amarilla.
Incidencias
Campos de Sport de El Sardinero. Con césped en buen estado y tarde soleada.

«Lo importante es que el equipo juegue con personalidad delante de su afición», decía Iván Ania el pasado viernes en rueda de prensa. Seguramente el míster tenga razón. Como los Campos de Sport hay pocos escenarios en esta Segunda División B, así que el Racing tiene la ventaja de jugar la mitad de los encuentros en un feudo de lujo para la categoría. En el resto de enclaves, a domicilio, no le quedará otra que adaptarse. Vivir como Rambo: «Día a día». El equipo cántabro trató de dar continuidad a lo visto contra el Arenas hace tres semanas. Mando y juego vistoso. Y en cierto modo lo consiguió, ante un rival que, pese a ser colista, vive empeñado y está dispuesto a morir con su estilo combinativo hasta el infinito.

El Racing, lejos de caer en el sonrojo, apenas dejó a la Cultural de Durango gustarse con la pelota en su poder. Durante los primeros 45 minutos, el conjunto cántabro fue el absoluto dominador. Sin discusión por parte de un rival honesto y coherente con sus ideas, pero débil. Sin embargo, a diferencia del último choque de los verdiblancos en casa, el acierto de cara a gol se vio sensiblemente mermado. No todos los días va a ser fiesta. Figueras, el central 'pichichi', fue el primero en intentarlo. A la salida de un córner botado por Quique Rivero, el ilerdense peinó en el primer palo y la pelota se marchó rozando el segundo.

El equipo de Iván Ania, dirigido desde el banquillo por César Negredo por la sanción del principal, llegaba con bastante facilidad a la línea de tres cuartos, donde se pasó toda la primera mitad martilleando. Pájaro carpintero. Y dispuso de unas cuantas buenas ocasiones para haber puesto el partido de cara. Enzo Lombardo, que ayer, sin completar un partido para el recuerdo, volvió a demostrar que es mucho más relevante en la mediapunta que en la banda, probó suerte. Un lanzamiento suyo desde la frontal lo repelió el meta Errasti.

Si la Cultural de Durango llegó a El Sardinero con la intención de tener el balón, el Racing le tiró el planteamiento por los suelos. Los cántabros, con mucha movilidad en ataque y con los laterales creando superioridad por ambas bandas, no dieron un respiro a su contrincante, que apenas pasó del medio campo antes del descanso. Errasti, muy atento siempre, tuvo oportunidad de lucirse en un duro tiro de Buñuel que el meta mandó a córner –el Racing se hinchó a botar saques de esquina– con una estética palomita. La última opción reseñable para los cántabros llegó por medio de Dani Segovia. El madrileño ganó la espalda a la defensa, pero su disparo, raso, lo despejó el arquero a puerta gayola, al más puro estilo de Manuel Benítez 'El Cordobés'. El caso es que al final el partido llegó al intermedio con un empate a cero tan injusto como real.

Menos fuelle

El Racing perdió algo de intensidad con el inicio del segundo tiempo. Seguía controlando la contienda, pero con menos vigor que anteriormente. Buscando claridad en la parcela ofensiva, Ania y Negredo dieron entrada a Jon Andery retiraron a Cayarga. De vuelta al baile de números, los técnicos cambiaron del 4-2-3-1 inicial al 4-4-2. Siguen sin encontrar un prefijo que les convenza plenamente.

El caso es que ni Jon Ander ni el cambio de sistema iban a modificar el panorama racinguista. El encargado de mejorar las previsiones iba a ser uno de los de blanquiazul. Infante vio la segunda cartulina amarilla por una falta en el centro del campo y dejó a su equipo a merced del Racing con media hora de encuentro por delante. Si el conjunto cántabro no era capaz de ganar con estos condicionantes, quizá tampoco lo mereciera.

Sin embargo, lejos de sentirse más cómodo en superioridad numérica, al Racing le empezó a pesar todo. Quique Rivero perdía fuelle y Sergio Ruiz se quedaba prácticamente solo en el centro del campo; a los delanteros no les llegaban balones y el único con presencia ofensiva era un Enzo Lombardo que se gustó demasiado y la grada le dedicó varias reprimendas por no soltar el balón.

Salió al campo Soberón. Hasta Juanjo tuvo sus minutos en el partido de ayer. Yaún así, con cuatro delanteros, el equipo cántabro era incapaz de llevar peligro a un colista con diez. Porque jugando con tres hombres de área, a los futbolistas verdiblancos parecía darles vergüenza colgar el balón. La personalidad conlleva decidir, no hacer siempre lo mismo. La Cultural de Durango, que desde que se quedó con un jugador menos decidió desechar definitivamente su libro de estilo para cerrar líneas y defender el jugoso punto, se mantuvo en el balcón de su área en vista de la incapacidad racinguista.

Al Racing le dio por colgar pelotas mientras se anunciaban los cuatro minutos de añadido. Y con premio. Un balón al área de Sergio Ruiz lo cabeceó Juanjo a bocajarro contra el cuerpo de Errasti. Fue el entremés del tanto verdiblanco. Un córner botado por Quique Rivero desde la derecha del ataque lo tocó Jon Ander en el primer palo y Dani Segovia marcó en el área pequeña. A partir de ahí, con el colista ya rendido, la tarde quedó para Juanjo. El de Ontaneda remató en el segundo poste un centro de Jon Ander. Gol. No fue una celebración cualquiera. El cántabro necesitaba una alegría; sus compañeros han sabido de su situación y hasta la grada tenía ganas de dar cariño a alguien que, aunque no haya cumplido con las expectativas, es uno de los suyos. Final feliz en los Campos de Sport. Y Lasesarre espera para decidir la primera posición con el Barakaldo. La semana se antoja interesante.

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