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Fútbol / Racing

El chaparrón se hizo de rogar

El chaparrón se hizo de rogar
Roberto Ruiz

El Racing golea al Sporting B gracias a sus intermitentes exhibiciones de calidad | Al equipo de Iván Ania le costó abrir el marcador, pero Hidalgo, Cayarga y Cejudo desatascaron el ataque verdiblanco con sus destellos

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Hacía tiempo que no llovía en condiciones en Santander. Ni en lo atmosférico ni sobre los rivales del Racing. Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva. La sonrojante derrota del domingo anterior en Langreo parecía motivo suficiente para que el equipo de Iván Ania buscase este domingo, se esforzase por, un triunfo convincente, autoritario, acorde al dominio clasificatorio y a las ambiciones verdiblancas. Sin medias tintas ni arreones de última hora. La galerna racinguista se hizo de rogar y el chaparrón cayó sobre el Sporting B tras el descanso. Aunque el brillo real fue el de las relampagueantes e intermitentes exhibiciones de calidad racinguista, en un partido en el que los cántabros volvieron a ser más un tanque que un rodillo.

Las principales novedades en la alineación de Iván Ania fueron la ausencia de Cejudo y la vuelta al once de Enzo Lombardo. Además, como parecía lógico después de los problemas de Langreo, Nico Hidalgo volvió al extremo derecho. Y Barral, aunque ya recuperado, tuvo que esperar en el banquillo, permitiendo una semana más de margen a Jon Ander. Dani Segovia y Redru ni siquiera se vistieron, además del lesionado Noguera.

Lo cierto es que el Racing arrancó bien. Lo suele hacer así habitualmente el conjunto verdiblanco. Impulsivo. Todo ello ante un Sporting B venido a menos hasta en la vestimenta. El conjunto yogurín, que saltó al césped con una combinación de camiseta verde y pantalón y medias azules digna de un partido de solteros contra casados, tiene muy poco que ver con el enemigo respondón de la pasada campaña. Incluso con el que tumbó al Racing –de forma injusta– en la primera vuelta. El buen comienzo racinguista se tradujo en tres buenas opciones para abrir el marcador en los diez primeros minutos. Un centro de Nico Hidalgo que dejó pasar Jon Ander se lo encontró Cayarga en el segundo palo. El asturiano no pudo rematar con tino y Javi Benítez logró atrapar. Posteriormente, Óscar Gil lo intentó de tijera a la salida de un córner y el balón se marchó por encima del larguero. El último remate, el de Jon Ander a la media vuelta, tampoco encontró portería.

3 Racing

Crespo, Buñuel, Gil, Jordi Figueras, Julen, Sergio Ruiz, Mario Ortiz, Nico Hidalgo (Quique Rivero, min. 63), Enzo Lombardo (Cejudo, min. 71), Cayarga (David Barral, min. 82) y Jon Ander.

0 Sporting

Javi Benítez, Ramón (Espeso, min. 82), Cordero, Villalón, Pelayo, Aizpiri, Garci (Campos, min. 88), Rubén Sánchez, Gorka, Iván Elena y Pablo Fernández (Chiki, min. 70).

Goles
1-0, min. 58: Cayarga. 2-0, min. 81:Quique Rivero, de penalti. 3-0, min. 85: Cejudo.
Árbitro
Latorre Gracia (Comité Aragonés). Amonestó a los visitantes Chiki, Garci y Rubén Sánchez.
Incidencias
Campos de Sport de El Sardinero. Césped mojado, pero en buen estado, en una tarde lluviosa. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Leopoldo Cervera, abonado número 2 del Racing, fallecido esta semana a los 102 años.
El público
8.403 espectadores en las gradas, según los datos facilitados por el club verdiblanco
El detalle
La protesta promovida por la Asociación Unificada de Pequeños Accionistas tuvo muy poco seguimiento por el mal estado de los Campos de Sport y apenas una treintena de paraguas se abrió en el minuto 30 del partido.

Y a partir de ahí el refresco racinguista perdió gas. No el dominio, que fue prácticamente absoluto durante casi todo el partido, pero sí esa efervescencia inicial de una aspirina que si no encuentra el remedio del gol acaba por dar dolor de cabeza. Las puñaladas aisladas de Nico Hidalgo; el bullicio de Cayarga y la cabezonería de Jon Ander eran los argumentos verdiblancos más allá de la línea medular. Eso, con un Enzo Lombardo completamente invisible en la mediapunta, entre la maraña defensiva planteada por el rival, y al que Ania decidió echar a la banda para dar más protagonismo a Cayarga. Precisamente un centro del asturiano lo conectó Jon Ander, haciendo contorsionismo, para mandar la pelota junto al poste izquierdo. En el otro lado, Iván Crespo era prácticamente un mero espectador gracias a un Sporting B poco exigente. Una volea desde fuera del área de Sergio Ruiz puso el pitido final al primer periodo. Con todos los perseguidores ya por delante en sus respectivos compromisos, Ania y los suyos estaban obligados a cambiar en la segunda mitad para no tener que ver la jeta a los enemigos a través del espejo retrovisor.

Al trán trán

Pero en el inicio del segundo tiempo el Racing fue ese coche a punto de gripar. A trompicones. Acelerón, frenazo. Acelerón, frenazo. Así, ene veces. Sólo un desatado Nico Hidalgo era capaz de animar un poco a la grada. El granadino fue el que logró quitar las brozas del motor verdiblanco para que éste volviese a funcionar. Una fantástica internada por la derecha la culminó con un pase atrás. El primer remate de Lombardo lo despejó un defensa. El segundo le cayó a Julen Castañeda, que mandó la pelota al poste. Siguiente jugada. Fantástica. Nuevo balón al área de Hidalgo. Jon Ander, con un toque certero, habilita la llegada de Buñuel. El navarro cede a su espalda, donde Cayarga marca tras pegar la pelota en el larguero. Por fin. Esto es otra cosa. Relámpago.

Pese a que Enzo Lombardo seguía más perdido que el soldado Ryan, Ania se vio obligado a retirar a su mejor hombre hasta el momento, Nico Hidalgo, cansado y con algunas molestias. Para dar entrada a Quique Rivero y buscar, de paso, un poco más de fortaleza en el centro del campo. Sergio Ruiz pasó a cumplir las funciones de mediapunta. Lo cierto es que el Racing dio cierto paso atrás poco convincente. Eso sí, ante la falta de galopadas por la banda, siempre quedaron las del asistente Ballesteros Rubio, que desataron los aplausos de la grada. Una de esas carreras, para permitir el cambio de Cejudo, ahora sí, por Enzo Lombardo.

Y cuando el Sporting B empezaba a rondar tímidamente el área racinguista, precisamente fue el futbolista cordobés el que iba a provocar un penalti. Se disponía a enganchar un rechace con el pie izquierdo, Carlos Cordero metió la pierna y el colegiado señaló al punto de cal de los once metros. Con Quique Rivero en el campo, ya se pueden imaginar el desenlace. La misma calma de siempre, idéntico lanzamiento de cada vez y la celebración habitual del hombre de hielo racinguista. Media sonrisa es suficiente.

Chiki hizo trabajar a Iván Crespo con un duro tiro desde fuera del área que el meta de Viveda tuvo que mandar a córner con una buena estirada. En esta maldita categoría hay futbolistas buenos de Segunda División B, otros regulares y alguno tirando a malillo. Y después está Cejudo. Seguramente le faltará trabajo o capacidad de sacrificio, pero le sobra todo lo demás. Va a otro nivel. Juega con una pata. Un rato después de marear a un par de defensas con una acción de trilero, el andaluz sacó la varita. Entró por la derecha. El zaguero, atemorizado, reculó. Y el centrocampista verdiblanco hizo lo que le dio la absoluta gana. Con un toque genial, le cantó una nana a la pelota, que se acunó junto al palo y acabó durmiendo apoyada en la red.

Qué sí, que no, que caiga un chaparrón. Pudo llegar el cuarto. A Villalón se le vino el mundo encima cuando vio que en el dos para uno en su contra debía enfrentarse a un Barral que conducía el balón y un Cejudo que le acompañaba la izquierda. Una auténtica avalancha de partidos en Primera División. Desde el centro del campo hasta el área debió rezar tres veces a la Santina. Al final, permitió el mano a mano de Barral con Javi Benítez que el guardameta solventó con acierto.

El caso es que mientras el Racing levantaba por fin la cabeza, Mirandés y Barakaldo se dejaban los puntos en el camino. No podrán quejarse del penalti señalado en los Campos de Sport. Burgaleses y vascos terminaron empatando sus encuentros –la Unión Deportiva Logroñés sí que ganó– y permitieron al cuadro verdiblanco ampliar aún más su renta al frente de la tabla. Ya son diez los puntos de los montañeses con respecto al Mirandés. Con 30 puntos en juego y el quinto clasificado ya a 22, el billete para el play off de ascenso se está imprimiendo y el título de Liga está cada vez más cerquita. Después vendrá lo que realmente importa. Mientras los marcadores acompañen, el Racing que siga jugando como quiera. Los pajarillos cantan. Las nubes se levantan.