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José Ceballos: «Se convive con el error»

José Ceballos, el jugador que más veces ha vestido la camiseta del Racing, posa en su casa de Loredo./Daniel Pedriza
José Ceballos, el jugador que más veces ha vestido la camiseta del Racing, posa en su casa de Loredo. / Daniel Pedriza

El mítico portero del Racing, comenzó jugando al fútbol sala hasta que recaló en el infantil del Cayón donde se formó hasta que fichó por el conjunto verdiblanco

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

Fue el gran portero de los años 90. El jugador más fiel al Racing. Ni el mismo Barça consiguió que abandonase el club de su vida. José Ceballos (Pámanes, 1968) ostenta un récord: ser el jugador que más veces ha vestido de verdiblanco en la historia del club.

La relación de Ceballos con el balón comenzó mucho antes. «A los diez años mi padre y mi madre nos regalaron un balón de reglamento, como lo llamábamos entonces, negro y blanco. Lo cuidábamos que no veas». Con él jugaban José y su hermano Leocadio «porque en la zona en la que estábamos no había muchos niños, así que jugábamos sobre todo nosotros dos». Entonces, «nos íbamos alternando, uno se ponía de portero y el otro de jugador». En aquellos momentos, «aprendías en la calle. No había escuelas como sucede ahora. Intentabas imitar lo que veías y lo que se te iba ocurriendo», explica José Ceballos sobre sus inicios.

El 'gato de Pámanes', o el 'Muro del Cantábrico', comenzó a jugar «con catorce años en el Cayón. Sí que había clubes que tenían equipos alevínes, pero lo normal era llegar en infantiles». Ceballos llegó al equipo de Sarón «en mi ultimo año de infantil. Hasta entonces jugaba al fútbol sala con el equipo del barrio, en Somarriba, y nos juntábamos para disputar los torneos de pueblo que se organizaban».

Eran torneos que se jugaban los veranos en Solares, Villacarriedo y otros pueblos. «La gente, y sobre todo los aficionados los seguían y allí se fijaron en mi». Miguel Otí y Francisco Agudo fueron los descubridores de José Ceballos. «Me conocían de jugar, este último –Agudo– era el entrenador del infantil del Cayón, y me propusieron unirme a ellos». Esa fue la primera gran alegría que dio el fútbol al portero: «en donde yo vivo jugar en el Cayón era lo más. Esa zona –la de Pámanes– es muy del Cayón y era el equipo en el que todo el mundo aspiraba a jugar», recuerda sobre su primer destino como guardameta. Ceballos no tuvo problemas para cambiar el pabellón por el césped.

Estuvo en el equipo de Sarón hasta juveniles De esa etapa no duda de que «son de los mejores recuerdos que tienes. No sé si es porque es una etapa en la que eres un niño y vas descubriendo el mundo. En el Cayón pasé unos años fenomenales, hasta que fui al Racing», señala el meta.

Ceballos, defendiendo la portería del Racing en 1995.
Ceballos, defendiendo la portería del Racing en 1995. / Celedonio Martínez

En el equipo de Sarón ya comenzó a despuntar bajo el arco. «Para mí era algo maravilloso. Primero por jugar en un equipo con tanto nombre como era el Cayón y, segundo, porque allí crecí en todos los aspectos». El cancerbero, el dueño de la meta, «el portero, tiene que poseer una serie de características físicas y mentales. Sobre todo tiene que ser muy fuerte mentalmente, porque convive continuamente con el error», explica sobre las necesidades específicas de su puesto en el campo. En juvenil de segundo año fichó por el Racing y estuvo en el Rayo Cantabria, que entonces era el filial del club verdiblanco. Los santanderinos «entonces eran un referente en primera división. Era un equipo grande y lo viví con mucha ilusión. Pertenecer al Racing es lo mejor que me ha pasado nunca», añade el histórico guardameta racinguista.

Su llegada al Sardinero fue gracias a Santiago Gutiérrez Calle. «A Santi y a Pachín les dijeron que allí había un portero que paraba bien y vinieron a verme y me ficharon. Ahí empezó mi historia con el Racing.» El Cayón había deslumbrado ese año en el Torneo de los Barrios. «Era un campeonato que jugábamos todos los equipos de la categoría. Eran eliminatorias hasta que dos equipos llegaban a la final. Nosotros la jugamos contra el Racing en El Sardinero y me hicieron la propuesta». No lo dudó: «Hay cosas a las que no se les puede decir que no. Seguramente habrá equipos mas grandes, pero de los que puedas sentir el orgullo de vestir su camiseta, solo el Racing».

El de Pámanes militó durante catorce temporadas consecutivas en el Racing, entre 1989 y 2003 (nueve en Primera, cuatro en Segunda y una en Segunda B) y es el jugador que más partidos ha disputado en un equipo con el que consiguió dos ascensos a Primera y uno a Segunda.

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