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Mejorar es innegociable

Mejorar es innegociable
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Durante 67 minutos, un mal Racing jugó a merced del Oviedo B en el Carlos Tartiere

M. Menocal | S. Herrero
M. MENOCAL | S. HERREROOviedo

Lo del Racing últimamente es como lo de los memes esos de 'Cuando lo pides por Aliexpress y cuando te llega'. Sólo que esto no tiene gracia. Si Iván Ania decía el viernes en rueda de prensa que el equipo necesitaba recuperar «las buenas sensaciones» en estos dos últimos partidos de Liga, de momento esas impresiones positivas se cuentan con los dedos. El equipo verdiblanco sigue lejos del rendimiento de la primera parte del campeonato y todo eso a las puertas del momento decisivo. La falta de ambición competitiva cuenta, claro, pero el play off va a exigir mucho más. Un cambio radical de chip. Formateo del sistema. Durante 67 minutos, el Racing completó una actuación realmente mala. Un arranque de orgullo tras el gol del Oviedo B y la salida de Nico Hidalgo arreglaron un partido que podría haber dado paso a la preocupación. Hay tiempo, pero también mucho por mejorar. Y eso, a estas alturas, es absolutamente innegociable.

1 Oviedo B

Lucas Díaz, Lucas Ahijado, Lobato, José Martínez, Andoni, Javi Mier, Sandoval (Jorge Mier, min. 73), Edu Cortina, Steven, Borja Sánchez (Marcelo, min. 83) y Roberto (Jero, min. 89).

1 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Julen Castañeda, Olaortua, Figueras (Óscar Gil, min. 55), Rafa de Vicente (Nico Hidalgo, min 69), Cayarga, Mario Ortiz, Noguera, Cejudo (Dani Segovia, min. 32) y Enzo Lombardo.

El detalle
El Oviedo B hizo pasillo al Racing antes del comienzo del encuentro por su condición de campeón de Liga en este grupo II de Segunda División B.
Goles
1-0, min. 67: Steven. 1-1, min. 82: Dani Segovia.
árbitro
Palencia Caballero (Comité Vasco). Amonestó a los locales Sandoval, Lobato y Lucas Ahijado y a los visitantes Dani Segovia, Rafa de Vicente, Noguera y Mario Ortiz.
incidencias
Carlos Tartiere. Césped en buen estado, en una tarde soleada.
El público
Aproximadamente 1.500 espectadores en las gradas del estadio ovetense. De ellos, medio centenar de seguidores racinguistas que acompañó a su equipo en un partido intrascendente.

Iván Ania eligió su «casa», el Carlos Tartiere, para realizar una especie de ensayo de cara al próximo play off de ascenso a Segunda División. El técnico asturiano puso en liza a muchos de los hipotéticos titulares, entre ellos a Iván Crespo en la portería y a Jordi Figueras en en el centro de la zaga tras su lesión. También regresó al once Enzo Lombardo. YCejudo actuó como falso nueve, una nueva variante en los dibujos del entrenador racinguista en ausencia de David Barral. Sergio Ruiz, Nico Hidalgo y Óscar Gil son los candidatos a la titularidad que se quedaron en el banquillo.

Si lo del Gernika fue un entrenamiento con público, lo del domingo fue una sesión casi a puerta cerrada. Daba la apariencia de que hay casi más espectadores un miércoles cualquiera en las Instalaciones Nando Yosu de La Albericia que ayer en el mastodóntico Carlos Tartiere. Con ambos equipos de asueto competitivo, el interés del encuentro era prácticamente nulo. «Escuchan esto... El silencio», que diría Albert Rivera. Uno de esos partidos en los que se escucha perfectamente todo lo que gritan los futbolistas. Eso sí, allí se presentó medio centenar de racinguistas en esta especie de bolo preveraniego.

El Racing, con Cejudo, Cayarga, Enzo Lombardo y Noguera combinaba por dentro. Yprecisamente fue el madrileño, mediapunta disfrazado de delantero, el que tuvo la primera oportunidad del partido. Recibió en una esquina del área y a la media vuelta lanzó un tiro raso que atrapó Lucas Díaz. La respuesta ovetense llegó en una falta cercana al borde del área. El duro disparo de Roberto fue repelido con los puños por Iván Crespo.

El Oviedo B le quitó el balón a un Racing que debía correr detrás de la pelota. Y ahí el equipo cántabro no se siente especialmente cómodo. Empezaron a verse las costuras verdiblancas. Un error en la zona derecha de la zaga racinguista terminó con un disparo cruzado de Sandoval que se marchó fuera. Si el Racing quería recuperar las buenas sensaciones, de momento, no estaba en camino de hacerlo.

De repente se escucharon aplausos en la platea local. El Vetusta movía la pelota con mucho gusto ante una zaga visitante superada. La acción terminó con una dura volea de Lucas Ahijado que no se coló por el segundo palo por muy poco. Y lo que se oyó después en todo el estadio fue el grito de un Iván Ania que ya empezaba a mutar en una hidra. Los planes del asturiano se torcieron cuando Cejudo tuvo que pedir el cambio por problemas musculares. Con Dani Segovia, el Racing recuperó la figura del '9'.

Al Oviedo B le daba igual lo que sucediese a su alrededor. Iba a lo suyo y juega sin presión. Borja Sánchez repitió la misma acción que Sandoval. Y de nuevo, la pelota no encontró portería, pero a esas alturas el Racing ya empezaba a dejar una imagen preocupante. Cayarga forzó una falta en la frontal y la ejecutó. Mal, a juego con la actuación racinguista. La sesión era de baño –el que le estaba pegando el filial carbayón al Racing–, sin masaje.

Y la segunda mitad avanzó como el mismo despropósito verdiblanco, pero mirando hacia la otra dirección. El Racing jugaba a merced de su rival y sus posesiones duraban menos que las entradas de Preferencia Norte para el play off de ascenso. Pero como el Oviedo B andaba de vacaciones, el choque se convirtió en un ensayo sin porterías. Hasta que los jugadores verdiblancos hicieron la estatua a la salida de un córner. Maniquís dentro del área. El Vetusta sacó de esquina y, ante la pasividad de la zaga cántabra, Steven acabó rematando junto al segundo palo.

Ya era hora

Sergio Ruiz estaba preparado para salir al terreno de juego, pero Ania, ante la desventaja, modificó el guión y llamó a Nico Hidalgo. Porque el Racing sin el motrileño es como una película de domingo por la tarde. Previsible y aburrido. Vestido de mensajero, trajo algo más parecido al Racing original. Precisamente fue el andaluz el que, al poco tiempo de salir, mandó un balón cruzado al poste. En el rechace, Mario Ortiz, con todo a su favor, estrelló la pelota en el cuerpo de un defensa.

El Racing sacó algo de orgullo y Enzo Lombardo pudo marcar en una de sus potentes arrancadas. Esas que hace tiempo que andan en peligro de extinción. El francés lo hizo todo bien, pero al final, en lugar de ceder para la llegada de Noguera desde atrás se la jugó él solo y Lucas Díaz evitó el tanto. El meta local, con una gran mano, sacó poco después un buen remate de Óscar Gil a la salida de una falta lateral.

El equipo cántabro, sin ser una maravilla, ahora sí que parecía algo más que una imitación barata, y esa mejora se vio premiada con el tanto del empate. El Racing encontró por fin a un delantero centro. Cayarga colgó el balón desde la izquierda y Dani Segovia, con un movimiento magnífico, halló el hueco para marcar.

Veintitrés buenos minutos del conjunto verdiblanco remozaron una actuación que durante 67 minutos fue un espanto. Lo mejor de todo es que en esto de la Segunda División B y su lotería para el ascenso, los racinguistas saben de sobra que en la semana previa al primer partido del play off se hace borrón y el cuentakilómetros se pone a cero. Aún hay tiempo para hacer un nuevo pedido a la compañía china para recuperar al equipo que engendró las esperanzas de abandonar este maldito pozo.