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El Racing acaricia el título y podría cantar el alirón ante el Amorebieta

Dani Salas, de la Gimnástica, remata ante el racinguista Mario Ortiz. / María Gil Lastra

La Gimnástica, tras el empate, se mantiene a cinco puntos de Real Unión e Izarra, que marcan la promoción y permanencia

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

Tras el derbi, y a solo cinco partidos del final de la liga, el Racing podría salir campeón la próxima jornada en los Campos de Sport frente al Amorebieta (domingo, a las 18.00 horas). Para que eso suceda deben darse, no obstante, unas condiciones, ya que no solo depende del resultado que obtenga, sino también de lo que haga el Mirandés ante el Oviedo B en Anduva.

Once puntos separan a los verdiblancos (74) del equipo de Miranda de Ebro (63), por lo que podrían proclamarse vencedores al finalizar la jornada 34 si se dan determinadas combinaciones de resultados. La primera de ellas consiste en que los de Santander venzan y no lo haga su inmediato perseguidor. Así, si el Racing gana se colocaría con 77 puntos, por lo que bastaría con que el Mirandés no lo hiciera para llevarse el título, porque se distanciaría a un mínimo de trece puntos a falta de jugarse solo doce.

Variaciones para el título

La segunda opción es que el equipo que dirige Iván Ania empate y el Mirandés pierda. En este caso el Racing sumaría 75 puntos, por 63 de los burgaleses, que se situarían a doce puntos a falta de cuatro jornadas, pero con una diferencia de goles claramente favorable a los cántabros, que han marcado 61 y encajado 19, mientras que el Mirandés lleva 49 a favor y 25 en contra, y además lo aventaja en su duelo particular (1-1 en Anduva y 3-2 en El Sardinero).

El Racing, pase lo que pase la próxima jornada, tiene todo a favor de ganar el campeonato, y solo es cuestión de tiempo que lo consiga. Puede ser esta próxima semana, tal vez la siguiente, pero puede considerársele campeón virtual.

Las claves

Victoria o empate
Si los de Ania puntúan y el Mirandés pierde ante el Oviedo B, los verdiblancos serán campeones.
Rival directo
Los de Mies de Vega se miden a la Cultural de Durango, que pugna por eludir el descenso

La Gimnástica, entretanto, sigue inmersa en su lucha por eludir el descenso. El punto conseguido frente al Racing deja a los blanquiazules en la decimoctava posición con 30 puntos, a tres del Gernika y cinco del Real Unión (que ocupa plaza de promoción por la permanencia) e Izarra. Los resultados de la jornada han sido en general favorables a los intereses de los torrelaveguenses. Los dos equipos que le siguen en la tabla, Durango y Vitoria, perdieron frente a Tudelano y Logroñés, por lo que ahora se sitúan a uno y dos puntos del conjunto entrenado por Dani Mori.

Gernika e Izarra sumaron un punto en sus respectivos encuentros ante Mirandés y Amorebieta, por lo que se mantienen a la misma distancia en que se hallaban. El único equipo de los seis últimos de la clasificación que logró sumar los tres puntos fue el Real Unión, que rompió su mala racha de resultados y goleó al Langreo (4-0), marcador que, si bien no le saca del puesto decimosexto, le sirve para igualar en la tabla al Izarra y situarse a solo tres puntos del Arenas (14º) y cuatro del Tudelano (13º).

Ante la Cultural, una final

Así, la próxima jornada se antoja de gran importancia para los intereses de la Gimnástica. Los blanquiazules visitan a la Cultural en Durango (jueves, a las 18.00 horas), en un enfrentamiento en el que pueden jugarse gran parte de sus opciones de permanencia. Si los de Mori consiguen ganar darían un gran paso adelante, aunque dependerían del resultado del resto de sus oponentes, que también tienen duelos complicados. El Gernika, por ejemplo, visita al Arenas; el Izarra recibe al Leioa; el Real Unión visita al Sporting B; y el Vitoria juega en Calahorra.

Suceda lo que suceda, sin embargo no quedará nada decidido en la parte baja de la clasificación, ya que las diferencias entre unos y otros son cortas, de tal forma que los seis últimos se mueven en un margen de siete puntos. El Vitoria o la Cultural podrían quedar muy tocados si caen derrotados, pero, aún así, no lo tendrían todo perdido.