Fútbol | Segunda B

El Racing necesita defensas

Javi Gómez, en el centro de la imagen, es la alternativa a los fichajes que están por venir./Celedonio Martínez
Javi Gómez, en el centro de la imagen, es la alternativa a los fichajes que están por venir. / Celedonio Martínez

La lesión de Gándara deja al equipo con tres zagueros de los ocho que desea la dirección deportiva

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

El Racing cambia su defensa. Como si se tratase de un boxeador al que su rival le está haciendo daño, la dirección deportiva de El Sardinero debe variar su plan inicial para organizar una defensa de garantías después del contratiempo que supone la grave lesión de Miguel Gándara. A día de hoy la plantilla cuenta con tres zagueros -Olaortua, Figueras y Castañeda- de los ocho que en un principio desea tener el cuerpo técnico.

«Dos por puesto». Este mensaje lo han repetido tanto Iván Ania como Chuti Molina en las ruedas de prensa en las que han coincidido. El canterano era el comodín que se guardaba la secretaría técnica; un futbolista compometido, disciplinado y que puede ser la alternativa tanto como central como de lateral. Ahora que mínimo no se podra contar con él hasta febrero, la hoja de ruta cambia. Gándara no era ni el mejor, ni el más experimentado -ni mucho menos- ni el llamado a ser el cacique en la defensa, pero su perfil encaja perfectamente con el futbolista de equipo que permite desviar los esfuerzos y recursos a otras posiciones al entender que con él se cubren otras. Vuelta a empezar.

LO QUE HAY

Jordi Figueras
Central, experimentado y llamado a ser el 'cacique' de la zaga. A sus 31 años aportará veteranía y calidad.
Iñaki Olaortua
Central con experiencia y buenos números en la categoría. Parte con la intención de hacerse con el puesto.
Javi Gómez
Central, con ficha del filial. En la actualidad es una incógnita. Las lesiones le han lastrado los últimos años.
Julen Castañeda
Lateral izquierdo. Único en su puesto, al igual que las pasadas temporadas.

Hasta el momentro se han hecho dos fichajes en la retaguardia: Olaortua y Figueras. Se trata de dos centrales experimentados; el primero en categorías superiores y con un nivel muy alto en su trayectoria y el segundo una apuesta segura. Pero hasta ahí. El equipo para ser competitivo necesita dos futbolistas de recambio en cada posición -según el cuerpo técnico- y a falta de un mes y medio, en el centro de la zaga y en el lateral izquierdo no ha llegado la mitad de los efectivos y en el lateral derecho no hay ni tan siquiera un futbolista específico.

Es obvio que es pronto y que la cantera es un cajón del que también pueden salir jugadores para aderezar la plantilla; Javi Gómez, es el ejemplo mas notable y, por otro lado, el único a expensas de que la pretemporada dé de sí. Las referencias son buenas, pero las lesiones no le han permitido tener la regularidad para dar el salto. Ania y Molina cuentan con él, pero como una alternativa, como plan B. Hasta que el pasado lunes se conociese la fatal noticia de la lesión de Gándara, la prioridad en El Sardinero era fichar un central y un lateral derecho para que el canterano cubriera cualquier eventualidad en ambas demarcaciones. Sin embargo ahora con esas premisas se quedaría el equipo cojo.

La experiencia de los últimos años sirve de ejemplo; la falta de coordinación y de un criterio claro propició un desequilibrio total entre los efectivos en defensa y los que fueron fichados para el centro del campo y la delantera. El año pasado, sin ir más lejos, los entrenadores -Viadero, fundamentalmente- tuvieron que reciclar a varios jugadores para paliar la excasez de defensas; Granero jugó diez partidos de central, Gándara lo hizo tanto de lateral como de zaguero, Sergio Ruiz sumó siete partidos con el '2' a la espalda y, por si fuera poco, Castañeda fue el único lateral zurdo durante todo el año. Aquella situación, lejos de ser insólita, se repetía. Un año antes, el vasco campaba en solitario en el carril izquierdo y una garve lesión suya -rotura de hombro- obligó a fichar a un jugador 'in extremis' que salió rana, Bontempo.

Dinero para fichar

Las limitaciones económicas durante los últimos ejercicios hicieron que los esfuerzos se destinasen a los jugadores ofensivos asumiendo un desequilibrio en la defensa. Se aceptó el tributo de empezar la Liga con un déficit importante en la parte de atrás y en todas las ocasiones se pagó el arancel correspondiente. Ania ha repetido que desea un equipo intenso y que se haga fuerte desde la zona trasera, que sea difícil de batir. Restan alrededor de seis semanas para que finalice el plazo para incorporar jugadores y aunque es pronto, la secretaría técnica ya va con el tiempo justo.

Por si fuera poco, la baja de Gándara trastoca aún más los planes debido a su edad, ya que el canterano ocupaba una de las fichas sub 23. Desde un pricipio, en las oficinas de El Sardinero -desde la llegada de los nuevos responsables- han dejado claro que se buscan jugadores con cierta trayectoria y contrastados para cumplir con la reglamentación. En ese sentido -acertado o no- el criterio es muy distinto al de los anteriores dirigentes. A la cantera no se la ve como el cuarto de donde echar mano cuando se necesite algo, sino sólo una alternativa. Los fichajes de Zárraga, Lombardo y el interes por Cayarga -extremo del Sporting de Gijón B- son un ejemplo inequívoco de que los chavales de La Albericia deben demostrar su talento, pero de momento están en la recámara.

Juan Gutiérrez es un defensa que en la pasada temporada firmó un protagonismo total en el último tramo de Liga con Carlos Posuo de entrenador, sin embargo en este arranque de pretemporada no está incluido en los 18 que forman la lista inicial. «Los futbolistas sub 23 no deben hacer descender el nivel de la plantilla». La frase la firman tanto Ania como Molina. Su discurso es el mismo.

Por tanto, el cambio de planes es evidente. Se debe fichar más de lo programado. En la actualidad, la llegada de Figueras aporta tranquilidad -falta saber su estado de forma después de pasar por la Liga india-. El central catalán está llamado a ser el buque insignia del Racing; por trayectoria, calidad y carácter el club parece que ha hecho un fuerte desembolso por él. Con Olaortua también, desde fuera, parece que se ha acertado. Sus números y progresión invitan al optimismo. Pero ahí se queda la cosa. No hay recambios. La retaguardia necesita efectivos más pronto que tarde. Hasta el momento se han fichado seis futbolistas, pero restan otros tantos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos