Iván Ania | Racing

«Nos vamos con un punto, que sabe a poco»

Daniel Pedriza

Ania aseguró que «el Racing fue superior pero no fue capaz de demostrarlo»

MARCOS MENOCALTorrelavega

A Iván Ania se le nota. No lo puede remediar. Si está enfadado se le ve en la cara. Ayer, al llegar a la rueda de prensa se mostró serio. Se le veía aguantando los machos. Y sólo al final, en la última pregunta fue cuando se salió del camino recto. Se le cuestionó por David Barral y un presunto penalti que le hicieron al gaditano y estalló. «No tengo ninguna duda de que hay una orden para que cuando haya centros laterales, los árbitros se fijen en Barral. Lo conocen y ya está. Se fijan en él a ver qué hace. El asistente de Calahorra me lo reconoció». Y es que el delantero cayó al suelo en una jugada que fue muy protestada por el propio jugador y que fue de lo poco que ocurrió en el área de la Gimnástica. El asturiano no quiso decantarse, pero dejó la frase. «Hay algo que no me gusta». Su rostro era serio. Minutos antes, al finalizar el partido, se le pudo ver muy molesto junto al banquillo, posiblemente andaba asimilando dicha jugada.

Dani Mori | Gimnástica

En cuanto a lo que fue el derbi, Ania aseguró que «el Racing vino a por los tres puntos, pero se va con uno que sabe a poco». Quizás el mensaje más sincero y realista que mandó el entrenador fue el reconocimiento de lo que pasó: «Fuimos superiores, pero no fuimos capaces de demostrarlo». Este mal se repite. En las últimas jornadas el Racing ha sufrido más de la cuenta en busca de ese gol salvador. Fue un calco de lo que ocurrió en Lezama ante el Athletic B. «Hemos llegado en numerosas ocasiones pero no hemos sabido decidir bien al final. Nos faltó ese pase final. Hemos tenido ocasiones pero no rematamos ninguna». Ni más ni menos. Llueve sobre mojado.

Ania anunció que «tendremos que entrenar mejor y encontrar ese pase». Se rindió a la evidencia, porque su equipo llegó por las bandas con mucha facilidad, pero sin éxito. «Con Nico, con Cayarga, hemos llegado con Buñuel y los laterales en varias ocasiones, pero siempre nos faltó lo mismo», explicó.

«No tengo ninguna duda de que hay una orden para que los árbitros se fijen en Barral en los centros»

«Necesitamos encontrar al rematador», añadió. Y es que Barral, no menos de tres acciones, se quedó esperando un pase que nunca llegó. Es cierto que el gaditano no acaba de ver puerta como desea el racinguismo, pero tampoco le llega un balón para aprovecharlo.

«Estoy contento porque el punto nos acerca más al objetivo, pero es evidente que salimos a ganar», matizó el asturiano.

La puesta en escena del Racing ayer en El Malecón era la esperada. No sorprendió nada, si acaso la suplencia de Sergio Ruiz, que empieza a dosificar los minutos después de una temporada plagada de oportunidades. Rafa de Vicente, Quique Rivero y Mario Ortiz en el centro del campo. «He de decir que no han aparecido tanto como queríamos. Los hemos encontrado poco, sobre todo a Rafa de Vicente», admitió. Con esta frase resumía el partido; el Racing se quedó sin mucho que decir en el centro del campo y su rival le fue ganando la posición. «Sabíamos que el partido estaba por fuera, acumulamos hombres por dentro, pero realmente donde hacíamos daño era por fuera, pero...». Hidalgo y Cayarga llegaban una y otra vez, pero el resultado siempre era el mismo.

«Estoy contento porque el punto nos acerca más al objetivo, pero es evidente que salimos a ganar»

La Gimnásticaa siguió con su plan. «Sabíamos que ellos iban a jugar replegados y con idea de aprovechar nuestros fallos. Si teníamos pérdidas nos iban a crear peligro, pero no las tuvimos». El partido de ayer fue más vistoso -aún sin ocasiones claras de gol- que el que se jugó en la primera vuelta. En parte, porque la Gimnástica, obligada por las necesidades, dio un paso adelante. «Ya digo que no supimos demostrar la superioridad y el rival tuvo algún momento que pudo hacer daño».

«El rival se jugaba la vida»

Su equipo le gustó lo justo y el rival le pareció lo esperado. «Muy intenso, se jugaba la vida y salió al campo a demostrarlo». No dijo más. Al final «un empate, portería a cero», un botín más bien mínimo para lo que realmente está acostumbrado el Racing a conseguir este año. Con la pérdida de chispa que está demostrando el Mirandés, no parece que el Racing tenga que demostrar mucho de aquí hasta el final para ser campeón. «Sabíamos que si ganábamos hoy -por ayer- y al Amorebieta dependíamos de nosotros mismos para conseguir el primer puesto, pero no fue así». Ahora, el Racing sólo será campeón la próxima jornada si gana y los burgaleses pierden. Lo tiene cerca. Pero lo que más le preocupa a Ania es acabar bien las jugadas.

Poca veces se ha quedado sin marcar el Racing esta temporada. La Gimnástica ha sido, precisamente, uno de los equipos que más difícil le ha puesto las cosas. En Santander tan solo subió al marcador un solitario gol, no exento de polémica. Ayer, de nuevo la pólvora del Racing se mojó. «No ha sido problema de llegar. Lo hemos hecho con facilidad, tuvimos momentos en los que circulamos con fluidez, pero de nuevo nos cuesta definir. Sin esa claridad en los momentos finales, cuando hay que acabar la jugada, es muy complicado hacer gol», matizó Ania.

Cada vez queda menos para que termine la Liga regular y el Racing se aproxima al capítulo decisivo. «Tenemos ganas de lograr el objetivo cuanto antes. Es algo que nos dará tranquilidad», concluyó. En ello está el Racing.