«Volver a El Sardinero es un sueño para mí»

Sergio Canales, centrocampista verdiblanco. /Raúl Caro
Sergio Canales, centrocampista verdiblanco. / Raúl Caro

Sergio Canales solo ha estado una vez en los Campos de Sport como visitante

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

La eliminatoria de Copa será también la del reencuentro de Sergio Canales con el Racing. Su salida fue una de las últimas grandes operaciones antes de que los Campos de Sport abandonaran la élite, y de hecho sólo volvió a pisarlos como futbolista en convocatoria oficial una vez más. Ahora, convertido en pieza clave de un Betis al que se incorporó este verano, volverá a hacerlo. Como verdiblanco, pero otro verdiblanco. Lo hará como adversario.

«Estoy muy contento», explicaba ayer poco después de terminar el sorteo. «Para mí volver a jugar en El Sardinero es un sueño, porque desde que me marché solo he podido hacerlo el primer año, cuando estuve en el Real Madrid. Desde entonces no he podido volver, así que me hace mucha ilusión. Será un partido muy bonito para mí».

A diferencia de sus compañeros -que no de su entrenador-, Canales sí que sabe muy bien lo que se encontrará en Santander, porque sigue al Racing e incluso le ha visto algún partido esta misma temporada. El último, el que le enfrentó al Langreo: «Le he estado viendo la semana pasada -aprovechando, como hizo también su entrenador, el parón liguero en Primera División- y le vi muy bien. Jugamos con un Racing que ahora mismo está muy en forma, que va líder por algo».

«Desde el año del Real Madrid no he vuelto a jugar en El Sardinero. Me hace mucha ilusión» Sergio Canales | Futbolista del Betis

El centrocampista cántabro reconoce el sentimentalismo que para él tiene la cita, aunque no por ello cambie la condición de máximo favorito de un Betis que quiere seguir progresando en las tres competiciones en las que está inmerso este año. «Mi prioridad es pasar la eliminatoria, obviamente, pero claro que es un partido muy bonito para mí. Tenemos que pasar, eso lo tengo claro, pero en un cruce diferente a cualquier otro», concluía el santanderino.

Quique Setién

No es lo de Quique, claro, pero Canales también dejó un gran recuerdo en los Campos de Sport, por mucho que su etapa fuera mucho más corta de lo que debería. Siendo no ya joven, sino casi un niño, Juan Ramón López Muñiz le llevó -le dijeron que le llevara, por precisar más- a la concentración de pretemporada de 2009 con el Racing. Era el año de la UEFA y casi no rascó bola. Al año siguiente llegó Carlos Mandiá, que tampoco le dio cancha, pero entonces se produjo un suceso vital en su carrera. Para bien, que ya llegarían otros para mal: el regreso de Miguel Ángel Portugal.

Con el burgalés en el banquillo al fin tuvo confianza y deslumbro a la Liga con goles y jugadas de fantasía mientras Francisco Pernía se negaba a renovarle -llevaba meses haciéndolo- para presionarle en la negociación y forzar de paso situaciones con algún representante. Así fue como Canales se marchó antes de tiempo del Racing a un Real Madrid que pagó una cifra ridícula para la cotización del joven mediapunta rubio en el mercado, aunque luego la falta de confianza de Jose Mourinho y las lesiones, su verdadera cruz a lo largo su carrera, le lastraron.

Dos veces se destrozó una rodilla y, cuando ya estaba recuperado, la otra, lo que le llevó del Valencia a la Real Sociedad en busca de minutos y, sobre todo, de un poco más de fortuna. No es que en el Betis la haya tenido especialmente, pero al menos no le ha ocurrido la inversa. Al fin tiene continuidad y ya está en los planes de Luis Enrique, como reconoció el propio seleccionador cuando se hizo cargo de la Roja. Canales fue la última gran alegría en Primera del racinguismo, que sin saberlo daba sus últimos coletazos en la élite antes de comenzar la que, guerras aparte, es ya la etapa más oscura de su historia. Económica y deportivamente. Un laberinto del que espera salir este año, aunque está escarmentado de fracasos.

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