Rugby

El Aldro se traiciona a sí mismo

Yoel Soria salta a por el balón entre varios jugadores culés./Daniel Pedriza
Yoel Soria salta a por el balón entre varios jugadores culés. / Daniel Pedriza

Los verdes caen por 24-32 ante el Barcelona en un partido con muchos errores y en el que los culés siempre fueron por delante

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

«Jugamos muy mal». Tristán Mozimán, el entrenador del Aldro Energía Independiente, resumía con esas tres simples palabras el encuentro ante el Barcelona en San Román. Una derrota por 24-32 que no se pude achacar ni al estado del campo -pesadísimo por las aguadas-, a las grandes virtudes del rival -y ojo que también las tiene- ni siquiera al 'señor' Atorrasagasti, de nuevo otra vez abroncado por la grada verde sobre todo en la segunda parte. Los verdes se mostraron fallones, sin ideas y cometieron demasiados errores ante un Barça que este año ejerce de grande. Los culés son terceros, a sólo dos puntos del líder, el Alcobendas.

24 ALDRO ENERGÍA

32 BARCELONA

Aldro Energía Independiente
Domínguez, Martín, Medina, Williams, Mora, Olmedo, Soria, Moreno, Cornejo, García, Palmieri, Verschae, Mañero, Sánchez y Poet. También jugaron: González, Barros y Zabalegui.
Fútbol Club Barcelona Rugbi
Miniño, García, Pacheco, Borghi, Zas, Bougeard, Magre, Mirabet, Hardoy, Güemes, Velarde, Avalos, Granell, Ubaldo y Kovalenko. También jugaron: Muñiz, Molinari, Selva, Gómez y Alegría.
Marcador
m.15: 0-5 (Velarde); m.15: 0-7 (Güemes); m.40: 0-12 (Hardoy). Descanso. m.45: 5-12 (Olmedo); m.46: 5-15 (Avalos); m.50: 10-15 (Martín); m.58: 10-18 (Avalos); m.60: 10-23 (Granell); m.60: 10-25 (Avalos); m.71: 15-25 (Olmedo); m.71: 17-25 (García); m.76: 17-30 (García); m.76: 17-32 (Avalos); m.80: 22-32 (Martín); m.80: 24-32 (García).
Árbitro
Íñigo Atorrasagasti (c. vasco). Amonestó con tarjetas amarillas a los jugadores locales Martín y Medina y a los visitantes Muñiz y Granell.
Incidencias
Sexta jornada de la División de Honor. Campo de San Román. 400 espectadores.

La parroquia verde se encomendaba al enésimo milagro meteorológico de San Román. El sol, el fan número uno de los bisontes, sacó la cabeza para ver los primeros minutos de partido. Pero nubes más negras que el sobaco de un grillo le placaron al instante. Tromba de agua. El campo, pesado, pasó a estar pesadísimo y el balón a resbalar más que una anguila histérica. Pero entre el cúmulo de errores con el que empezó el partido, el Barça daba un aviso. Su juego a la mano, corto y rápido, era excelso. Al cuarto de hora, Bautista Güemes, el apertura de los catalanes, conectaba un pase en la 22 local con Velarde para que este ensayase. Güemes pateaba para el 0-7.

De los verdes no había noticias. El dominio era culé y los cántabros apenas pasaban de medio campo. Hubo que esperar hasta pasada la media hora de juego para ver la mejor internada local en el primer acto. Un pase de Mariano García lo aprovechó Martín Verschae para internarse hasta la 22 blaugrana. La peor noticia para el Aldro estaba por llegar. En el minuto 33, Mora pedía el cambio por un tirón en el aductor de la pierna izquierda.

Cuando parecía que la primera parte iba a morir sin más movimiento en el marcador, llegó el segundo ensayo culé. Una pérdida de balón santanderina en el centro del campo la aprovechó Hardoy, que recorrió como una flecha el ala izquierda para, a trompicones, ensayar y dejar el marcador en 0-12 al final de la primera parte.

Reacción insuficiente

Los verdes espabilaron tras salir de los vestuarios. Y con alguna idea en mente. Si no se podía jugar a la mano, había que intentar otra cosa. Así, a los cinco minutos, una touche sacada a diez metros de la línea de ensayo culé derivó en un maul verde que, a trancas y barrancas, posaba para el 5-12 y generó una pequeña trifulca entre los jugadores. El fuerte viento desvió la patada de Mariano para transformar el ensayo. A la grada se le quedó cara de póquer cuando al dirigirse al medio campo, Atorrasagasti mostraba amarilla a Rubén Medina y castigaba con golpe de castigo al Aldro. Con el viento a favor, Avalos pateaba desde medio campo para el 5-15.

La grada de San Román se iba 'calentando' con el trío arbitral. Una presunta falta a un jugador verde desde el suelo... Y sobre todo, lo que entendió como un escamoteo de dos puntos. En el 50, los verdes se encomendaron de nuevo al maul en una jugada calcada a la del primer ensayo. Esta vez era Martín el que posaba. Mariano arreaba una coz al oval que toda la grada vio volar entre los tres palos, menos los dos jueces de línea bajo ellos. Era el 10-15. Había partido.

Atorrasagasti responde a la crítica de un espectador

Minuto 54. El Aldro Energía lleva el oval, durante unos cuantos segundos, pero Íñigo Atorrasagasti pita. Retrotrae la acción a una infracción de los verdes. Un espectador le espeta que había tenido que marcar esa acción anterior y que el Barça estaba en ventaja. «¡Lo tenía marcado!», respondió 'Atorra' al punto para asombro de la grada. San Román protestó mucho su actuación, «pero en la grada está esa 'calentura' de los aficionados. Desde el campo se ve de otra manera. El árbitro se pude equivocar para los dos por igual», señala Mozimán.

Pero los catalanes se encargaron de apagar ese inicio de fuego de color verde. Primero avisaron con un golpe de castigo que dio en uno de los palos, pero tres minutos después, Avalos sí pasaba otro para el 10-18. Un minuto después, y tras un error de Cornejo en una recepción, una melé catalana en la 22 local propició otra buena jugada a la mano de los culés. Avalos hizo un tuya-mía con Granell para que este último posara casi bajo palos. Avalos pasaba el ensayo para el 10-25.

Aún así, los verdes no agacharon la cabeza. A base de coraje, metieron al Barça en su campo y forzaron dos amarillas casi seguidas -Muñiz y Granell- para jugar al menos cinco minutos contra 13. A la media hora, como lo del maul había ido bien, el Aldro repitió jugada en el mismo sitio. A cinco metros de la zona de marca catalana y por el ala derecha. Williams cazó el oval arriba y Olmedo era el encargado de posar en medio de la maraña de rugbiers. Mariano transformaba para el 17-25 a ocho minutos del final.

Pero con otra tromba de agua sobre San Román, el Barça cerró el partido. Y le devolvió al Aldro Energía los tres rejonazos con el maul. Esta vez fueron los culés los que le utilizaron, cerca de la zona de ensayo cántabra para poner el 17-32. Como mal menor, los verdes se propusieron anotar un cuarto ensayo que les diese, al menos, un punto bonus de ataque. Lo lograron con otro maul, que posó Martín y transformó Mariano para el 24-32 definitivo.

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