Nadal mantiene el título tras la retirada de Nishikori

Nadal, con el trofeo de Madrid. /
Nadal, con el trofeo de Madrid.

El número uno del mundo se llevó el torneo de Madrid por segundo año consecutivo, aunque esta vez reconoció no merecer el triunfo

PATRICIA MUÑOZMADRID

«Jugar al máximo nivel es la única opción», fue la premisa de Rafael Nadal antes de comenzar el encuentro ante Kei Nishikori. Sin embargo, no fue así, puesto que el español no desplegó su mejor juego, el que sí llevaba ejecutando a lo largo de todo el torneo. El balear se llevó el partido y el título. Sí, pero no de la manera en la que a cualquiera le gustaría. El encuentro comenzó muy de cara para el japonés, que golpeó primero con un 'break' tempranero en el tercer juego, en el que a la segunda bola de rotura se llevó el saque de Nadal y se puso por delante (3-1). A partir de este momento, el japonés metió una marcha más y, con un tenis al que no se le podía reprochar nada, encadenó cuatro juegos consecutivos más, que se sumaron a los dos iniciales, lo que supuso que se llevara el primer parcial por 6-1 en poco más de media hora ante un Nadal que no se encontraba cómodo en la pista y que no era capaz de contrarrestar las acometidas del rival.

El segundo set no empezó mucho mejor para el balear, que se vio desbordado una vez más, y desde el primer juego, por el tenis de Nishikori, intratable, con muy buenos servicios y un juego de fondo digno merecedor del título. El encuentro se puso muy cuesta arriba para Nadal, a pesar de los intentos del español de centrarse en su juego y retomar su buen juego de esta semana y los ánimos del público. Al español le fue imposible reecontrarse con los puntos ganadores y alzado de puño hasta que el japonés tuvo que ser atendido por el fisioterapeuta, como ya le habría ocurrido en el partido anterior frente a David Ferrer, en el que recibió hasta en tres ocasiones la asistencia por un dolor en la parte baja de la espalda. Esta vez el japonés no iba a correr la misma suerte que ante el alicantino y el resultado no sería el mismo, lo que abrió a Nadal la posibilidad de dar la vuelta al encuentro. El japonés empezó a cojear, sus golpes de fondos ya no entraron, se quedaban en la red y era incapaz de correr. A partir de este momento, el español empezó a tener más confianza, viendo a su rival en un mal momento, a carburar y a jugar, poco a poco, mucho mejor. La lesión del japonés unida a que Nadal empezaba a despertar y a dejar de cometer tantos errores no forzados como había ocurrido en el primer set, permitió que el español se llevará el segundo set por 6-4.

El japonés fue atendido por segunda vez y, tras terminar el set, se retiró al vestuario cabizbajo al sentir que el título, irremediablemente, se le escapaba de las manos. El tercer set fue otra historia, Nishikori cojeaba más aún, no era capaz de dar un paso sin mostrar gestos de dolor en el rostro. Sin embargo, tiró de coraje y orgullo y se mantuvo de pie en la pista tratando de llevarse puntos con poderosos golpes ganadores, algo que no funcionó ya que éstos se quedaban en la red o se iban por la línea de fondo. Finalmente, en el 3-0 favorable a Nadal, el asiático decidió terminar con el sufrimiento y anunció que se retiraba. De esta forma, el español se conviritió en el primer tenista que gana cuatro veces el torneo de Madrid, además de hacerlo de manersa consecutiva en dos de ellas, algo que tampoco nadie había logrado antes.

Tanto Nadal como su tio y entrenador, Toni Nadal, reconocieron que no merecían la victoria, incluso el jugador admitió que el japonés le estaba dando «una auténtica paliza». «Estas situaciones son dificiles para todos. Se cómo se siente Kei, a mi me pasó algo similar en Australia. Lo siento mucho por él, está haciendo una gran temporada y le deseo la mejor recuperación posible», comentó el mallorquín una vez terminado el encuentro. No obstante, el punto positivo para Nishikori es que, a pesar de la derrota, alcanzará por primera en su carrera el 'top ten' de la ATP, situándose en el puesto nueve, algo que ningún tenista de su país había conseguido nunca. Además, el japonés ha cosechado el mejor año de su carrera al coronarse campeón en dos torneos -Barcelona y Memphis- esta temporada, un hazaña que no había logrado hasta ahora.

Por su parte, en la final femenina, también disputada este domingo, la rusa Maria Sharapova se impuso a la rumana Simona Halep por 1-6, 6-2 y 6-3. La número nueve del mundo, que este lunes subirá algunas poiciones en el 'top ten', se adjudicó su segundo título sobre tierra batida este año después de haberse alzado campeona en Stuttgart ante la serbia Ana Ivanovic. Positivo y esperanzador aliciente para Sharapova, al igual que para Rafael Nadal, de cara a Roma y a Roland Garros, torneos en los que ambos ya saben lo que es ganar y, por lo tanto, sus próximos objetivos en el calendario.