La Federación de Vela se muda a Santander

De Madrid a Santander. Tres regatistas trabajan en un barco de la clase Láser en el Mundial de Santander 2014 en la explanada del CEAR, el edificio que servirá también como sede de la Federación Española de Vela. /Daniel Pedriza
De Madrid a Santander. Tres regatistas trabajan en un barco de la clase Láser en el Mundial de Santander 2014 en la explanada del CEAR, el edificio que servirá también como sede de la Federación Española de Vela. / Daniel Pedriza

La Española traslada su sede de Madrid a la capital cántabra, que pierde por el momento la exclusividad como lugar de entrenamiento del equipo olímpico

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Ni los bolos, eso que se asume que no puede ser más cántabro -aunque hay varias modalidades fuera de la región- tienen como sede Cantabria para la Federación Española. Para ir a esa sede hay que trasladarse a la Casa de Cantabria en Madrid. Pero en estos días se ha culminado el traslado de una federación española a la región. Concretamente a Santander. Y a nivel de resultados, no es una federación cualquiera. La vela, el deporte que ha dado más medallas a España en la historia de los Juegos Olímpicos, cambia su epicentro de la capital de España al CEAR de Vela 'Príncipe Felipe' de Santander. El motivo principal, evitar duplicidad de sedes y el ahorrar costes. El cambio se traduce en unos 270.000 euros de ahorro anuales, que servirán para compensar el canon que hay que pagar a Puertos del Estado por el propio CEAR y aún así, sobra algo de dinero. El Centro de Alto Rendimiento refuerza su papel como epicentro de la vela española y además, sigue siendo la sede del equipo olímpico. Aunque al menos en en este año, Santander ha perdido la exclusividad como lugar de entrenamiento. Las diez clases se reparten en cuatro ciudades -la capital cántabra entre ellas- en aras de que los regatistas tengan una mayor proximidad geográfica con sus lugares de origen. Aunque no se descarta que de cara al Mundial de Aarhus (Dinamarca) de principios de agosto, todo el equipo olímpico haga una concentración en Santander.

Abascal: «No me parecen mal otros lugares, pero el mejor es Santander»

«Disfrutando de la vida». Jan Abascal, el que fuera director durante muchos años del CEAR de Vela 'Príncipe Felipe', dedica ahora su tiempo libre a otras actividades no relacionadas con el deporte -más allá de alguna «clase magistral», señala entre risas-, en el que ganó una medalla de oro olímpica en los Juegos de Moscú en 1980. Sin cometido en la Federación Española y en el propio CEAR de Vela 'Príncipe Felipe' desde hace un par de años tras sonados desencuentros con Julia Casanueva, prefiere la cautela a la hora de valorar que el equipo olímpico entrene en este 2018 en varias ubicaciones.

«No me parece mal que se entrene en otros sitios. Entre otras cosas es más barato», apunta. Aunque él defiende la idoneidad de la capital cántabra para que entrene un equipo de vela. «En Santander se dan todas las condiciones. Aquí, en el Cantábrico, hay frío, lluvia, ola atlántica...». En su época en el CEAR de Vela 'Príncipe Felipe' y en la Federación Española, en los estatutos se decía que «la base de entrenamiento era Santander. Pero ahora eso se ha modificado para que cualquier sede pueda ser base de entrenamiento. No es el modelo que habíamos puesto nosotros, pero no tengo nada que decir al respecto».

El cambio de sede de la Española ha sido una consecuencia directa «de lo que hemos visto en año y medio de gestión», señala Julia Casanueva (Santander, 1958), presidenta de la Federación Española de Vela desde el mes de octubre de 2015. «Y fundamentalmente, son dos cosas. Una, que el 90% de la actividad deportiva y federativa estaba centralizada en el CEAR de Vela de Santander. Y la segunda, que había una actividad administrativa duplicada». Por eso, y tras realizar un estudio económico «y ponerlo en conocimiento de la junta directiva y la asamblea» de la Española, se decidió el cambio de sede a Santander. La decisión fue contestada por los representantes de las federaciones «de las dos Castillas. El resto estaba de acuerdo», apostilla Casanueva, con la apreciación de que se quedase una pequeña representación en Madrid. «Buscaremos una pequeña oficina en la que trabajen dos personas». Esa pequeña sede quedará para facilitar encuentros o también para reuniones de comités, «en las que hay poca gente». Para las reuniones de la Asamblea de la Federación, se usará alguna sala del Comité Olímpico Español «o nos iremos a un hotel, donde estaremos mucho más cómodos».

Así las cosas, la Española dejará sus instalaciones en el número 9 de la calle Luis de Salazar en Madrid -tenía otro pequeño local, cerrado, en la calle Emilia-. Una instalación de 600 metros cuadrados repartidos en dos plantas. Por el alquiler de esas dos sedes en Madrid, la Española de Vela espera sacar «unos 60.000 euros». La reorganización de la actividad federativa en Santander revertirá en otros 210.000. «Así, entre alquileres y ahorro que supone unificar las sedes, en las arcas de la Española se quedan 270.000 euros. «Daría para pagar el canon que se abona por el CEAR a la autoridad portuaria, que asciende a algo más de 220.000 euros, y sobra incluso algo».

Desde el Ayuntamiento, el concejal de Deportes, Juan Domínguez, señala que «desde la prudencia, a la espera de conocer cuál es la trascendencia de esta decisión, nos parece una buena noticia para la ciudad por lo que representa para afianzar el vínculo que existe con este deporte». Está previsto que Domínguez se reúna con Julia Casanueva, después de las fiestas navideñas, para abordar las líneas de colaboración que existen entre ambas instituciones. «Un encuentro en el que el Ayuntamiento reiterará su disposición a colaborar con la Federación en todo aquello que pueda ser beneficioso para la ciudad».

Lugares de entrenamiento

«La única sede del equipo olímpico es el CEAR de Santander. Lo mismo que hasta ahora». Casanueva es categórica sobre los rumores que señalaban a que el equipo olímpico español había diversificado sus sedes y que el CEAR había dejado de serlo. Lo que ha ocurrido, según la presidenta de la Española, «del mismo modo que antes había concentraciones del equipo en otros lugares», es que las diez clases olímpicas se han dividido en este llamado «segundo ciclo» -el segundo año después de los Juegos de Río- en cuatro lugares de entrenamiento «al menos hasta septiembre. Luego ya se verá. E igual el último año antes de los Juegos de Tokio están todas aquí», señala Casanueva.

Seis sedes nacionales que no están en Madrid o Barcelona

Pocas federaciones españolas no están ubicadas en Madrid o en localidades aledañas, como San Sebastián de los Reyes (Deportes de Invierno) o Petanca (Fuenlabrada). La provincia con más federaciones aparte de Madrid es Barcelona, que aglutina a ocho de ellas, siete en la ciudad condal y otra -pentatlón moderno- en la localidad de Llinás del Vallés. Muchas tienen poca trascendencia, como baile deportivo o fútbol americano. Más predicamento tiene la de deportes de montaña y escalada y sobre todo, la de tenis.

Hasta ahora, fuera de Madrid o Barcelona sólo había cinco federaciones nacionales. En la Comunidad Valenciana están tres de ellas: colombicultura (Valencia) y orientación y taekwondo, ambas en Alicante. En Andalucía, concretamente en Sevilla, se ubica la Federación Española de Polo. Para encontrar la Federación Española de Surf hay que viajar hasta Galicia, concretamente hasta Ferrol. La Española de Vela, ahora en Santander, es la sexta y la más importante.

El criterio de distribución para las diez clases ha sido, predominantemente, «el geográfico». Así, los regatistas de la clases Láser están entrenando en Canarias, «porque casi todos son de allí». Y lo mismo ocurre con la sede de Barcelona (clases 470 y Finn) y Santander, en la que siguen los 49er, 49er FX y Nacra 17. La excepción son los regatistas de la clase RS:X (windsurf). Las andaluzas Marina Alabau y Blanca Manchón y el alicantino Iván Pastor, la élite de esta modalidad en España, han elegido las aguas de Palma como su zona de entreno. «Ellos han querido ir allí y en la Federación también hemos escuchado las peticiones de los regatistas». En el horizonte más inmediato, el Mundial de Clases Olímpicas que del 30 de julio al 12 de agosto se celebrará en la ciudad danesa de Aarhus. «Las condiciones que se van a encontrar allí tendrán más similitud quizá con nuestra zona, con el Cantábrico, que con el Mediterráneo. Lo suyo sería hacer una concentración en Santander antes del Mundial, aunque por el momento no es algo fijo». En ese CEAR de Vela también se están realizando concentraciones de regatistas juveniles. «Tenemos que evitar olvidarnos de ellos para así tener más regatistas que puedan pelear por plazas olímpicas en el futuro», comenta Casanueva.

Ese Campeonato del Mundo, al que Santander dio el relevo en el año 2014, otorgará plazas de país para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La presidenta de la Española es modera- damente optimista. «El panorama no es malo para clasificar a España en varias clases», apunta. En RS:X (masculino y femenino), 49er, Nacra, 470 o Láser «hay tripulaciones muy buenas». En Finn estamos «más flojos», mientras quedará la duda del FX y de si Tamara Echegoyen llegará a tiempo tras su participación en la Volvo Ocean Race.

Para este 2018 mundialista, ese equipo olímpico español tendrá, según la presidenta de la Española, un presupuesto bastante más holgado que el que tuvo en el Mundial de Santander 2014. Si por entonces apenas era de medio millón de euros -el equipo británico tenía ocho millones-, se estima que para este año «pueda ser más del doble, aunque no sé las cifras exactas» ya que el presupuesto para 2018 aún está en fase de elaboración. Ese millón de euros permitirá «barcos nuevos, palos, velas, ropa nueva... Cosas que nos permitirán estar más arriba».

 

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