Ultra Trail

Criado roza la gloria en el Ártico

Criado, durante la Yukon Arctic Ultra, en Canadá. /
Criado, durante la Yukon Arctic Ultra, en Canadá.

El ultrafondista cántabro, que debutaba sobre la nieve, acaba segundo en los 166 kilómetros de la Yukon Arctic Polar

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

«La organización revisaba en numerosos puntos que no tuvieras signos de congelación en manos y pies ». Las palabras de Pablo Criado transmiten buena parte de lo que cada participante acepta para vivir una «aventura impresionante». El cántabro acabó segundo en los 166 kilómetros (cien millas) a través del Círculo Polar Ártico en la Yukon Arctic Polar, una de las carreras más duras y extremas del mundo. Durante las 31 horas que tardó en completar la prueba se enfrentó a temperaturas de cuarenta grados bajo cero, precisamente en lo que fue su debut sobre estas condiciones. «No es un ultra como los demás.Aquí hay que gestionar muchas cosas y cómo responde el cuerpo sobre el frío...», admite ya desde el calor que emana de una chimenea.

Criado acudió al Yukón, una zona al norte de Canadá, incluida en el Círculo Polar Ártico, con la intención de «aprender, probar y vivir una experiencia nueva». Sin embargo, su fortaleza física le permitió luchar por la victoria. «No era mi intención, ni mucho menos, pero me encontré muy bien hasta el kilómetro ochenta, luego una rodilla me impidió correr», relata. Capitaneó la prueba, pero a partir de ese instante «se escapó el primero». Sonriente y «muy contento», el cántabro reconoce que ha vivido algo impensable.«Ha sido algo impresionante porque la prueba no se parece a nada. Pensé que era más plana, pero atraviesa unas montañas preciosas, unos bosques interminables... Me ha gustado mucho más de lo que me esperaba». El trazado no era excesivamente exigente para alguien como él, que ha completado ultratrails con desniveles mareantes o carreras de más de 800 kilómetros, pero las temperaturas convertían su viaje en todo un reto. «El frío se hace a veces insoportable. La organización es de diez. Hay controles en todo momento, te vigilan... Pero, claro, es autosuficiencia total». Y el peligro acecha.«Un participante rumano tuvo que ser evacuado con síntomas de congelación. Las condiciones pueden complicarse y el cuerpo no sabemos cómo responde», indica.

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Arrastrando un trineo

Criado no arriesgó «lo más mínimo». Según el cántabro «hay que tener las cosas claras y ser consciente de que hay que volver de una pieza». La primera noche pasó rápida, porque «las fuerzas están intactas», pero la segunda fue «más fría. El termómetro bajó hasta los 40 grados bajo cero y eso es terrible». Es tanta la exigencia cuando se va el sol que al amanecer todo cambia.«Se pasa por zonas donde tienes hasta calor y no se sube de los 19 grados bajo cero».

Era nuevo lo de correr por nieve y con esas temperaturas para el cántabro, como también lo de hacerlo arrastrando un trineo.«Me ha venido muy bien entrenar arrastrando una rueda. No es lo mismo. Si vienes a competir el lastre que lleva en el trineo puede marcar la diferencia», explica. Ahora bien, Criado lo tenía claro.«Yo era la primera vez que venía y he pecado de conservador. Metí de todo por si acaso. No me importa, más vale prevenir», sentencia.

Su éxito –subcampeón, algo inédito entre los españoles– le ha invitado a no descartar «hacer otro año una más larga». La prueba tiene dos recorridos más:333 kilómetros y 666. Insólito. El frío no le ha quitado de la cabeza su filosofa de vida:«Prefiero hacer las cosas antes de que me las cuenten».