Los montañeros piden crear más zonas de aterrizaje de helicópteros en Picos

El helicóptero del Grupo de Rescate de Bomberos del SEPA, durante una intervención junto al refugio de la Vega de Urriellu. / BOMBEROS DEL SEPA
El helicóptero del Grupo de Rescate de Bomberos del SEPA, durante una intervención junto al refugio de la Vega de Urriellu. / BOMBEROS DEL SEPA

Las federaciones de montaña de Cantabria, Asturias y Castilla y León presentan 33 alegaciones al Plan Rector de Uso y Gestión del Parque

L. RAMOS

Facilitar la labor de los equipos de rescate creando zonas donde puedan aterrizar sus helicópteros en los Picos de Europa. Eso es lo que persigue la Federación de Deportes de Montaña de Cantabria junto a sus homólogas de Cantabria y Castilla y León, como una de las alegaciones presentadas al documento inicial del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Concretamente se trata de la última, la número 33, y en ella los montañeros proponen crear «zonas acondicionadas de aterrizaje (helizonas) en apoyo a las misiones de búsqueda y rescate». Las mismas, indican, «estarían ubicadas en localizaciones estratégicas que habitualmente son empleadas por los grupos de rescate durante sus misiones: el entorno de los refugios de montaña, rutas muy transitadas como la del Cares y otro tipo de enclaves estratégicos, como collados muy característicos, cabañas y refugios sin guardar, entre otros».

Estas helizonas, continúan las federaciones, «serían superficies más o menos planas -con menos del 10% de pendiente- de unos cinco metros cuadrados, libres de obstáculos a su alrededor y despejadas de grandes piedras en el suelo». Las mismas deberían estar delimitadas «de forma que no se alterase el entorno natural en el que se encuentran», con piedras, por ejemplo, y señalizadas con un cartel que alerte a los montañeros de que en dicho lugar puede aterrizar un helicóptero. Finalmente, desde las federaciones apuntan también a que en los refugios de montaña se deberían instalar mangas o sistemas de cintas que permitan señalizar la intensidad y dirección del viento.

También en relación a la presencia de helicópteros de rescate en el espacio protegido hay otra alegación, la número cuatro, esta vez destinada a garantizar la seguridad de su vuelo. En el documento remitido a la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, al que tuvo acceso este diario, se explica que «debido a que por el Parque Nacional vuelan los helicópteros de rescate, algunas veces en condiciones bastante adversas, es necesario evitar cualquier tipo de problemas que se les pudieran presentar». «Por ello es necesario que se balicen las líneas eléctricas para que los pilotos las vean perfectamente y no haya problemas de tropezar con ellas», agregan los montañeros.

Nueva zona de Alta Montaña

El resto de alegaciones van encaminadas a facilitar la práctica de deportes de montaña y mejorar su seguridad. Así, entre otras cosas se plantea en varios puntos la necesidad de unificar las señalizaciones eliminando aquellas que sean confusas o no estén homologadas.

Las federaciones plantean también la ampliación de las zonificaciones con un nuevo apartado, el de Alta Montaña, que se aplicaría en cotas superiores a los 1.800 metros que presenten «un elevado grado de naturalidad y que pueden soportar un cierto nivel de uso público». El acceso público sería libre salvo excepciones puntuales.

En este sentido, también defienden que en Tielve, Urdón, Colio, Sotres, Fuente Dé, Peña Maín, Pando y Bobis, canal de Ría, Hoyo y Caín, Moeño, Fresnedo y Porracho la escalada debe estar permitida «siempre y cuando no existan impedimentos ambientales, los cuales serán debidamente justificados y publicitados, indicando las épocas en que estas restricciones sean efectivas». Esta práctica deportiva, recalcan, supone «uno de los mayores atractivos para todos los montañeros, tanto españoles como extranjeros, y un gran incentivo económico para la zona».

Asimismo, los deportistas proponen en su escrito un código de buenas prácticas para los escaladores, así como que el nuevo Comité de Deportes de Montaña no se limite a asesorar al Parque, sino que sus informes sean tenidos en cuenta en la apertura, reparación y repetición de vías de escalada, así como para la celebración de pruebas deportivas.