Isma Romero: «Estamos creando una generación sin ídolos»

Isma Romero: «Estamos creando una generación sin ídolos»

El músico valenciano, que ha publicado 'Cara a cara', habla de su momento actual echando una mirada a los inicios y adelantando sus próximos pasos

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

De aquel desgarbado rizoso que destilaba actitud en su cuerpo flaco queda la intención. No había cumplido los 20, pero Isma Romero lograba esa meta tan compleja de llamar la atención en un mundo infoxicado. Se presentaba con 'Antes de que esté prohibido'. Era el año 2004. «Vivo como un crío, soñando despierto», cantaba entonces. Ahora el discurso es otro, el método distinto, la discográfica nueva. Y su actitud también. Las guitarras rasgan menos y el mensaje pesa más. 'Cara a cara', como se llama su último disco (Sin anestesia, 2019), es como enfrenta la charla y la vida.

- Quince años y un Romero distinto, ¿sería un buen resumen?

- Creo que quizá es una evolución. El primer disco, tú lo sabes, desde el comienzo, con 19 años, todo lo que cuentas, desde la adolescencia, van acompañado de un sonido más frenético. No han pasado 40 años; tengo 26, y al final mido la vida por la experiencia de ese tiempo. Me han pasado muchas cosas que me han hecho evolucionar hacia otros lados. No me gusta encasillarme en el rock porque yo hago canciones por encima de los estilos. Lo que predomina es el mensaje sea con música más latina o más rockera.

- ¿Qué es lo que tiene que decir con sus canciones a día de hoy?

- Hay paz y mensaje. Un mensaje directo. Pienso que todas las canciones que he hecho, sobre todo en este disco, han juntado muchos factores. El primero es que trabajar con RLM ha sido un lujazo. Ha sido un cambio tremendo pasar a Sin Anestesia, que es independiente. También cambiar la banda y el productor; no quería currar con nadie que tuviera que ver con el rock, sino dar una vuelta a la identidad. Creo que hay de donde sacar. Aunque en el directo seamos rockeros, sí que es verdad que quería mostrar un sonido más actualizado.

- ¿Qué implica para usted ese rockerío vital?

- El rock al final es una actitud ante la vida más que un estilo de vida. Puede no tener una gota de distorsión pero contar una verdad, más allá de la potencia del pedal de la guitarra. Hay gente que hace rock and roll y no me lo creo. Y gente que es rock sin hacer música.

- 'Antes de que esté prohibido' fue el descubrimiento. ¿Que ha cambiado en este tiempo?

- Creo que el cambio este ha sido por la voz. Me he centrado en cantar lo mejor posible, en tener melodías trabajadas, letras con poso. Esta era mi idea, lo que quería hacer y ahí estoy muy a gusto. Entré en este mundo como quería; un chaval haciendo rock and roll, que es de lo que vengo. Y después he podido adentrarme en las baladas, la música latina, el pop… Demostrar que soy un músico que puede hacer más cosas. Ser versátil. Puedo cantar con alguien de OT o con Los Zigarros. No tengo un cliché, que parece que estamos en Primaria.

- El logo de su nombre está marcado por coordenadas ¿Hacia dónde camina?

- La verdad es que siempre me he guiado por la máxima de vivir el momento y disfrutarlo a tope. Últimamente disfruto mucho cada cosa. Esto es un regalazo. La verdad es que el éxito llegó el día que decidí hacer lo que me gusta. Otra cosa es el reconocimiento social que llega con el tiempo. Tengo esa emoción muy presente. Todo lo hago de cara, de verdad, sin miedo a ser como soy.

- ¿Qué opina de otras bandas que llevan por bandera banalizar el trabajo que supone ser músico?

- Yo respeto, pero no comparto en absoluto la forma en la que plantean que esto parezca una broma. Que esta peña esté tocando en miles de festivales o se pongan a criticar a gente de los talent shows… Estos personajes no cantan. Desgraciadamente en la música en España hace mucha falta que se valore el talento. Hay gente de nuevas generaciones que son el Canto del Loco o los Pereza de hace 20 años, a los que no se conoce porque las radios y los medios no apoyan eso. Ahora se apoya a artistas de mecha corta. La culpa está en la industria y la gente que maneja lo que nos quiere vender. Si te ponen 12 veces al día una canción, al final se te queda. Si es buena, bien. Pero si no…

- ¿Cómo ha ido su cambio de discográfica ?

- Estoy super a gusto. Las multinacionales cada vez gestionan peor las carreras musicales. Nos encontramos en un momento en que consumimos información a bocajarro, de todo tipo de cosas, no solo música. Queremos vender todo tan a tope que no vemos que las carreras que se sostienen en el tiempo son las que se hacen poco a poco. Así funciona la música cada vez más en España. Quieren sacar mucha pasta y sacarla ya. Estamos creando una generación sin ídolos.

- Usted decidió frenar esa espiral vertiginosa

- La decisión de parar fue a raíz de 'Luminiscencia'. Ahí dije que yo no iba a esta marcha de no enterarme de lo que me estaba pasando. Quiero disfrutar cuando meto 35 personas o 300. Todo eso es la vida.

- Ha publicado cuatro canciones. Quedan otras dos. ¿Cuál es el hilo conductor de este modelo?

- Hoy en día sacamos un disco y lo que ocurre es que en la quinta canción te vas ya a fumar un cigarro. Para sacar diez y que me las coma con patatas, opto por coger las seis mejores y las reparto durante todo el año para que todas tengan su protagonismo y proyección. Para reivindicar que también existen.

- ¿Que no todo son singles?

- Exactamente. Todas las canciones son importantes.

- ¿Apuesta por el actual modo de consumo puntual pero con refuerzo?

- Lo que estoy haciendo es estar en la corriente en la que vivimos. El rollo romántico de publicar discos está bien para quien lleva 30 años en esto y desde mi sofá, le aplaudo, pero yo tengo 26 años y si hago las mismas cosas me voy a comer una mierda. Me estoy adaptando al consumo de información y mandar el mensaje tal y como se consume, si no no llega.

- En ese sentido, apostó por publicar uno de sus videoclips directamente en Instagram

- La gente pone pasta ahí para llegar a más gente. Es un negocio y el tío que lo inventó estará frotándose en su casa. Tenemos la gran suerte de que subes un vídeo y te ven hasta en China. Hacemos a la gente partícipe de cómo se hace una canción. Subieron como 50.000 espectadores en el momento de publicar ese videoclip y gracias a Internet hemos podido hacerlo.

- Incluye en este trabajo colaboraciones con Andrés Suárez, Bely Basarte y David Otero

- Hacer colaboraciones con el gremio de siempre mola, pero colaborar con otra gente es bueno. Me gusta colaborar con personas con talento, y eso son estos tres casos. Les he escuchado desde siempre, sus canciones son importantes para mí y son parte de nuestra música.

- Habla de ser parte de su música; ¿qué papel han tenido sus padres en que se dedique a ello?

- Principalmente, el primer día que me trajeron al mundo. Y desde ahí todo. Son la familia y las personas con calidad humana extremadamente hermosa que me apoyan indefinidamente. Han sido mi primera discográfica y eso no va a cambiarlo nadie nunca. Desde pequeño iba a la cocina y les enseñaba los temas. Me gusta mucho que lo vivan todo y mantengo la ilusión de compartirlo todo con ellos. Al final tu gente es lo importante. Es una frase mítica pero una verdad.

- ¿Se deja aconsejar?

- Por supuesto. Me encanta escuchar y es la clave para evolucionar. Escucho a todo el mundo y voy viendo.

- ¿Qué valor tienen iniciativas como Girando por Salas?

- Es un lujazo porque hoy en día hacer una gira con banda es que se puede decir que es de gente afortunada y la plataforma que ofrece es un lujo. Yo me siento súper agradecido. Es muy bonito que la gente quiera apostar por ti y tus canciones vayan llegando a la gewnte poco a poco

- ¿Siente que está recogiendo los frutos de su esfuerzo?

- Sin duda, sí, es la sensación que tengo. Todo me lo tomo como un proceso cíclico. Como hacerte un huerto, ir plantando y todo tiene resultado si lo haces con amor, de verdad

- Donde tiene el corazón

- Muy buena pregunta. Creo que lo he puesto, en la misma parte de donde he sacado todos estos discos, estos tres, que son mi verdad y mi personalidad. yendo de cara. El título define mi carrera musical hasta ahora. De frente y de cristal

- Eso se rompe.

- Esa es la baza que jugamos. Lo bonito, pienso, de ir de cara es que cuando te rompes, aprendes. Que no haya sido porque lo hayas hecho mal, al menos.