Las «lady boys» reivindican con la música la libertad de elegir quién ser

La formación de 16 cantantes realiza en su espectáculo «una absoluta celebración de individualidad y orgullo»

R.C

Al ritmo de las grandes divas como Madonna, Whitney Houston o Beyoncé, el elenco de The Lady Boys of Bangkok llega un año más al Festival Fringe de Edimburgo para cuestionar todos los tabúes y reivindicar la libertad de elegir quién ser y a quién amar.

La calidez de la gran carpa donde se celebra el espectáculo y el olor a comida tailandesa que se puede consumir durante la función acercan al espectador hasta las calles de Bangkok, sin dar una pista de la intensidad con la que va a vivir las siguientes dos horas.

Ataviadas con llamativos vestidos de plumas rosa y muchas lentejuelas, parte de las dieciséis protagonistas irrumpen en el escenario bailando «Everybody's Free», un himno de los noventa que deja claras sus intenciones y que, bajo el lema «todo el mundo es libre de sentirse bien», será el hilo conductor de este cabaret.

El término inglés «lady boys» o el tailandés «kathoey» designa a travestis y a aquellas mujeres que han decidido serlo por decisión propia y han transitado a este género desde un cuerpo masculino.

La propia compañía las identifica como «personas de naturaleza altamente artística que creen que tienen derecho a definir su propia sexualidad« y las reconoce como »una parte honorable del rico patrimonio cultural de Tailandia«.

Las «lady boys» cumplen 21 años en el Fringe y lo celebran con el musical «The Greatest Showgirls», en el que interpretan clásicos como «My way» o «Don't stop me now» y éxitos recientes como «Taki Taki» del cantante reggaetonero Ozuna o «This is me», la banda sonora de Keala Settle para la película «The Greatest Showman».

Para cuando suena esta última, durante la segunda parte, el público está más que entregado y no solo se levanta para unirse a la coreografía, sino que hay también quien se aleja de su mesa para acercarse hasta los pies del escenario.

Los cambios de ritmo entre melodías más movidas y otras más calmadas y los números en los que se sirven de la audiencia para dar un toque humorístico a la velada requieren de más de 400 trajes y vistosos ornamentos para los que se cuenta con una modista propia.

Al final de las dos funciones diarias (tres durante los fines de semana), la compañía recoge donativos para la ONG Safe Child Thailand, que ayuda a los niños tailandeses en riesgo de exclusión social y les proporciona en un entorno seguro en el que crecer.

Además, como parte de su ya consolidada colaboración con la asociación de taxis de Edimburgo, el espectáculo recauda fondos para hospitales y organizaciones de ayuda a pacientes con cáncer.

Este año para visualizar la iniciativa, el elenco decidió posar con uno de los vehículos en homenaje al trabajo de los conductores, quienes las acompañan de un lado a otro durante estos días y las ayudan a transportar sus aparatosos bultos.

En palabras de sus creadores, «The Lady Boys of Bangkok» añade «un toque de color a la normalidad en blanco y negro del día a día», para, en clave de humor y con acompañamiento de la música, reivindicar la libertad de ser quien se quiera ser y hacer de ello «una absoluta celebración de individualidad y orgullo».