Nace 'Un disco al día', el espacio para degustar la música en pequeñas dosis

Nace 'Un disco al día', el espacio para degustar la música en pequeñas dosis

El crítico musical Fernando Neira, referencia del sector, lanza una web en el que comparte su visión de un álbum cada jornada y reivindica el valor del género

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Dice que, a su entender, la crítica musical es un género «tan apasionante como denostado» en los medios de comunicación. Y sabe de lo que habla. Fernando Neira, gallego mesetario y melómano confeso, ejerce desde las páginas de El País, una crítica tan fina como necesaria. Mezcla a partes iguales conocimientos musicales alimentados durante décadas con una prosa que se aleja de la habitual prisa mediática, parca en metáforas y adjetivaciones, cuando no plagada de lugares comunes que aportan poco y confunden mucho.

Lo suyo es el disfrute, saborear en lugar de masticar de prisa y plasmar después sobre papel (o pantalla), para bien o para mal, lo que sus oídos han degustado. Si bien puede uno deducir una afición similar por Fleetwood Mac que por Vetusta Morla o el pan de maíz de Guitiriz, las valoraciones de Neira se han convertido en una referencia.

Oficio y afición se han dado la mano. Desde hace unos meses, a través de las redes sociales, Neira compartía una selección musical diaria. Sin frenarse por géneros o épocas, adjuntando imagen del arte del disco y su personal visión del mismo. Esta iniciativa individual se transforma ahora en un espacio común; este miércoles nace Un disco al día.

Sus propuestas se estructuran en forma de web. Cada mañana, de lunes a viernes, con el segundo café, podrá el lector desayunarse la valoración de un álbum «de reciente actualidad», explica. Música independiente, rock, pop, jazz o vanguardias, todas tendrán su espacio.

El disco como creencia

Confiesa que sigue creyendo en los discos «como unidad de medida» frente al «goteo aislado de canciones». No critica, sino todo lo contrario, los sistemas de escucha en streaming o el encanto de las canciones sueltas «a manera de avanzadilla», dice. Pero «el objetivo último de todo creador musical que se precie ha de ser el álbum», sentencia.

Con su duración variable, Neira considera que el disco tiene entidad suficiente «como para sacar conclusiones sobre una intención y un momento artístico».

Comparando la crítica musical con otras hermanas de género, pone como ejemplo lo extraño que resultaría «que nuestros grandes periódicos dejaran pasar los viernes sin un análisis concienzudo de la cartelera». Sin embargo, la música no ocupa el mismo espacio, entendiendo los discos como «un entretenimiento menor».

Neira cree que ese planteamiento es «disparatado» y que dado el volumen de nuevas creaciones musicales que se registran de manera continua, la crítica musical «está más vigente que nunca porque nunca ha resultado tan útil y necesaria».

Los fines de semana, llegará una especie de sesión gourmet con la selección #Classic. «Referencias más personales e interpretativas de los títulos clásicos de la música anglosajona del siglo XX». Discos de culto y también lo que denomina «renglones torcidos» o álbumes «directamente olvidados».

La propuesta de Un disco al día busca ser, en palabras de su autor, «una página plural, abierta, ecléctica, generadora de curiosidad y de debates estéticos». De entrada, ya desde su estreno reunirá en torno a 300 reseñas publicadas en el último año y medio. La intención es llegar al medio millar en las próximas jornadas, con contenidos creados específicamente para este espacio.

Además, la web incorporará un calendario de los conciertos más recomendados en la ciudad de Madrid, en los cuales, y si se fijan, encontrarán en buen número de ellos, tomando notas en su teléfono y atento desde algún rincón, a Fernando Neira, pues, a fin de cuentas, este es parte de su hábitat natural.