Depedro: «La música es muy tacaña; si no le das algo, no te devuelve nada»

El cantante, guitarrista y compositor madrileño Depedro en el estudio de grabación. /DM
El cantante, guitarrista y compositor madrileño Depedro en el estudio de grabación. / DM

Jairo Zavala llega hoy sábado a Santander para presentar 'Todo va bien', el disco con el que celebra diez años de carrera

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Su carrera en la música empezó cuando era apenas un adolescente. Había acordes en su casa y se acostumbró a tenerlos en su vida. Fue músico de sala, pasó por diferentes formaciones (Vacazul, Caléxico) y hasta formó parte de una banda tributo a Led Zeppelin. Hasta que empezó su propio camino, bajo el nombre de Depedro y una amalgama de ritmos, recolectados en sus muchos kilómetros vitales. Ese camino, tras dos noches en Madrid cantando 'Todo va bien', el disco con el que celebra sus diez años de carrera en solitario, le trae hasta Cantabria este sábado (Escenario Santander) dentro del ciclo de conciertos de SON Estrella Galicia, que también cumple una década.

-La primera pregunta es evidente; ¿cómo está tras las dos noches en La Riviera?

-Feliz. Asimilando emocionalmente lo que ha pasado porque quizá sí que es el resultado más evidente del trabajo de estos diez años. Con mucha ilusión de seguir presentando este directo que hay gente que aun no lo conoce

-Parece difícil; su agenda es un no parar de conciertos

Es mi oficio y de lo que vivo. Es algo natural.

-¿Esta idea fue lo primero que se ocurrió para celebrar sus diez años?

-Que va. ¡Yo no quería! Pensaba que quién iba a decir que sí, cómo íbamos a cuadrar las agendas. Menos mal que como siempre me suelo equivocar bastante. Desde la compañía y mi manager, con el que llevo toda la vida, me sugirieron hacer un disco cumpleaños. Me propusieron llamar a varias personas. Llamé a ocho y dijeron todos que sí.

-¿Cuál fue la reacción de esas personas cuando les llamó?

-Con muchos tengo contacto permanente, hablamos casi todas las semanas. Fue mucho trabajo grabar el disco en dos días, pero fueron muy generosos al ofrecer su talento para esto.

-¿Las canciones y estos intérpretes se encontraron o fue sugerencia suya?

-Hay algunas canciones que eran evidentes, porque ya las había cantado anteriormente los invitados y en otras pensé que eran las que les venían más adecuadas.

-¿Y qué ocurrió cuando las llevaron al directo?

-No sé cómo definirlo. La gente se volvió loca.Es inimaginable lo que ha pasado. Se agotaron las entradas antes de tiempo y fue una sorpresa muy emocionante, todo el mundo disfrutó muchísimo. También nosotros. Voy a tardar en repetir algo así que... ¡habrá que conformarse con esto un tiempo!.

-Dice que estos diez años han pasado en un parpadeo

-Totalmente. No me he enterado de nada. Además tengo una memoria pésima y puedo, por ejemplo, releer un libro porque me acuerdo, pero lo disfruto de nuevo. Creo que mi conciencia general vive siempre en presente. me aburre mucho mirar al pasado y al futuro. no tiene sentido para mí. siempre intento disfrutar del momento.

-Sin embargo, su música sí que mira hacia ritmos que vienen de más atrás

-La música popular y el folclor son el presente. El reflejo de lo que está en la calle. A los hecho y los resultados me remito.

-Si echa un vistazo a España, ¿qué ritmo le sugiere?

-Vivimos en uno de los países más mestizos del mundo. Con multitud de géneros, de perfiles, de lenguas. Es un país muy atípico y muy rico.

-Hace seis años eligió Guantanamera como la canción que le gustaría haber escrito. ¿Hoy seguiría eligiendo esa canción?

-Claro. Es un clasicazo. Lo que quiero decir es que no sé si sería esa hoy por hoy, pero quizá mi anhelo más grande es que mi música se convierta en las canciones de las fiestas familiares y de las plazas. Es muy pretencioso pero que formen parte del día a día, de esos momentos, sería mi aspiración.

-¿Usted acumula recuerdos en su día a día viajero?

-Es lo que más me interesa. Es la forma de aprender y de llenarme la maleta más sugerente que conozco. También para valorar lo que uno tiene y lo que ha vivido. No hay nada más bello que poner tus conocimientos frente a un espejo de otra cultura y aprender cosas nuevas.

-¿También cosas materiales?

-Lo material como es tan perecedero... Me traigo mucho pero no es algo cuantificable.

-¿Ya tiene pensado qué será lo siguiente que hará?

-¡Déjame disfrutar un poco!. Intento, en los ratos libres, grabar ideas o alimentar ese espacio de mi cabeza que me hace crear canciones. Me encantaría decir que soy muy prolífico pero no es así. Envidio a mis compañeros cuando dicen que tienen listas 20 o 30 canciones. Yo no funciono así.

-¿Se siente esclavo de las composiciones?

-Es parte del oficio. La música es muy tacaña, si no le das algo, no te devuelve nada. Yo soy guitarrista y tengo que practicar porque si no, se va, por ejemplo.

-Tras estos diez años, ¿está satisfecho?

-¡Cómo no voy a estarlo!. Siempre lo he estado. He vivido y vivo de mi profesión y eso es un éxito absoluto.