Noche de Rock, dos décadas defendiendo la música

Noche de Rock, dos décadas defendiendo la música

El programa de radio cántabro celebra su 23 aniversario con una fiesta en la sala Black Bird este sábado

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

En 1996 comenzaron lo que definen como «un sueño»; hacer un programa de radio local en el que sonaran los grupos que les gustaban y que sentían que no tenían «suficiente protagonismo» en las ondas. Así nació Noche de Rock, un espacio de referencia en Cantabria donde el eje, la meta y la manera es siempre la misma: música.

Ahora celebran su 23 aniversario y lo harán este sábado con un concierto (cómo si no) en la Sala BlackBird de Santander. Contarán con The Soulbreaker Company y Soulbane para amenizar la noche, a partir de las 21.00 horas y por 6 euros de entrada.

La tecnología y la presencia han hecho que tengan oyentes en todo el país, pero también en Latinoamérica y otros puntos del planeta conectado. Comentan conciertos, entrevistan bandas, hablan de discos, pero no solo. También han organizado festivales, editado fanzines y recopilatorios y hasta diseñado camisetas, porque Noche de Rock se lleva por dentro y por fuera. En resumen y según sus palabras; «hemos cumplido todos nuestros propósitos e incluso hemos llegado a puntos que ni siquiera habíamos imaginado», dice Óskar Sánchez Díaz, director del programa.

El planteamiento de la fiesta de aniversario comparte su filosofía diaria: conjugar la escena cercana con la nacional de panorama underground. «Nos gusta la idea de que se creen sinergias entre distintas localidades y que a la vez que a la banda »de fuera« se la conoce un poco más aquí, la banda local pueda ser un poco más conocida entre los seguidores de la visitante».

Para esta ocasión han elegido a Soulbane porque su 'Psycho Radio' fue el álbum de Cantabria «mejor valorado por la audiencia en la consulta de fin de año», explican. Además, consideraron que The Soulbreaker Company «encajaba muy bien» en la velada, una banda que cuenta «con un gran directo, que se han medido sin problemas en escenarios grandes como el de el Azkena, llevándose a la gente de calle. Quien no les conozca se va a llevar una sorpresa».

Desde que comenzaron la salud de la escena cántabra «ha crecido mucho», afirman. Recuerdan cómo la «época dorada» de los noventa estaba empezando a bajar, y «durante unos cuantos años todo fue muy gris, con muchísimas cancelaciones de conciertos y una política muy restrictiva por parte de las autoridades». Con mucho trabajo por parte de mucha gente y colectivos, entre los que cabe incluirles, con los puentes que ha tendido el internet, y con algunas pocas iniciativas privadas apostando por la música en directo «podemos decir que ahora hay muchísima más actividad», resaltan. Ponen como ejemplos que se editan cientos de discos todos los años, hay una amplia oferta de conciertos y algunos ayuntamientos comienzan a ser «un poco más conscientes» del potencial de las bandas locales. «Aún hay mucho que trabajar, ahora mismo Torrelavega parece estar resucitando -ellos mismos organizaron un ciclo de conciertos en la capital del Besaya-, en Santander hay un circuito bastante estable, y hay locales puntuales en muchas otras localidades». Las bandas de aquí tienen mucho que decir, sólo hace falta que se las deje trabajar en paz y que se cuente con ellas con la misma confianza que se deposita en las propuestas visitantes.

Como en cada larga relación, su idilio con las ondas radiofónicas también ha tenido altibajos, pero como matizan, Noche de Rock «ha faltado poquísimas semanas a su cita en estos 23 años, y nunca nos hemos cogido unas vacaciones, así que la música y la responsabilidad de contar lo que tenemos cerca a quienes lo desconocen siempre ha podido más».

Esta noche será un buen momento para celebrar esa entrega.