Estrenos en el Centro Botín

Estrenos en el Centro Botín

La mezzosoprano Marta Knörr interpretó las 'Tres canciones amorosas' de Emilio Mateu y el Ensemble Instrumental de Cantabria la 'Suite para un indiano imaginario' del santoñés Israel López Estelche

RICARDO HONTAÑÓN

La emoción del canto fue el leitmotiv de otro de los singulares conciertos del Centro Botín que, dentro de su ciclo de grandes intérpretes recibió, junto a la violista Rocío Gómez y al pianista Aurelio Viribay, a una de las más cualificadas mezzosopranos españolas como lo es, sin duda alguna, Marta Knörr, siempre exigente con su arte como sobradamente lo demostró en el espléndido recital que ofreció el pasado 18 de marzo en el que además con carácter absoluto se estrenaron las 'Tres Canciones amorosas' de Emilio Mateu.

Concebidas para voz, viola y piano y en los versos de Vitoria Colonna, Gaspara Stampa y Chiara Maraira, las canciones de Emilio Mateu funcionaron con eficacia, con lenguaje diáfano y en las que la viola y el piano no fueron un mero acompañamiento, sino que se insertaron con acierto en el contenido de estas piezas muy bien recibidas por el público y excelentemente interpretadas por Marta Knörr. Evidentemente tiene una voz de lujo con sutilidad en el timbre y versatilidad en los registros. Todo cuando canta tiene como principio lo exquisito exento de cualquier concesión gratuita. Esto explica lo que hizo con los dos lieder de Brahms, el segundo sobre los textos de Goebel y de nuestro Lope de Vega, o en las tres bellísimas melodías del primer Manuel de Falla.

Completaron la tarde las sugestivas dos 'Hojas de álbum' del alemán Hans Sitt la imponente 'Muerte' de la muerte de Paul Hindemith o las interesantísimas tres canciones románticas de Franz Bridge, en las que tanto Marta Knörr, como Aurelio Viribay y Rocío Gómez mostraron sus grandes recursos técnicos y expresivos.

Y si hace un año se festejaba la presentación del Ensemble Instrumental de Cantabria, integrado por becarios de la Fundación Botín e inteligentemente dirigido por Esteban Sanz Vélez, ahora sorprende su trabajo en pro de la música de los siglos XX y XXI así como su voluntad de creatividad. Porque en su concierto ofrecido en en el Auditorio del Centro Botín no sólo interpretaron obras punteras del arte sonoro, sino que además con carácter absoluto estrenaron la 'Suite para un indiano imaginario' del santoñés Israel López Estelche quien a su amplio catálogo suma una partitura de mucha enjundia.

Concebida para flauta, oboe, clarinete, violin, chelo, Percusión y piano es una obra de solida estructura en la que todo funciona. Partiendo de un nacionalismo imaginario, todos sus temas están tratados con rigor y sin ningún tipo de fácil efectismo. Así, con lenguaje claro y luminoso, resuenan los ecos de la jota y de la nana del fandango y de lo que con un tanto de ensoñación denomina habanera perdida. Es un obra de fácil comunicación en la que todos y cada uno de los instrumentos que la dan vida tiene protagonismo que desde el primer momento capta la atención del oyente. También hay referencias a lo cántabro, al pito y al tamboril.

La 'Suite del indiano imaginario' de López Estreche fue el centro de la tarde abierta con esa maravilla de la música española que es el 'Concierto para clave o piano' de Manual de Falla con la estupenda pianista Silvia Carrera, precedido de el tema 'De los Álamos vengo' que utilizó el genial músico gaditano. Sonó con fuste 'Niobe de la Metamorfosis' de Benjamín Britten, seguida de la espléndida suite 'Rubayats' de Tomás Marco, así como el 'Soumineito' de Zivkovic para vibráfono seguida de la primera 'Dérive 'de Pierre Boulez y del precioso interludio Syrnix de Claude Debussy con la flautista de clase Lara Manzano que sonó con toda su verdad completando una tarde en la que el Ensemble Instrumental de Cantabria con Esteban Sanz Vélez estuvo en forma y demostró que con todo derecho puede afrontar proyectos de envergadura.