La gasolina comienza esta Semana Santa solo un 10% más barata que la de 2014

La gasolina comienza esta Semana Santa solo un 10% más barata que la de 2014

La apertura de 300 gasolineras o el auge de las ‘low-cost’ no reflejan el desplome del crudo, que se ha reducido un 50% en el último año

JOSÉ M. CAMAREROmadrid

Un barril de petróleo se vende este Lunes Santo por 57 dólares. Hace un año, costaba 108 dólares, un 47% más. Pero si hoy reposta su vehículo, a 1,15 euros por litro de diésel, la rebaja del precio apenas será de un 12% con respecto a lo que pagó al iniciar estas vacaciones en 2014. Si su coche funciona con gasolina, la reducción habrá sido menor, del 10%. Aunque en esta Semana Santa su bolsillo notará la caída de precios con respecto a la anterior, la rebaja es casi cuatro veces inferior a la de la materia prima con la que se fabrican los carburantes.

En estos últimos 12 meses, los registros del crudo y del diésel o la gasolina han sido muy dispares. Todos han marcado máximos (en el mes de junio del año pasado), mínimos (el pasado enero), repuntes (a partir de este febrero)... Pero con muchas diferencias: el coste de los carburantes suele reflejar los cambios del crudo con una o dos semanas de retraso y a un ritmo que suele ser entre tres y cuatro veces menor.

Por ejemplo, en noviembre y diciembre de 2014, las caídas del crudo alcanzaron el 12% entre una semana y la anterior. Sin embargo, la reducción del precio de los carburantes llegó un mes después y con rebajas que en ningún caso superaron el 4% con respecto a las referencias de la semana anterior, según los datos del Boletín de Productos Petrolíferos de la Unión Europea. En los dos últimos meses, el precio del crudo se ha reducido en tres semanas, mientras que el de los carburantes ha subido continuamente hasta hace pocos días, cuando reflejó la primera caída desde mediados de enero.

Variables que influyen en los precios

Son muchas las variables que influyen directa e indirectamente en los precios de las gasolineras. A favor juegan algunos factores como que, por ejemplo, en este último año se han abierto 300 estaciones de servicio. De ellas, 228 son de marca blanca y 13 pertenecen a hipermercados. En total, ocho de cada diez aperturas no estuvieron abanderadas por las grandes petroleras, según el Ministerio de Industria.

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Las gasolineras low-cost han ganado cuota de mercado en los últimos meses, hasta alcanzar un 2,39% del total. Su política agresiva de comercializarión ha hecho reaccionar a las grandes compañías, sobre todo Repsol, donde los precios de sus combustibles se han ido recortando por encima de la media del sector durante los últimos meses.

Además, se están dejando notar las últimas decisiones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el sector de distribución de productos petrolíferos. En pocas semanas, el regulador ha impuesto multas millonarias a empresas como Repsol, Cepsa y BP por pactar precios en determinadas zonas, en algunos casos, o abusar de su posición dominante frente a operadores independientes con los que mantenían acuerdos de comercialización, en otros.

Pero el importe que marcan los surtidores también se ha visto limitado por otras circunstancias que impiden una caída mayor de la que se podría esperar. Esa cifra, que en pocas ciudades ha bajado del euro en el último año, no evoluciona en paralelo a como lo hace el petróleo. Desde la Asociación de Productos Petrolíferos recuerdan que, en el caso del diesel, el coste del gasóleo al por mayor influye en casi 40 de cada 100 euros. En el caso de la gasolina, el importe del combustible que se negocia en los mercados internacionales influye en 32 de cada 100 euros.

Impuestos y dólar, al alza

El resto de costes que se pagan por cada litro de combustible son, sobre todo, impuestos (más de 50 de cada 100 euros). Aunque las Comunidades Autónomas ya no pueden aplicar el céntimo sanitario, siguen vigentes tanto el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos como el Impuesto de Valor Añadido (que se grava al 21%). Además, los costes de distribución se llevan hasta un 10% y el resto es el margen que ganan las compañías del sector.

Tampoco la evolución que ha registrado el euro en las últimas semanas ha permitido que las gasolinas bajen aún más. La divisa comunitaria ha perdido un 22% de su valor en el último año, al pasar de los 1,40 a los 1,08 euros por dólar. La caída se ha agudizado en el primer trimestre de 2015, al rozar la paridad (un euro valdría lo mismo que un dólar). Como todos los productos petrolíferos se negocian en dólares, la revalorización de esta moneda ha evitado que el coste de las gasolinas se haya reducido tanto como si lo hubiera hecho con el euro en el entorno de los 1,30 dólares en el que se movía hace un año. Esta caída supone un encarecimiento en la importación de petróleo próxima a los 1.500 millones en un año.