El supervisor ve oportunidad en la banca digital para recortar aún más sucursales y plantilla

Oficinas de Santander y Popular./R. C.
Oficinas de Santander y Popular. / R. C.

Santander definirá el cierre de sucursales tras la fusión de Popular en marzo, cuando implante la integración tecnológica de ambas marcas

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Álvarez, ha aprovechado su primera intervención pública tras acceder al cargo antes del verano para instar a la banca a actuar en el negocio digital para conseguir reducir más gastos. «El avance de las nuevas tecnologías, y las alternativas que estas ofrecen frente a la tradicional manera de prestar los servicios bancarios, pueden constituir una oportunidad para reducir costes y adecuarse al cambio« que se está produciendo entre los clientes y las entidades.

Delgado, que ha realizado estas declaraciones en su intervención en el Encuentro Financiero de KPMG, ha recordado a los bancos la necesidad de «seguir prestando atención a los gastos, de manera que se garantice que están en consonancia con la evolución» de la actividad crediticia y de los ingresos. Lo ha hecho después de recordar que número de empleados y de oficinas se han reducido en, aproximadamente, un 32% y un 40%, respectivamente, desde sus máximos en 2008.

La 'número dos' del supervisor ha advertido que, de cada al futuro, lo importante es que cada entidad «se adapte a su realidad» para definir un modelo de negocio que puede pasar por los que tienden a obtener altos ingresos para contrarrestar costes relativamente elevados; aquellos qu eponen el foco en costes bajos que sean compatibles con unos ingresos relativamente reducidos; y los que equilibran una capacidad media de generación de ingresos con unos costes de nivel medio o bajo. Así, algunos bancos están orientados a crecer en préstamos o en comisiones y otros a racionalizar costes por vías diversas, entre ellas, la digitalización o la externalización.

En esta estrategia de ahorro de costes, el aún consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha anticipado que hasta que no esté completada la integración tecnológica entre la entidad y Popular no se definirá cuál será el número de oficinas que se cierren como consecuencia de la adquisición de esa entidad. «Será previsiblemente a partir de marzo», ha aclarado Álvarez en este mismo foro. Primero analizarán cómo funcionan dos sucursales próximas, una vez integrados sus sistemas -la adaptación tecnológica no se hará de una sola vez, sino por plazos ampliándola a cada vez más sucursales, hasta completarla a mediados de 2019-, comprobarán cómo funcionan ambos puntos para decidir finalmente si se cierra alguno de ellos o no.

Por su parte, el consero delegado de BBVA, Carlos Torres Vila, ha indicado que su llegada a la presidencia del banco, a partir del 1 de enero, supone «un cambio de continuidad absoluta» donde nadie puede esperar grandes variaciones en las políticas de la entidad. «Los resultados obtenidos en los últimos años nos confirman que estamos en la buena dirección», ha apuntado. Además, no ha querido aclarar quién será su 'número dos', aunque sí ha apuntado que «no habrá sorpresas, porque será alguien de la casa«.

El 'sandbox' y la Autoridad Macro, para antes de Navidad

En ese mismo acto, la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha anticipado que su departamento trabaja para que antes de Navidad esté lista la regulación del 'sandbox', una especie de caja de pruebas de las nuevas tecnologías de la banca, que podrá experimentar con diversos proyectos en un entorno de regulación mucho más flexible que el general, como ocurre en otros países de Europa. También antes de que finalice el año espera «haber podido poner todas las piezas» para la creación de una Autoridad Macroprudencial que se encargue de analizar y prever las crisis futuras, en lugar del comité de estabilidad financiera que existe actualmente, una medida que ya anticipó antes del verano en el Congreso de los Diputados.

El Ministerio de Economía quiere acelerar la tramitación de normas como la Ley Hipotecaria «en la forma más rápida posible», porque en 2019 llegará «otra oleada de reformas para trasponer directivas europeas». También tiene en mente la puesta en marcha de un órgano de protección de clientes de productos financieros para resolver «de forma eficaz las reclamaciones de banca, valores y seguros de fondos de pensiones» sin necesidad de que Banco de España o CNMV tengan los suyos propios.

Calviño ha insistido en que la economía española «crecerá por encima de los países de nuestro entorno» tanto eeste año como el próximo, a pesar de la rebaja de expectativas de algunas instituciones sobre el país. Aunque ha reconocido «riesgos» como la escalada de intervencionismo comercial, el fin de los estímulos monetarios o el 'brexit', Calviño ha recordado que lo fundamental pasa por «aprovechar la actual coyuntura económica para equilibrar y sentar las bases para un crecimiento sostenido, social y medioambiental a largo plazo». «Tratamos de diseñar una agenda de reformas» que pongan las bases para ese crecimiento, según ha indicado.

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