Santander sugiere la presencia de cajeros en las zonas donde no haya bancos

El grupo, que ganó un 10% hasta marzo, avanza que la integración de las oficinas del Popular comenzará a finales de año

AGENCIASMadrid

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, se ha adentrado en la problemática que sufren 1,2 millones de ciudadanos, que no tienen acceso a oficinas bancarias en sus municipios, para plantear una solución que pase por «la combinación del mundo digital con los cajeros», una alternativa que «puede ayudar» a solucionar esta cuestión. El 'número dos' de la entidad considera que el planteamiento de la patronal bancaria (AEB) con fórmulas de colaboración para que los bancos lleguen a los pueblos sin sucursal de forma rotatoria lo «estudiará» con detalle, aunque ha indicado que es una disyuntiva por la que también pasan otros muchos territorios, como en zonas de América Latina «donde los cajeros son una solución» alternativa.

De hecho, Santander sigue con los planes previstos tras la absorción del Banco Popular, en junio del año pasado, e iniciará a finales de año el proceso de fusión y cierre de oficinas de todo el grupo. Hasta el primer trimestre del año, entre ambas entidades contaban con 4.481 sucursales distribuidas por todo el país, un 55% más que un año antes como consecuencia de la compra del Popular. Por ahora, el grupo no tiene previsto anticipar la consolidación de oficinas. «No hay cambios significativos», ha afirmado Álvarez durante la presentación de resultados trimestrales del grupo.

Por ahora, la entidad presidida por Ana Botín ha anticipado la fusión jurídica de las dos sociedades -hasta ahora, Popular era una sociedad autónoma desde el punto de vista societario, así como Pastor y Popular Banca Privada-. Esta mañana la ha comunicado a la CNMV y estará finalizada previsiblemente en el próximo mes de septiembre. José Luis Álvarez ha indicado que tras estabilizar al banco el grupo «se está enfocando ahora en la fortaleza principal del banco, que es la pyme y los negocios, donde el Popular está creciendo bien», aunque aún no ha comunicado oficialmente las cuentas de esa entidad, que en cualquier caso serán «distorsionadas» al ser una entidad independiente en el primer trimestre del año pasado.

El consejero delegado del Santander ha rechazado aplicar en el banco algunas de las políticas «agresivas» que llevan a cabo otras entidades en materia hipotecaria al ofrecer diferenciales por debajo del 1%, así como financiación por encima del 80%. «No estamos por que crezca el balance a cualquier precio si esto daña la rentabilidad», ha indicado Álvarez. Por ahora, el mercado hipotecario del banco se encuentra en un momento de equilibrio en el que las amortizaciones de préstamos siguen superando a las concesiones en algunos meses, a la espera de lo que ocurra en los próximos trimestres, aunque el crédito al consumo y el de pymes sí está mejorando sustancialmente.

Álvarez se ha referido a la protesta de los sindicatos, que denunciaban el hecho de que en el sector bancario no se abonen hasta 300.000 horas extras al año. El ejecutivo del Santander ha afirmado que «no estamos en la línea de paradigma de horas extra como presencia en el puesto de trabajo», ya que el banco apuesta por la flexbilización y así permitir la conciliación. También se ha mostrado «sorprendido» de que en países con pleno empleo el incremento de los salarios sea mínimo, así como en España y ha apostado por una subida que «no se debe forzar» y sí ligarla a la productividad «si no pone en peligro la viabilidad» de cada compañía.

Impulso de España y Brasil

Banco Santander registró un beneficio atribuido de 2.054 millones de euros en el primer trimestre de este año, lo que supone un incremento del 10% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, impulsado por Brasil, España y México. En euros constantes, es decir, excluido el impacto de los tipos de cambio, el crecimiento del beneficio atribuido fue del 22%.

«2018 ha empezado bien, con aumento del beneficio a doble dígito por los buenos resultados de Brasil, España y México, y una mejor evolución de Estados Unidos», ha resaltado la presidenta de la entidad, Ana Botín. «Estamos ejecutando nuestra estrategia con éxito en todos nuestros mercados, acelerando nuestra transformación digital gracias a una mayor colaboración en todo el grupo y aprovechando la dimensión de nuestro negocio. Como resultado, estamos logrando unos beneficios más recurrentes y sostenibles», ha afirmado.

Botín ha resaltado que la perspectiva para 2018 sigue siendo positiva, por lo que ha afirmado seguir confiando en que los equipos harán un «gran trabajo» para alcanzar los objetivos de este año y para continuar creciendo de forma «rentable y responsable» en el futuro.

La diversificación geográfica, con una presencia equilibrada en mercados maduros y en desarrollo, sigue siendo una de las grandes fortalezas de Santander, según ha subrayado el banco.

En el primer trimestre, el beneficio atribuido aumentó en ocho de los diez mercados principales. Europa aportó el 51% del beneficio del grupo y América, el 49%. La cartera crediticia también se caracteriza por su diversificación, tanto por segmentos como por países. En concreto, Brasil aportó el 27% del beneficio del grupo, seguido de España (18%) y Reino Unido (17%).

Los ingresos crecieron un 11% en el primer trimestre en euros constantes, hasta 12.151 millones de euros, con un aumento del margen de intereses y de los ingresos por comisiones del 11% y del 14%, respectivamente.

La ratio de mora del grupo continuó mejorando en el primer trimestre, hasta situarse en el 4,02%, con una caída de 135 puntos básicos desde la integración de Popular en junio de 2017. El coste del crédito cayó 13 puntos básicos, hasta el 1,04%, respecto al primer trimestre de 2017.

En el primer trimestre, Santander completó el acuerdo con Blackstone para la venta del 51% de la cartera inmobiliaria del Popular. Tras esta operación, la exposición inmobiliaria neta del grupo en España es de 5.200 millones de euros.

El Banco Santander aprueba la fusión por absorción del Banco Popular

El consejo de administración del Banco Santander y el del Banco Popular han acordado la fusión por absorción de esta última entidad por el grupo financiero que dirige Ana Botín, según un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El Banco Popular, desde su compra por parte de Santander en junio de 2017, funciona como una filial del grupo financiero que dirige Ana Botín, y cuenta con un consejo propio, que fue nombrado para su gestión y hasta la completa integración. Ahora, los consejos de ambas entidades han acordado aprobar y suscribir el proyecto común de fusión por absorción de Banco Popular por parte de Santander.

Según han explicado en un hecho relevante, en el momento en que se ejecute la citada fusión, y tras haber obtenido la preceptiva autorización del Ministerio de Economía, Santander adquirirá, «por sucesión universal», la totalidad de los derechos y obligaciones de Banco Popular, incluyendo los adquiridos de Banco Pastor y de Popular Banca Privada. Estas dos últimas entidades serán absorbidas por Popular, según han aprobado también sus respectivos consejos, y «a cuya inscripción en el registro ha quedado sujeta la efectividad de la fusión».

El 7 de junio de 2017, el Banco Santander adquirió el Banco Popular en la que fue la primera resolución ordenada (antigua liquidación) decidida por las autoridades de la Unión Europea.

 

Fotos

Vídeos