Las cántabras, las segundas que menos salario cobran tras las extremeñas

La brecha salarial entre hombres y mujeres de Cantabria ha crecido un 3,2% en los últimos diez años. /DM
La brecha salarial entre hombres y mujeres de Cantabria ha crecido un 3,2% en los últimos diez años. / DM

Un estudio del sindicato USO, con los últimos datos del INE, refleja una brecha del 27% en relación con los hombres

M. A. SAMPERIO SANTANDER.

El pasado 8 de marzo fue un hito importante para las mujeres españolas que salieron mayoritariamente a la calle para pedir que la igualdad empiece a ser realidad. El mercado laboral y el salarial son todavía uno de los campos en los que habrá que luchar con más ahínco. Así lo demuestran algunos datos como los que sitúan a la mujer cántabra como una de las que menos renta salarial media recibe por su trabajo. Han ingresado de media anual 18.216 euros, solo 856 euros más que las extremeñas, que ocupan el vagón de cola. Estos datos, reflejados en un análisis realizado por el Gabinete de Estudios de USO Cantabria, y basados en la última encuesta de estructura salarial del INE, dejan en evidencia la necesidad de avanzar en políticas de igualdad en la región.

Además, el actual modelo productivo provoca asimismo que la región se sitúe también en los puestos de cabeza de brecha salarial entre hombres y mujeres. Concretamente, Cantabria se sitúa en el tercer lugar de entre las 17 autonomías en este ranking de la desigualdad. Los hombres cántabros han recibido una renta media de 25.210 euros durante el último año registrado por el INE, un 27% más que las mujeres. La brecha salarial regional entre hombres y mujeres se eleva 5 puntos más que la media nacional, que quedó registrada en el 22%.

LAS DIFERENCIAS

Contratos
Las mujeres tienen contratos más precarios, pero en el caso de contratos temporales la brecha salarial con los hombres se dispara al 43%.
Edades
La brecha salarial entre hombres y mujeres es más acusada en la franja de edad entre los 45 y los 54 años.
Sectores
Es en el sector servicios, el de mayor importancia en la región, en el que la brecha salarial es más amplia. En la industria es algo más baja.

Las desigualdades salariales entre sexos son más acusadas dependiendo del sector económico al que se pertenezca. La industria regional muestra una brecha salarial del 16%. Las mujeres ingresaron de renta salarial media 23.999 euros, por 28.685 euros los hombres. La brecha se ensancha de manera considerable en el sector más en auge en Cantabria, el de servicios. En este sector, los hombres obtuvieron de renta salarial media 24.147 euros por 17.723 euros las mujeres, un 26% de diferencia salarial.

Más diferencias

Las desigualdades entre los dos sexos se hacen abrumadoras cuando se realiza la comparativa por tipo de contrato. Entre los trabajadores con contratos indefinidos la brecha salarial se eleva al 27%, pero si se hace la comparativa entre el colectivo de personas que mantienen una contrato precario, la brecha salarial entre hombres y mujeres se dispara al 43%. Concretamente el salario medio anual de los varones cantabros con contrato temporal ascendió a 17.925 euros frente a los 9.792 euros de las mujeres.

Por edades, las desigualdades salariales en Cantabria entre los diferentes sexos es más acusada en la franja de edad de los 45-54 años, que se eleva al 29,7% a favor de los hombres. La menor diferencia, aunque igualmente abultada, se sitúa entre las mujeres mayores de 55 años que presentan un 22% de salarios más bajos que sus compañeros varones. Las mujeres más jóvenes presentan una brecha salarial del 24%

El sindicato valora que la crisis económica ha tenido muchas consecuencias para el empleo y el nivel salarial pero también para la desigualdad entre hombres y mujeres. Así, la brecha salarial creció en Cantabria durante los últimos diez años un 3,2%, casi 2 puntos más que en la media española.

Las desigualdades se manifiestan también en función del tipo de jornada. Las jornadas parciales se incrementan en mayor medida para las mujeres, extendiéndose las bolsas de pobreza más allá de los inscritos al desempleo. Un ejemplo claro y de máxima actualidad es el extremadamente precarizado sector de la limpieza en Cantabria.

Con este panorama regional que refleja el estudio realizado, el sindicato USO considera necesario abordar, tanto en la negociación colectiva como en las políticas de igualdad, «la erradicación de estas bochornosas discriminaciones, con acciones que fomenten el acceso, la promoción, la formación, mejoras en la retribución salarial y medidas de conciliación de la vida laboral y familiar de los trabajadores y trabajadoras».

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