Cantabria crecerá por encima de la media dos años y creará más de 10.000 empleos

Cantabria crecerá por encima de la media dos años y creará más de 10.000 empleos
Celedonio Martínez

El BBVA estima que el PIB aumentará un 2,8% este año y un 2,6% en 2019 gracias al tirón de la industria y del consumo privado

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Las previsiones que trazó este martes informe del BBVA Research para la economía de Cantabria, y que se presentaron al Gobierno, a los medios de comunicación y a la sociedad, apuntan a un crecimiento del 2,8% para este año y de un 2,6% para 2019 así como la creación de más de 10.000 empleos en los dos ejercicios. El avance del PIB es mayor que la media nacional, que se va a rebajar en los próximos días según apuntó el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, acompañado por el director territorial norte de BBVA, Carlos Gorria. Son buenas noticias para la economía regional, a pesar de la desaceleración que se vislumbra en el marco europeo e internacional. Además, el estudio indica que la autonomía cumplirá con sus objetivos de déficit público.

El tirón de la industria y del consumo privado y una cierta recuperación de la construcción contribuyen a esas buenas expectativas a pesar de que se observe desaceleración en relación al 2017, año en el que el crecimiento fue del 3,2%, también por encima de la media nacional.

De cumplirse estas previsiones del último informe del Servicio de Estudios de BBVA, 'Situación Cantabria', la región completaría seis años con un crecimiento anual promedio del 2,5% y podrían crearse, en el conjunto de los dos años, 10.500 empleos, lo que supondría rebajar la tasa de paro hasta el 9,7%.

El estudio apunta a un crecimiento «relativamente elevado» de la región este año y el próximo, la creación de unos 5.000 empleos en cada uno de estos ejercicios y un retroceso de la tasa de paro por debajo del 10%, que es «relativamente elevada» y con «una parte» de contratos de carácter temporal. Además, también es «relativamente elevada» la proporción de parados de más de 50 años, y «significativamente elevada» la de jóvenes, en comparación con otros países.

Lo que supone que en Cantabria «todavía hay desequilibrios importantes» en la región que necesitan de «medidas» para corregirlos. La «fundamental», para Cardoso, es rebajar la tasa de paro sobre todo en los dos colectivos citados. Ha asegurado que los gobiernos autonómicos «pueden hacer mucho más» puesto que dedican «muy pocos recursos» a formación de parados o a conectarlos a las empresas que están en expansión, por ejemplo.

Revilla aplaude el avance económicoque refleja el informe

El informe del BBVA ha sido bien recibido por el presidente del Gobierno regional, Miguel Ángel Revilla, quién destacó que la economía de Cantabria «crece con fuerza» y que la región «sigue avanzando en la recuperación». Revilla se refirió a la favorable coyuntura que muestran los distintos estudios sobre la economía regional, que se manifiesta en la propia evolución económica, que incluso «mejora» las previsiones iniciales.

El informe fue presentado por Gorrìa y Cardoso al presidente en una reunión en la que han participado la directora general de Tesorería, Presupuestos y Política Financiera del Gobierno de Cantabria, María Eugenia Gutiérrez; la directora general de Economía y Asuntos Europeos, María Sánchez, y el director regional de banca de empresas de BBVA, Luis Llorens. Por la tarde se presentó a clientes y representantes de la sociedad de la región.

Según el BBVA, la economía de Cantabria mantiene un crecimiento sólido en el arranque del año, con un incremento del PIB del 0,6% en el primer semestre, que se elevaría al 0,7% en la segunda mitad del año. Por comarcas, el arco metropolitano y el área de influencia de Santander, así como Torrelavega-Besaya son las más dinámicas.

Esta situación se explica para la entidad por el buen comportamiento del consumo privado y coincide con una aceleración de la inversión en bienes de equipo y de las exportaciones. La inversión en vivienda mantiene su dinamismo, que no se ha trasladado aún a los precios que, a diferencia del conjunto de España, han caído en la primera mitad del año. El sector turístico sigue creciendo pero a menor ritmo, marcado por la subida de precios del petróleo y la atracción de otros destinos como el norte de África. Por su parte, en la mejora del mercado laboral destacan las manufacturas y el sector público.

En este contexto, BBVA prevé que el crecimiento de la economía de Cantabria se podría moderar hasta el 2,8% en 2018 y el 2,6% en 2019, a lo que contribuirían diversos factores, como el crecimiento de la UE, que debería favorecer las exportaciones de bienes y el proceso de internacionalización de las empresas regionales. También se espera que continúe la recuperación del sector inmobiliario.

La creación de nuevos puestos de trabajo tiene especial relevancia en el informe del BBVA que hace hincapié en la reducción de la tasa de paro en la región, si bien se advierte que mientras en relación con el PIB absoluto y per cápita se podría alcanzar niveles anteriores a la crisis, todavía el empleo se situaría 7 puntos por debajo. En este entorno, se insiste en la necesidad de aplicar políticas que ayuden a reducir más rápido la tasa de desempleo, la temporalidad y a incrementar la productividad en el factor trabajo.

Envejecimiento

El informe incluye un apartado sobre la evolución de la población en la región entre 1950 y 2016. Así, al igual que en el resto de España, en la región se observa un rápido proceso de envejecimiento, que se traduce en un fuerte aumento del peso de la población de más de 65 años durante todo el periodo. Dentro de esta tendencia, la población cántabra, que inicialmente tenía una estructura por edades similar a la española, envejece más rápidamente y se aleja más de la media, especialmente en lo que se refiere a la población de mayor edad.

Las amenazas internacionales y la crisis de Cataluña

En un marco donde las perspectivas de crecimiento de Cantabria se mantienen sólidas, BBVA observa señales de desaceleración, con retos a medio plazo para la economía. Por un lado, el incremento de la demanda interna podría ser menor que en años previos y, por otra parte, el repunte del precio del petróleo está teniendo un efecto negativo (de seis décimas del PIB) sobre la renta disponible en los hogares y los costes de producción de las empresas. También hay que apuntar la política en Italia y el proceso de negociación del 'Brexit', que abren nuevas incertidumbres.

En el caso de España, la crisis en Cataluña también ha acortado entre dos y tres décimas el crecimiento de la autonomía.

También la moderación de la creación de puestos de trabajo en ciertas zonas del país podría afectar negativamente la demanda de bienes y servicios de Cantabria, como también la ralentización del turismo. Ambos factores podrían afectar negativamente al comportamiento de la economía regional pero en menor medida que en otras comunidades.

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