Cementos Alfa evitó 31.000 toneladas de CO2 en 2018 por la valorización de residuos con biomasa

La planta de Cementos Alfa en Mataporquera es apta para valorizar en la fabricación de clinker y cemento más de 75.000 toneladas al año. / DM
La planta de Cementos Alfa en Mataporquera es apta para valorizar en la fabricación de clinker y cemento más de 75.000 toneladas al año. / DM

La cementera, del Grupo Portland Valderrivas, puede aprovechar más de 75.000 toneladas al año de restos generados por la industria de Cantabria

Mª ÁNGELES SAMPERIOSantander

Cementos Alfa, la cementera ubicada en Mataporquera y perteneciente al Grupo Portland Valderrivas, es un ejemplo de como la valorización de residuos (el aprovechamiento material y energético de los mismos) puede ser una actividad esencial para su pervivencia ya que reduce los costes para ser competitiva en un sector que debido a la crisis de la construcción ha hecho de la exportación su lógica salida. La empresa es un claro ejemplo en Cantabria de lo que supone la economía circular y, como dato relevante, durante 2018 ha logrado evitar una emisión de 31.000 toneladas de CO2 por la valorización de residuos con biomasa y su objetivo es doblar esta cantidad en los próximos años. Para ello se ha solicitado a la Dirección General de Medio Ambiente una ampliación de su autorización para poder utilizar más cantidad de biomasa ya que en la actualidad está limitadas a 150 tonelas/día.

La caída de las ventas del cemento de entre un 40% y un 50% hace saltar todas las alarmas sobre todo si se tiene en cuenta que algunos grupos como Cemex ya han anunciado el cierre de dos plantas en Almería y Baleares. El camino para seguir en activo es reducir los costes energéticos para seguir siendo competitivos y la valorización de residuos es la vía elegida en Mataporquera.

La planta cántabra produce clinker, cemento y mortero. En 2018, la producción de clinker ha estado por debajo de las 500.000 toneladas que se esperan recuperar este año. En 2005 y 2006, antes de la crisis, se alcanzaban las 700.000 toneladas. La caída de 2006 a 2012 fue de un 40%. En cuanto la producción de cemento, todavía en 2007 superaba el millón de toneladas que bajaron a 400.000 en 2012 y que en los últimos años ha tenido altibajos. 2017 y 2018 han sido años parecidos, en torno a las 500.000 toneladas y para 2019 se estima que se estará ya cerca de las 600.000.

Las claves

-De 2006 a 2011 se destinaron 14,5 millones a la fábrica para la valorización

-Entre los puestos directos, unos 80, y los indirectos alcanza a 225 personas

-La cementera tiene instalaciones en el recinto portuario para la exportación

-Se ha pedido la ampliación para poder utilizar más de 150 tn/ día

Las cifras son importantes para el futuro de Cementos Alfa que liga su capacidad de avanzar en su experiencia en la economía circular. «No generamos residuos, generamos combustible», es la máxima que tienen en la fábrica para explicar una actividad que se sigue centrando en producir cemento y clinker (el principal componente del cemento portland y materia básica para el hormigón) pero que cuenta con unas materias primas provenientes en buena medida de residuos de otras industrias y actividades de la región.

De otro lado, no se puede obviar la importancia que la empresa tiene para Mataporquera y su entorno y, por supuesto, para la economía de la región. En la actualidad tiene una plantilla de unas 80 personas, pero genera empleo indirecto. En total, da trabajo directo e indirecto a 225 personas.

Alfa cuenta con instalaciones en el Puerto de Santander, una salida natural para sus productos que viajan la mayoría fuera de España a causa de la reducción de la actividad de la construcción y la competencia de otras plantas (hay 33 en todo el país y muchas están cercanas). Para este año 2019 la previsión es exportar el 85% de la producción, por lo que la presencia en el Puerto es básica. En este camino, la principal preocupación son los efectos del 'Brexit' aunque el grupo Portland tiene dos plantas en Reino Unido.

La planta de Mataporquera es un ejemplo real de la economía circular

La valorización energética, que consiste en la sustitución del combustible fósil habitual del sector (coque de petróleo) por distintos tipos de residuos no reciclables con alto poder calorífico, es una necesidad para hacer frente al riesgo de cierre por la pérdida de competitividad en el mercado de las exportaciones ya que se tiene que enfrentar a los productos de países no comunitarios con menos requisitos medioambientales.

Alfa realizó en su día importantes inversiones para avanzar en la valorización energética. En 2006 se destinaron 9 millones de euros en mejorar las instalaciones para la valorización de combustibles líquidos peligros en el quemador principal. En 2010, 1,7 millones fueron para la valorización de combustibles sólidos no peligrosos en precalcinación y en 2011, 3,8 millones se destinaron a mejorar el tratamiento de los combustibles sólidos no peligrosos en quemador principal. Un total de 14,5 millones en cinco años. .

Cementos Alfa, por tanto, es una infraestructura de la Comunidad de Cantabria para la valorización de residuos y, como tal, debe ser tenido en cuenta en la planificación de las políticas de residuos. No se puede perder de vista que se trata de una instalación apta para valorizar en la fabricación de clinker y cemento más de 75.000 toneladas al año de residuos generados por las industrias de Cantabria que no van a eliminación.

Además, la valorización de residuos está avalada y potenciada por la Comisión Europea, que considera la utilización de residuos en hornos de clinker como 'Mejor Técnica Disponible' (MTD) en el proceso de fabricación de este material porque contribuye a la competitividad de la empresa, no implica riesgos para la salud, contribuye a la prevención del cambio climático. Parece evidente que es una mejora ambiental porque es un método de eliminación de residuos preferible a su depósito en vertedero o a la incineración.

Solvay, Saint Gobain, Nissan, Sidenor, GSW, Codefer, Hormigones Reinosa, Reical y plantas RCD son las que cuentan con Alfa para la valorización material mientras que Nestlé, Codefer y Bridgestone, para la valorización energética.

Cacao, neumáticos...

Los clientes de Cementos Alfa son, como se ve, buena parte de las principales industrias de Cantabria, pero ¿cuáles son las materias que se reciclan en los hornos de la cementera? La respuesta seguro que sorprende porque podemos encontrarnos desde restos de cacao a neumáticos. Todo va a contribuir a crear materiales para la construcción o combustible y, además, va a impedir que se genere contaminación y, por tanto, se ayuda al enfrentamiento al cambio climático.

Hay dos tipos de valorización. La material, de residuos aptos para su uso como materias primas y la energética, de residuos aptos para su uso como combustible. Así, el yeso proveniente de las industrias de ácido cítrico y fosfórico y de la desulfuraciòn de gases de centrales eléctricas; las cenizas volantes de la central eléctrica de carbón; las cenizas de las incineradoras de residuos domésticos; los lodos carbonatados y celulosa de las plantas papeleras; cascarilla de hierro, arenas, cenizas y escorias de la siderurgia y los gestores de chatarra y el hormigón, escombros seleccionados y áridos de la construcción y de las plantas RCD llegan a la fábrica de cemento para pasar de residuos a recursos.

Conviene tener presente que la utilización de estos residuos mejora el producto. Las adiciones aportan al cemento durabilidad (resistencia a ambientes agresivos, sulfatos, agua de mar, ciclos de hielo-deshielo); trabajabilidad (regula el tiempo de fraguado y fluidez del hormigón) y resistencia a través de productos de hidratación del clinker.

Otro combustible

En cuanto a la valorización energética, se utilizan las harinas animales, cascarilla de cacao y marro de café y orujillo de aceituna del sector de la alimentación; los lodos EDAR de las plantas de tratamiento de aguas residuales; los residuos ligeros, plásticos, gomas, madera espuma de las plantas de fragmentación VFU; los combustibles derivados de RSU de los gestores de residuos sólidos urbanos; los plásticos no reciclables del reciclador de plásticos; los neumáticos usados, etc.La utilización de neumáticos es especialmente interesante por ser un residuo que puede entrañar riesgo si se 'olvida' en los vertederos. Se estima que en 2017 había en España un total de 161.000 toneladas de neumáticos fuera de uso.

La reducción de las emisiones de los gases efecto invernadero en la fabricación de clinker es un claro objetivo de la cementera de Mataporquera. Hay que tener presente que la emisión de proceso es difícilmente irreductible por la falta de material descarbonatado y el COT en la cantera mientras que la emisión de combustión si que disminuye con el uso de la biomasa.

Cementos Alfa ha acabado 2018 con una sustitución media del combustible tradicional por el de residuos del 45,26% y en enero se han realizado pruebas que demuestran que se podría llegar al 100%. La previsión es cerrar este año en el 65%.