Los contratos crecen en Cantabria un 0,8% hasta marzo, aunque el 92% son temporales

Trabajadoras de una industria conservera./Daniel Pedriza
Trabajadoras de una industria conservera. / Daniel Pedriza

El mercado laboral de la región recupera una cierta vitalidad aunque desde 2016 el número de trabajos por persona supera los tres

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Marzo ha devuelto a Cantabria a la senda perdida de la reducción del paro y ha supuesto un crecimiento de la contratación, que viene a sentar las bases de cara a los próximos meses en los que es habitual el aumento del empleo empujado por el sector servicios, en concreto por el auge del turismo y de todas las actividades que lo rodean. Parece que el mercado laboral, según los últimos datos del Servicio de Empleo Público (SEPE), recupera vitalidad ya que se reduce el paro y se incrementa la contratación y afiliación. Así, en el primer trimestre de 2019 la contratación se ha incrementado un 0,8%, es decir, 454 contratos más que en el mismo período de 2018 (de 51.904 a 52.538), aunque todo ese aumento corresponde a un repunte de 1.098 (2,3%) de contratos temporales (de 47.126 a 48.224), ya que los indefinidos disminuyen más de un 13% (-13,48%) con 644 menos que en 2018 (de 4.778 a 4.134).

La temporalidad, sin embargo, vuelve a ser la contrapartida negativa del aumento de la contratación. Hasta marzo, un 92,1% de los contratos de trabajo registrados en Cantabria fueron temporales (48.224 de un total de 52.358), por lo que es la segunda vez desde 2002 que se supera ese registro del 92% en estas fechas. La otra fue en 2015, cuando se llegó una tasa de temporalidad contractual de un 92,23% (40.684 eventuales de un total de 44.113), la más alta por ahora en estas fechas.

De otro lado, no hay que olvidar que el índice de rotación (número de contratos por persona) ha venido aumentando en Cantabria. La rotación neta (no repite a las personas que firmaron contratos en meses distintos) es de 1,85% en el primer trimestre de 2019. Era de 1,80 en 2018 y de 1,86% en 2017. Si analizamos la serie histórica vemos que 2009 era del 1,43%. De hecho, la rotación contractual en Cantabria supera los 3 contratos por persona. Así, las personas realmente contratadas en este primer trimestre han sido 12.007 en enero; 8.214, en febrero y 8.044 en marzo. De otro lado, ea rotación bruta sería de 1,45 (52.358 contratos firmados por 36.167 personas, aunque 7.902 de ellas se repiten porque han tenido varios contratos dentro del trimestre.

Aunque no tenemos los datos del primer trimestre en cuanto a duración de los contratos, en 2018 se redujeron ligeramente los de menos de un mes, de entre 1 y 6 meses y los de entre 6 y 12 meses. Sin embargo, el aumento en relación a 2009 ha sido espectacular (ver gráficos). De hecho, hace diez años el número de contratos temporales era de 54.058 y en 2018 llegó a 129.277, algo menos que el año anterior (133.577).

Si analizamos la contratación por sexo, vemos que en ambos se da la misma tendencia: descenso de la contratación indefinida y aumento de la temporalidad. De hecho, la contratación femenina aumenta casi un 3%, con 672 contratos más que en 2018 (de 25.106 a 25.778), aunque este incremento corresponde exclusivamente a 983 contratos temporales más, que repuntan un 4,29% (de 22.931 a 23.914), ya que la indefinida se reduce más de un 14%, con 311 menos que en el primer trimestre del año pasado (de 2.175 a 1.864). En los varones, la contratación disminuye un 0,8% y en 218 contratos (de 26.798 a 26.580) pero, como ocurre con las mujeres, a costa de un descenso de la indefinida de 333 ó 12,8% (de 2.603 a 2.270) y un aumento de la temporal de algo menos de medio punto (0,48%) y 115 contratos eventuales más que en 2018 (de 24.195 a 24.310.

Repunte de la jornada parcial

A pesar del incremento de la contratación los datos no son especialmente buenos y vienen a poner de manifiesto la precariedad del empleo que se crea que denuncian los sindicatos. Una de las variables que se utiliza para mantener esta postura es la de los contratos a tiempo parcial. Se han incrementado en 454 en ambos sexos en comparación al primer trimestre de 2018 corresponde exclusivamente a 494 contratos más a jornada parcial, que repuntan casi un 3% (de 18.710 a 19.204), de los que 420 son firmados por mujeres, sexo en el que se incrementan un 3,5% (de 12.058 a 12.478.

En los varones, los contratos a jornada parcial aumentan menos, un 1,1% con 74 más que el año pasado (de 6.652 a 6.726). También es cierto, que en las mujeres aumentan los contratos a tiempo completo algo más de un 2%, con 275 más que en 2008; mientras que en los varones disminuyen un 1,4% y en 283 contratos (de 20.007 a 19.724).

De todos modos, la brecha de género en este concepto sigue siendo abismal. Así, en los hombres, un 25,3% de los contratos son de jornada parcial (6.726 de un total de 26.580) mientras que en las mujeres el porcentaje de contratos a jornada parcial es de un 48,4% (12.478 de un total de 25.778).

Además, esta contratación tan temporal y precaria de las mujeres responde al sector industrial porque es el único donde aumenta la contratación femenina en comparación al año pasado, en concreto más de un 30% con 1.010 contratos más (de 3.321 a 4.331), lo que absorbe todo el repunte de los contratos de las mujeres. Curiosamente, el sector industrial se ha convertido en el de más temporalidad de la región, incluso por encima de los servicios y eso cuando se está apostando para que la industria sea el motor de la economía regional.

En el caso de los hombres, la contratación aumenta sólo en los servicios (+323 ó 1,9%), ya que desciende en la industria y en la construcción (hay 8 más en el sector primario , pero solo representa poco más del 2% de toda la masculina).

Por edades, el número de contratos aumenta en los extremos de edades analizados: la de menos de 25 años, que repunta un 10,6% con 739 contratos más que en 2018 (311 de varones y 428 de mujeres) y la de la de mayores de 44 años, que aumenta un 2,8%, con 404 contratos más, aunque todos ellos de mujeres (+425). En la franja de edad entre 25 y 44 años, la contratación disminuye un 2,25%, con 689 menos que en 2018, de los que 508 son masculinos y 181 femeninos.

Los contratos temporales más frecuentes en el primer trimestre del año son los eventuales, que aumentan un 3,65% y les siguen los de obra y servicios que avanzan un 6,22%. Disminuyen los de interinidad, discapacitados, relevo y jubilación parcial. Concretamente, los de relevo cayeron un 72,57%. Los de formación aumentaron un 200%.

Sectores

Si recordamos los datos de marzo, el paro registrado se redujo de manera significativa y en los sectores tradicionales que por fecha recuperan actividad, los servicios de hostelería, alojamiento, comercio y también la construcción, la industria alimentaria y del metal y sus complementarios. Esta reducción que ha tenido su incidencia en el incremento de la contratación en estas actividades señaladas y en las correspondientes ocupaciones.

En el sector primario las contrataciones aumentaron el 0,48% y en la industria un 5,48%, Bajaron en construcción y se quedaron igual en servicios

El primer día de mes y los lunes han sido los días con mayor contratación. No se como buen síntoma que la participación de más personas distintas esté disminuyendo con respecto al año anterior.

Camareros, peones, personal de limpieza, industria del pescado y ayudante de cocina

Las ocupaciones que más han crecido en Cantabria en el mes de marzo están la mayoría enmarcadas en el sector servicios. Camareros, peones de la industria manufacturera, personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos similares, trabajadores de la industria del pescado y ayudantes de cocina son las que han logrado firmar un mayor número de contratos. De hecho, en el caso de la industria del pescado el incremento ha sido de un 287% en relación al mes anterior pero, además, ha aumentado un 215% en relación al mismo periodo del año anterior. Por su parte, los camareros han visto crecer sus contrataciones un 88,25% y los ayudantes de cocina un 73,65%.

En cuanto al personal de limpieza, aumenta su contratación un 41% en marzo, pero baja un 10% en relación al mismo mes del año anterior. También los cocineros han tenido más contrataciones, concretamente un 35,36% más.

Otras ocupaciones que también han tenido 'éxito' en marzo han sido los monitores de actividades recreativas y entretenimiento, cajeros y taquilleros (no de banca) peluqueros, recepcionistas de hoteles, conductores, azafatas de tierra, profesores y profesionales de la enseñanza, etc.

Bajadas

De otro lado, las ocupaciones que han diminuido su contratación el pasado mes han sido los teleoperadores, empleados domésticos, empleados de servicios de correos, conductores propietarios de camiones, agentes y representantes comerciales, instructores de actividades deportivas, ordenanzas, vendedores, etc. en general, la mayor o menor contratación va muy unida a la estacionalidad, aunque en ocasiones no parece existir una causa exacta.

En cuanto a los estudios de las personas que han encontrado trabajo en marzo, el colectivo más amplio ha sido el de los que tenían Educación Secundaria (7.022), seguidos por los de Formación Profesional (4.542, 2.332 de grado medio y 2.210, de grado superior). En tercer lugar se sitúan los que tienen estudios primarios ( 4.323) y en cuarto, los de Bachillerato y estudios similares (1.987). Los universitarios accedieron a 1.714 contratos y hay 60 cuyo nivel de estudios no se ha indicado.

El nivel de estudios y encontrar empleo son dos variables que se tienen en cuenta en los diferentes estudios sobre el empleo. En el caso de un solo mes es difícil una valoración más amplia pero, de entrada, los estudios de Secundaria y la Formación Profesional son los que parecen acaparar más contrataciones. Aún así, no podemos olvidar que las ocupaciones que más han crecido tienen que ver con actividades relacionadas con los servicios, salvo el caso de la industria del pescado, que se llevó 1.014 contratos. La pesca típica esta época (verdel, bocarte, bonito) tiene mucho que ver.