Crece un 22,5% la edad media de los inquilinos en los últimos cinco años y supera los 38 años
El 53,4% de las personas arrendatarias son parejas, con y sin hijos, de una media de 38,1 años, y alquilan las viviendas principalmente como primera residencia.
R.C.
Santander
Viernes, 28 de noviembre 2025, 13:51
La edad media de las personas que buscan una vivienda de alquiler de larga estancia en Cantabria ha crecido un 22,5% en los últimos cinco años, situándose en 38,1 años frente a los 31,1 años registrados hace cinco años. Así se desprende de los dos datos del estudio realizado por la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) en colaboración con Afilia Cantabria, que ha sido presentado durante la jornada inmobiliaria previa a la X edición de los Premios Trainera, que reconocen el esfuerzo y la colaboración del sector inmobiliario para mejorar el acceso a la vivienda y que tendrán lugar este sábado en el Gran Casino del Sardinero.
Los datos extraídos señalan que la franja de edad predominante se encuentra entre 30 y 40 años (61,1%), seguida por los 40–50 años (27,8%), mientras que los rangos inferiores, entre 20 y 30 años 0, representan el 8,3% del total, y el de mayores de 50 años el 2,8%.
En cuanto al perfil del inquilino, el 31,7% son parejas con hijos, el 38,3% son parejas sin hijos, el 21,7% son personas individuales y el resto se reparte entre grupos de amigos (5%), varias familias (1,7%) y empresas (1,7%).
La mayoría de los arrendamientos se destina a primera residencia (74,5%), mientras que un 10,6% se alquila por motivos profesionales, otro 10,6% como pisos de estudiantes y solo el 4,3% como segunda residencia. Las viviendas más alquiladas tienen una superficie media de 69,4 m² y los precios más demandados se sitúan en 600 euros, aunque la renta media de las viviendas alquiladas es de 713,9 euros.
Aumento de rentas y desplazamiento de la demanda
Los precios al alza están generando un desplazamiento de la demanda, con un 32,5% de los inquilinos que se ha visto obligado a buscar vivienda en municipios periféricos o alejados de los núcleos urbanos por motivos de precio.
Desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, la evolución de la oferta habitual de alquiler ha mostrado un descenso del 31,8%, mientras que la demanda de alquiler habitual ha aumentado un 26,3%, según indican las agencias encuestadas.
Ante la creciente presión sobre el mercado de alquiler, FAI insiste en que se requiere una estrategia coordinada, incluyendo un pacto estatal y un plan integral de vivienda, para hacer frente a la crisis habitacional en Cantabria.
En este contexto, el presidente de FAI, José María Alfaro, reclama que que la actual crisis habitacional, la mayor de los últimos 40 años en España, exige la declaración de un Plan de Emergencia Nacional y un pacto de Estado por la Vivienda para abordar las soluciones al problema de la vivienda de manera unánime y transversal, con políticas coordinadas entre los tres niveles de la administración.
Por su parte, la vicepresidenta de Afilia, Montserrat Abascal, coincide en la necesidad de que se aprueben medidas excepcionales ante la gravedad de la situación dirigidas a aumentar la oferta de vivienda tanto a corto, medio como largo plazo, pero sin penalizar al pequeño propietario, que es quien que ponen el 90% de las viviendas en el mercado del alquiler.
En este sentido, asegura que desde la aprobación de la Ley de la Vivienda en 2023 «estamos notando una fuga de propietarios del alquiler residencial». Asimismo, ha remarcado la importancia de la colaboración pública privada para buscar soluciones y ha destacado la voluntad del Gobierno de Cantabria de contar con el sector para ello.