Fallece Antonio Oterino, comerciante y expresidente de Caja Cantabria

Antonio Oterino./Celedonio
Antonio Oterino. / Celedonio

Estuvo al frente de la entidad financiera de 1988 a 1991 y presidió la Agrupación de Comerciantes del Textil de Santander

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Antonio Oterino Diego, expresidente de Caja Cantabria y expresidente de la Agrupación de Comerciantes del Textil de Santander, ha fallecido a los 80 años de edad. Su figura va estrechamente unida al mundo del comercio ya que regentó junto con su hermana María del Carmen el conocido establecimientos Sucesores de A. Blanco en donde empezó a trabajar con solo 15 años. El comercio cerró en 2003 tras una historia que comenzó en 1840, aunque el primer establecimiento se destruyó a causa del incendio de la capital cántabra en 1941 y tras una sede provisional en la calle San Francisco abrió en la calle Juan de Herrera en donde se mantuvo hasta el cierre. Se dedicaba a ropa de casa, la lencería de mujer y la cuidada confección, el bordado a mano y el encaje de bolillos. Llegó a tener 12 empleados y un taller propio.

Antonio y su hermana Carmen cerraron el comercio al decidir jubilarse. Eran la quinta generación regentando el establecimiento.

Oterino estuvo al frente de Caja Cantabria desde 1988 a 1991 sucediendo en el cargo a José Emilio Nieto. Tras Oterino, la presidencia de la Caja la ocupó Francisco Revilla.

Homenajes

La entidad financiera realizó en marzo de 1999 un homenaje a los presidentes que ejercieron su cargo desde la entrada en vigor, en 1978, de la primera democratización de los órganos de gobierno. Se les hizo entrega de la Medalla de Oro de la Caja dentro de los actos previstos con motivo del centenario.

Antonio Oterino Diego utilizó durante su intervención la conocida frase «el mérito no es mío sino del equipo» para explicar que el primer homenajeado en el Centenario de Caja Cantabria debe ser el impositor. No obstante, aseguró que guardará «con mucho honor» la medalla de oro que le ha concedido la entidad «en nombre de quienes verdaderamente lo merecen», que son los impositores y los trabajadores.

Oterino también fue homenajeado por la Agrupación de Comerciantes del Textil de Santander al dejar la presidencia de la misma en 2003 por motivo de su jubilación y, precisamente, en el año del cierre de su establecimiento.

Los comerciantes vivieron unos años muy complicados con la nueva regulación que liberalizaba las aperturas en domingo y festivos a través de un decreto que se aprobó en el año 2000. El funeral por Antonio Oterino se celebró en la tarde de ayer en la iglesia parroquial de los PP Pasionistas.