Pablo Gimeno: «O adoptamos medidas o vamos a perder el Estado de Bienestar actual»

Pablo Gimeno./Guillermo SANZ / TESA
Pablo Gimeno. / Guillermo SANZ / TESA

El empresario participa a las 9.30 en el Foro de El Diario y advertirá sobre la necesidad de variar las tendencias macro de la coyuntura española

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

El barco que es la economía española zozobra y corre riesgo de naufragio. Así al menos lo asevera Pablo Gimeno, analista económico y presidente del Grupo PGS, que hoy acudirá a las 9.30 horas al Hotel Bahía de Santander para participar en el Foro de El Diario. 'Nos hundimos: ¿cómo evitarlo' será el título de su conferencia, con la que buscará advertir acerca de la necesidad de medidas correctoras para variar las actuales tendencias macroeconómicas.

–¿Realmente nos hundimos?

–Yo creo que sí, en el sentido de que España, que es un país que tiene un nivel de vida elevado, podría ver modificada su situación en los próximos años. O los políticos empiezan a adoptar medidas o no vamos a tener pensiones ni el Estado del Bienestar actual. El sistema ahora mismo no es sostenible.

–¿Cómo se puede evitar el escenario que vaticina?

–Lo primero es acertar con las medidas que se adopten. Para seguir preservando los servicios básicos de hoy en día debemos preocuparnos en tener los recursos básicos con los que poder sufragarlos. ¿De dónde podemos obtenerlos? Esos ingresos hay que sacarlos de los impuestos. La vía más fácil es conseguir la recaudación en empresas y empleados. Eso sí, no se puede seguir con tasas de paro tan elevadas como las actuales y si no ponemos facilidades para la constitución de sociedades no estamos emitiendo las señales adecuadas. Lo que no puede ser es freír a los pequeños empresarios y autónomos, no va en el sentido adecuado.

–¿Qué medidas adoptaría usted?

–Lo que haría sería intentar facilitar la libertad de la propiedad privada que es una empresa. Bastante tiene el emprendedor con arriesgar su patrimonio. Me refiero a la libertad para decidir a quiénes contratar, o que sea el propio mercado el que regule estos parámetros. En especial en relación a lo que hay que pagar. Un país sano es aquel que tiene empresas y empleo, más con unas variables macro muy preocupantes. Resumidas: Somos el segundo país del mundo con la menor tasa de natalidad; o lo corregimos o nos hundimos. En paralelo, tenemos la segunda esperanza de vida más alta del mundo. Tenemos la pirámide poblacional invertida respecto al modelo ideal de cara al futuro. ¿Qué se está haciendo para poder fomentar la natalidad? Absolutamente nada. Además, está la deuda pública: cada niño cuando nace ya tiene unas obligaciones de 24.000 euros. Dicen que no se paga. Eso es mentira, lo abonamos con impuestos vía consumo. La clave es no vivir por encima de las posibilidades reales del país.

–¿Está entonces en contra del incremento del SMI?

–Hay medidas que se debe saber bien cuándo implementarlas. En la situación geopolítica actual, cuantas más limitaciones se impongan peor se juega el partido. Es factible que haya empresas que estén sufriendo en la actualidad y que lo que hagan sea lo contrario de lo que pretendía el Gobierno, es decir, desprenderse del personal que se pretendía proteger.

–¿Cómo se hace sostenible el sistema de pensiones?

–Lo primero que hay que hacer para solucionar el problema es intentar atajarlo. Estoy seguro de que de aquí a tres años vamos a tener pensiones, pero un dato. Más de la mitad de los nacidos después del 2.000 van a vivir más de 100 años. ¿Cómo se hace sostenible? Generando un tejido empresarial potente para que haya tanta oferta laboral que empuje la subida de salarios. Éstos no crecen porque lo diga un Gobierno. También hay que atajar la deuda pública. La regla de oro es no gastar más de lo que se tiene. También hay que recordar que los niños son el futuro de este país. Si un país con tanta esperanza de vida va a menos en cuanto a población joven está condenado. Hay que buscar políticas que faciliten la natalidad. Los hijos no son un gasto, son una inversión.

–¿Hay que elevar la edad de jubilación?

–Como no se haga nada va a haber que incrementarla en poco tiempo. Debemos favorecer el ahorro en planes de pensiones privados; las inversiones; la creación de empleo. Si las medidas penalizan el ahorro; la constitución de empresas; o las rentas va a dar igual que los pensionistas salgan a la calle a manifestarse, que de donde no hay no se puede sacar. Resumiendo, hay que hacer lo contrario de lo que se está llevando a cabo hasta ahora.

–¿La política está contribuyendo al hundimiento que usted señala?

–En España tenemos dos focos de inestabilidad política que nos están penalizando. Uno es Cataluña, ruido que ahuyenta a los inversores. El otro es la mentalidad política cortoplacista. Necesitamos políticos comprometidos que sean capaces de pensar a medio y largo plazo. A nivel externo no nos ayuda el 'Brexit', las medidas proteccionistas o el cambio de tendencia de algunos países como Alemania o China.

–¿Cómo ve desde fuera la economía de Cantabria?

–Creo que hay una oportunidad en la ubicación de Cantabria. Mucho por hacer en relación a las provincias de alrededor. Hay muchos argumentos para sacar músculo. La clave está en hacer un análisis de fortalezas y debilidades. Es fundamental salir 'a venderse'. En Cantabria hay muy buenos productos y servicios. El único consejo que daría es preocuparse por 'vender' sus virtudes, sus empresas y talento. Lo que no se comunica, no existe.

«El consejo para un emprendedor es que haga un buen plan de negocio»

–Usted es empresario, ¿qué consejo le daría a alguien que quiere transformar una idea en negocio?

–Lo primero que le diría es que se organice para poder hacer un plan de negocio con perspectiva y midiendo bien cómo comenzar y continuar. No soy nadie para dar consejos, pero todos aquellos que estén pensando en montar una empresa, algo que yo recomiendo a pesar de todos los desvelos y dificultades, deben tener claro que la planificación es fundamental. Especialmente midiendo de forma adecuada los recursos económicos que va a necesitar. Diseñar un plan estratégico correcto y rodearse de las personas idóneas para llevar a cabo el proyecto concreto que tiene en mente. Yo empecé solo y ahora tengo 40 empleados, más otros tantos puestos de trabajo indirectos. A pesar de las noches sin dormir y las preocupaciones, la sensación de crear empleo y generar riqueza es algo insuperable. Así que adelante, pero sabiendo perfectamente qué es lo que se quiere hacer y los medios para llevarlo a cabo. Hay que estar dispuesto a sacrificarse.