La luz subirá con las renovables para poder pagar al resto de centrales de respaldo

Central eólica. /R. C.
Central eólica. / R. C.

Aunque el precio diario del Mwh caiga, aumentaría el de la parte fija de la factura, según un estudio de Economis for Energy, donde constatan que el recibo bajó en 2018 por primera vez en dos años

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La incorporación masiva de centrales eólicas y solares al sistema eléctrico en la próxima década impactará en el recibo final que pagan los consumidores porque aunque el coste de generación energético disminuirá con la puesta en marcha de las centrales verdes, al mismo tiempo el sistema tendrá que asumir nuevos costes, desde las inversiones que se realizan hasta el mantenimiento de las plantas necesarias para garantizar el suministro a cualquier hora del día. «Todo dependerá de una serie de equilibrios entre las alzas y las caídas», ha explicado Pedro Linares, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieria de ICAI durante la presentación del Barómetro de Transición Energética elaborado por Economics for Energy.

Esta estimación choca con las previsiones del Ministerio de Transición Ecológica donde anticipaban una reducción del 12% en el importe bruto de la factura, antes de aplicar impuestos, de cara a 2030. Con las actuales variables que se incluyen en la factura, la minoración real del recibo sería de un 7% frente al actual por la entrada de las renovables. La ministra Teresa Ribera ha anticipado en varias ocasiones que a partir de ese año habrá «una caída todavía más pronunciada» del recibo por la reducción del precio de generación.

No es el mismo cálculo que realizan los responsables del barómetro energético donde tienen en cuenta otra variable, que influye sobre el 60% de la factura, como son los costes regulados. «Todo dependerá de la competitividad de las nuevas energías renovables que se integren, así como de los pagos compensatorios que se establezcan» sobre instalaciones de producción necesaria las 24 horas del día, como los ciclos combinados. De hecho, si el respaldo de las nucleares se sustituye con ciclos combinados, como está previsto, los costes regulados subirían.

Pedro Linares ha valorado positivamente que el 'Plan Acción y Clima' «mejorará» en la descarbonización de la economía y en la eficiencia del sistema, aunque esos objetivos conlleven un incremento de los costes para consumidores domésticos o industrias. «No necesariamente todo va a costar menos, pero en términos de salud habrá más beneficios», ha admitido este experto.

El Barómetro de la Transición Energética revela que después de dos años seguidos de incremento en los precios, durante 2018 bajaron hasta quedarse en valores de 2010. Esta reducción, que es superior a la experimentada en el conjunto de la Unión Europea, según el informe, se explica «por la bajada de los precios de la electricidad y el gas para usos residenciales, que ha compensado la ligera subida de los precios del petróleo» durante el año pasado.

Por otra parte, el estudio indica que España mejoró en 2018 «ligeramente» su índice de desacarbonización, aunque indica que «es necesario apostar con rapidez por medidas de alcance para acelerar y consolidar la transición energética al margen de cuestiones coyunturales». La «leve reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se debió fundamentalmente a una mayor aportación de la energía hidráulica», según Economics for Energy. Este tipo de producción es «difícilmente controlable» así como la meteorología.