Cantabria es la quinta comunidad con mayor tasa de empleo entre personas con discapacidad

Lavandería de Amica en Maliaño, donde se limpia toda la ropa de hospitales y centros de salud de Cantabria./Alberto Aja
Lavandería de Amica en Maliaño, donde se limpia toda la ropa de hospitales y centros de salud de Cantabria. / Alberto Aja

Aunque sólo cuatro de cada diez miembros de este colectivo trabajan, la comunidad autónoma muestra un índice de integración laboral superior a la media nacional

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DM .Santander

Cantabria es una de las comunidades autónomas con mayor tasa de empleo entre personas con discapacidad, una tasa que además se ha elevado notablemente en los últimos años. No obstante, la participación de este colectivo en el mercado laboral sigue siendo baja, según los datos recogidos en la encuesta 'El empleo de las personas con discapacidad. Año 2017', del Instituto Nacional de Estadística (INE). El pasado año, sin ir más lejos, solo el 35% de las personas con discapacidad en edad de trabajar eran activas (estaban trabajando o buscando empleo), una tasa de actividad 42 puntos inferior a la de la población sin discapacidad.

Dentro de los problemas de este colectivo para encontrar empleo, la nota positiva para Cantabria es su quinto lugar en el ranking de comunidades autónomas con más tasa de actividad entre personas con discapacidad. Además, ese índice ha aumentado en casi ocho puntos en un año, del 33,6% de 2016 al 41,3% del año pasado. La media nacional, por ejemplo, es del 35%.

La mayor parte de los que no están en el mercado laboral son estudiantes o se dedican a labores del hogar, y en menor medida son jubilados o tienen una incapacidad que les impide tener un empleo.

Datos nacionales

Por comunidades autónomas, las mayores tasas de actividad se dieron en Castilla-La Mancha (45,9 %), La Rioja (45,3 %) y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (48,9 %), en tanto que las más bajas se registraron en Galicia (28,2 %), Asturias (29,8 %) y Canarias (30,1 %).

La participación laboral, según el INE, está determinada por el tipo e intensidad de la discapacidad: oscila entre el 57,7 % cuando es menor y disminuye hasta el 11,4 para un grado superior. Las mayores tasas de actividad las tienen las personas con deficiencias auditivas (58,1 %) y las menores, las que tienen discapacidad mental (31,1 %).

Dentro del grupo de activos, el mayor porcentaje son hombres, tiene más peso la franja de edad de entre 45 y 64 años y menos las personas con estudios superiores que en los activos sin discapacidad. Para la población ocupada con discapacidad (481.000 personas en 2017) se observaron las mismas diferencias en cuanto a sexo, edad y nivel educativo que las señaladas para los activos en comparación con los ocupados sin discapacidad.

En cuanto al paro, hay un mayor porcentaje de hombres, de personas de 45 a 65 años y de aquellos que tienen estudios primarios que en los parados sin discapacidad. Al igual que sucede en la población general, las mujeres con discapacidad tienen menos presencia activa en el mercado laboral, aunque la diferencia es pequeña (35 % frente al 35,1 % de hombres).

La encuesta también revela que en 2017 la mayor incidencia del desempleo fue en la población de 25 a 44 años.

Respecto a las medidas que incentivan la participación del colectivo en el mercado laboral, el 27,3 % de los ocupados que cotizaron a la seguridad social tenía algún tipo de reducción o bonificación.

 

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