Sindicatos y oposición alertan de la «fragilidad» de los datos del paro en Cantabria

Sindicatos y oposición alertan de la «fragilidad» de los datos del paro en Cantabria

Todos critican que mientras el incremento de ocupados en España ha sido del 2,4%, en Cantabria solo haya llegado al 1,8%. El Gobierno admite que el empleo que se ha generado no es de la calidad que le gustaría

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DM .Santander

Unanimidad entre los sindicatos y los partidos de la oposición sobre la realidad negativa que esconden los datos del paro del segundo trimestre en Cantabria. La EPA refleja que el desempleo bajó un 8% entre abril y junio en la región -menos que la media nacional- y un 18% respecto al mismo periodo del año pasado, pero estos números no dan ninguna confianza a las organizaciones sindicales, PP y Ciudadanos.

Para el Gobierno de Cantabria, los datos de la EPA son «buenos» pero considera que el empleo que se ha generado no es de la calidad que le gustaría, mientras que los sindicatos han puesto en acento en la precariedad laboral que sufre la comunidad autónoma.

Desde CCOO creen que estas cifras dejan a Cantabria «en el furgón de cola» en el aumento del número de ocupados y «esconden la alta precarización» del mercado nacional. El sindicato destaca que mientras en el conjunto de España se ha registrado un incremento del 2,4% por ciento en el número de ocupados, en Cantabria ha sido del 1,8%, un dato que sitúa a la región como la sexta con peores resultados.

La secretaria de Empleo de CCOO, Laura Lombilla, ha destacado que los datos de la EPA del segundo trimestre tradicionalmente son buenos y dice que hay que alegrarse por el aumento de la ocupación y el descenso del paro. Pero, a su juicio, la encuesta «sólo será una buena noticia cuando venga acompañada de buenas condiciones laborales».

«Lo que nos preocupa es que, mientras cada día hay más personas ocupadas, también cada día tenemos mayor pobreza laboral. No podemos pensar sólo en números, sino que debemos hablar de las personas que hay detrás de ellos», ha señalado.

El secretario de Empleo de UGT en Cantabria, Julio Ibáñez, ha coincidido en que las estadísticas de la Encuesta de Población Activa (EPA) se asocian a un nuevo empleo cada vez más precario, con las mayores tasas de temporalidad y a jornada parcial de los últimos diez años. «La recuperación económica se traduce en más precariedad porque el crecimiento del empleo en Cantabria responde a más asalariados con contrato temporal, más ocupados con jornada parcial y al empleo no asalariado o autónomo», ha indicado.

El consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Juan José Sota, ha considerado un «buen dato» la caída del paro en 2.100 personas, aunque ha reconocido que la calidad del empleo generado «no es una calidad que guste» al Gobierno regional.

«Quisiéramos que el empleo que se creara fuera un empleo de mejor calidad, a tiempo completo y desde luego indefinido, y estamos haciendo un gran esfuerzo» para ello, ha apuntado. Para Sota, destaca el hecho de que Cantabria es la comunidad autónoma en la que más ha descendido el paro respecto al mismo trimestre de 2017.

A su juicio, la cifra de desempleados en Cantabria, de 31.400 personas, es «reducida en comparación con los datos de los últimos años» y «certifica lo que viene sucediendo en estos últimos meses».

En cuanto al número de ocupados, que asciende a 239.000 personas, ha opinado que es «positivo» para la comunidad autónoma, «sobre todo» si se tiene en cuenta que en este último trimestre la actividad económica, en mayor medida en el sector servicios, «no está creciendo al ritmo en que suele hacerlo habitualmente, debido también a las condiciones meteorológicas».

Para USO Cantabria los datos de la EPA muestran «nítidamente» el «progresivo encogimiento» de la economía cántabra, por lo que ha instado al Gobierno regional a que «huya de la falsa autocomplacencia» y «deje de hacerse trampas al solitario». La secretaria general, Mercedes Martínez, cree que los datos retratan el «feliz tobogán» por el que se «desliza» la economía cántabra. «Es imprescindible atacar con prontitud los graves problemas estructurales que afectan a Cantabria y su economía», ha opinado en un comunicado.

Martínez ha destacado que «la realidad» es que sólo uno de cada dos parados cántabros que han causado baja como desempleado lo ha hecho por encontrar un empleo.

PP: «Es un signo de fragilidad»

Los partidos de la oposición tampoco han lanzado las campanas al aire con los datos del paro en la región. Más bien todo lo contrario. El Partido Popular considera «preocupantes» las cifras, porque casi la mitad de la caída del paro se debe a la caída de la población activa, «un signo de fragilidad de la economía y no de bonanza», según la secretaria autonómica del PP, María José González Revuelta.

La dirigente popular ha explicado que mientras en España la población activa ha subido en 106.600 personas, en Cantabria ha bajado en 3.400, dos tercios entre la población femenina, donde, además, se ha reducido el empleo. «La población cántabra en disposición de trabajar es una parte cada vez menor del conjunto, porque si en el segundo trimestre de 2017 los activos cántabros representaban el 1,2% de los españoles, ahora representan el 1,1%», ha explicado.

«La falta de velocidad de crecimiento le ha costado a Cantabria dejar de crear 2.800 empleos, que Revilla debe a los cántabros», ha dicho González Revuelta, quien ha explicado que si la comunidad autónoma hubiese creado un 2,8% más de empleos, habría crecido en 6.658 en lugar de en 3.800.

La secretaria autonómica ha advertido también de que hoy hay menos empleo en el sector servicios que en primavera de 2017, un mal augurio, puesto que se trata del principal sector económico de Cantabria.

Ciudadanos: «En el vagón de cola»

El portavoz autonómico de Ciudadanos (Cs) Cantabria, Félix Álvarez, ha señalado que «no hay nada que celebrar» en los datos del paro, ya que, según ha dicho, constatan que la comunidad autónoma «sigue ocupando el vagón de cola si establecemos una comparación con el conjunto del país». En su opinión, «la excesiva dependencia de la temporalidad es un problema estructural que el Gobierno de PRC-PSOE ya ha demostrado que no es capaz de resolver».

Álvarez ha lamentado que el Ejecutivo «no sea capaz de hacer autocrítica para que Cantabria crezca», ya que «sigue insistiendo en la inacción en el ámbito de las políticas de empleo a pesar de las promesas del presidente, Miguel Ángel Revilla, que en enero de este año hablaba de bajar el número de parados a 20.000 personas y todavía nos encontramos por encima de las 31.000».

El portavoz autonómico de Cs Cantabria ha subrayado que «tanto el descenso del desempleo como la ocupación son menores en Cantabria que en el resto de autonomías», un motivo por el que ha pedido al Ejecutivo regional que «se ponga las pilas» para darle «una oportunidad a los cántabros que demandan empleo».

CEOE: «Es un disparate machacar con nuevos impuestos a las empresas»

La valoración de los datos que ha hecho la CEOE-Cepyme de Cantabria se ha convertido en un análisis de las políticas económicas avanzadas por el Gobierno de Pedro Sánchez. Por eso, para la patronal cántabra los datos de empleo en la región «ni son tan positivos, ni están consolidados como para echar las campanas al vuelo», y ha destacado que «es un disparate machacar con nuevos impuestos a las empresas».

El presidente de CEOE-Cepyme en la región, Lorenzo Vidal de la Peña, ha resaltado en una nota de prensa «el esfuerzo» de las empresas cántabras «que está haciendo posible que los últimos datos de empleo de la comunidad muestren una radiografía en positivo de la actividad económica».

Pero la organización empresarial señala que la tasa de actividad de este trimestre en Cantabria, de un 55,14 %, «es aún inferior a la del mismo trimestre del año pasado», que fue de un 55,87%, según sus datos.

Para Vidal de la Peña «lo positivo de los datos puntuales» de la EPA no debería impedir que se vean «los síntomas de ralentización» y que se reivindique actuar «en consecuencia».Por ello ha avisado además de que «es un disparate machacar con nuevos impuestos a las empresas» mientras «hacen el esfuerzo que está soportando una frágil recuperación del empleo». Ha incidido en que «actualmente se pide desde las administraciones elevar el techo de gasto como si hubiera dinero», antes de recordar que «ese endeudamiento son nuevos impuestos que van a tener que soportar las empresas».

La respuesta de Juan José Sota se ha centrado en defender las medidas fiscales del Gobierno central frente a las críticas del líder de la patronal cántabra: «El señor De la Peña no creo que piense que el dinero con que se financian los presupuestos crece en los árboles», ha dicho. «Si queremos tener un Estado de Bienestar conforme o que sea equiparable a los países del entorno tenemos que tener en cuenta que el nivel de gasto tiene que acompasarse al nivel de ingresos y que España tiene ocho puntos menos de presión fiscal que cualquier país de su entorno», ha subrayado Sota.

El consejero ha destacado así que en España «se pagan menos impuestos» y que, sin embargo, las demandas sociales «se tienen que cubrir.

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