Sánchez renuncia ahora a denunciar los acuerdos con la Santa Sede

La vicepresidenta el Gobierno, Carmen Calvo, durante una entrevista con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin./EFE
La vicepresidenta el Gobierno, Carmen Calvo, durante una entrevista con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin. / EFE

El programa electoral del PSOE evita medidas recogidas en 2016 que podrían herir la sensibilidad de los católicos

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El PSOE no quiere ya denunciar los acuerdos con la Santa Sede. Al menos, no lo recoge de manera explícita en el programa electoral que ha presentado este lunes en el que se evitan además otras muchas medidas recogidas en la oferta electoral de 2016 y que despertaron susceptibilidades en la Iglesia Católica. A lo largo de estos diez meses de Gobierno, los socialistas han tratado de ganarse la complicidad del Vaticano para sortear los problemas que pudiera plantear la jerarquía eclesiástica a la exhumación de los restos del Francisco Franco del Valle de los Caídos. Una exhumación que, salvo suspensión cautelar del Tribunal Supremo, pendiente de resolver el recurso presentado por la familia del dictador, debería producirse el 10 de junio.

Entre las medidas que quedan fuera del programa para los comicios del 28 de abril están también la reclamación de la titularidad del dominio o de otros derechos reales sobre los bienes que desde 1998 han sido inmatriculados a favor de la Iglesia, en los casos en los que no hubiera existido un título material previo que lo justificara. El Gobierno de Sánchez empezó a trabajar tras su llegada al poder en un listado de inmatriculaciones indebidas y, el pasado mes de octubre, la vicepresidenta Carmen Calvo aseguró que había abordado la cuestión con el secretario de Estado de la Santa Sede, Pedro Parolin, e incluso que este había admitido la Iglesia podía haber incurrido en algún «exceso». Finalmente, sin embargo, el listado que preparaba el Ministerio de Justicia jamás se hizo público.

Tampoco hay rastro en el nuevo documento del PSOE de propuestas como la de que se eliminen los crucifijos de las tomas de posesión de los cargos públicos; que se realice un protocolo para dar carácter civil a determinados actos de Estado de corte ceremonial (como los organizados en caso de fallecimiento); la transformación de lugares de culto en centros públicos en lugares de oración multiconfesionales; la autofinanciación de las confesiones religiosas o, una de las más destacadas en su día, el sometimiento de los bienes de la Iglesia Católica u otras confesiones religiosas que no estén dedicados al culto al régimen fiscal general, o sea, el fin de la exención del pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.