Revilla anuncia que «si todo sale bien, Sniace estará abierta en octubre»

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, durante su intervención./
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, durante su intervención.

El presidente de Gobierno afirma en el Foro de EL DIARIO que cuatro empresas estudian instalarse en Cantabria y que la industria es «la gran apuesta»

JOSÉ EMILIO PELAYOSantander

Fue en el turno del optimismo y tras un cuarto de hora de exposición de «lamentos» y «llantos» por la complicada situación económica de Cantabria. En esa enumeración de buenas nuevas fue cuando Miguel Ángel Revilla anunció que «si todo sale bien, Sniace estará abierta en octubre». Una revelación inesperada que fue una de las proclamaciones hechas por el presidente de Gobierno de Cantabria, protagonista este viernes del Foro Económico de EL DIARIO MONTAÑÉS, celebrado en el Hotel Bahía ante un auditorio de más de doscientas personas.

Revilla quiso simbolizar en esa reapertura de la factoría de Torrelavega cerrada desde hace dos años un «cambio de actitud» y una clara muestra de que la recuperación de la confianza en un futuro mejor empieza a ser real. «Abrir Sniace es un punto de inflexión de las malas noticias», como también lo será, dijo, «la reapertura de Greyco».

En ese contexto de buenas noticias y con una defensa a ultranza del papel capital que debe jugar la industria en la economía regional «tiene que ser el cambio, para dejar de mirar al cielo (en referencia a la dependencia del turismo) y es nuestra gran apuesta», aseveró el presidente, Revilla reveló que existe la posibilidad de que tres o cuatro empresas desembarquen a corto plazo en Cantabria y se instalen en la comunidad autónoma. No dio nombres, pero apuntó que no se trata de factorías de mil trabajadores, «eso se acabó», pero sí de sociedades de entre 50 y 250 trabajadores. «Una de ellas, de 250 trabajadores, está ya muy cerca, necesita exportar y el puerto».

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Fortalezas regionales

Esa realidad que llega le sirvió al presidente del bipartito PRC-PSOE para explicar su «fe en Cantabria» y pregonar que son «las fortalezas» de la autonomía las que hacen posible que los empresarios estén llamando a la puerta para instalarse. La «estabilidad de un Gobierno lógico, con experiencia y previsible», la «seguridad y seriedad del Ejecutivo», el «gran clima social y laboral y los bajos costes laborales», la «situación geográfica con un gran puerto, todavía en pañales, y un aeropuerto que debe crecer», la «alta cualificación y la excelencia de la Universidad de Cantabria, la UIMP y el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (Pctcan)», y la vinculación a la región del Banco Santander, son las cualidades y grandes activos que según Revilla adornan a Cantabria y la hacen especialmente apetecible. De ahí que expresara su convencimiento de que se producirán buenas noticias, porque además la coyuntura económica es positiva y «la recesión ha terminado». El epílogo a esa suerte de «valores regionales», lo puso el protagonista del Foro Económico, con una pregunta que también encerraba su propio reto: «¿No vamos a ser capaces de vender esto?», se interpeló.

Como elemento favorecedor de ese relanzamiento del tejido industrial , el presidente ensalzó el hecho de que su Gobierno haya recuperado la concertación social. Explicó que se ha reunido varias veces por separado y en conjunto con patronal y sindicatos, y se felicitó por haber alcanzado el preacuerdo de redactar un plan estratégico para la región. Una posibilidad «basada en el diálogo», y en un ambiente positivo, «porque jamás he visto tanta coincidencia y cómo van en el mismo barco empresarios y trabajadores».

Torrelavega y el Pctcan

En ese desarroll industrial que el jefe del Ejecutivo y líder del PRC desea para Cantabria, serán determinantes Torrelavega, cargada de «experiencia» y buen hacer industrial, y el Pctcan. Recordó que el impulso a la comarca del Besaya es apremiante y de ahí que una de las primeras medidas de su gabinete haya sido la declaración de Torrelavega como zona de urgente reindustrialización. Una consideración que tendrá traducción práctica en las partidas económicas del próximo presupuesto. Revilla recordó la pujanza del Besaya en materia industrial, pero lamentó que ahora y salvo algunas empresas «el resto sea desguace».

En el caso de Parque Científico y Tecnológico, Revilla elogió su alto nivel investigador. Se refirió al mismo como a una joya y anunció, con tono feliz, el acuerdo al que han llegado Gobierno y Ayuntamiento de Santander para ampliar el área hacia el Norte, «al otro lado de la autovía, en una gran extensión de terreno en la que en su día quiso instalarse el centro de datos del Banco Santander, pero no le dejaron». Y como ejemplo, elogió al Instituto de Hidráulica y al hecho de que su gran actividad, reconocida internacionalmente, haga posible que se financie por sí mismo.

Como complemento clave para el desarrollo regional Revilla reiteró que no se cambiará el Plan Eólico que redactó el Ejecutivo del PP. Considera que era mejor el anterior documento (el suyo, que «se cargó el PP»), pero no piensa retrasar todo el proceso. Asumirá, por tanto, el que existe y se mostró convencido de que este mismo año podrán ponerse en marcha los trabajos para hacer realidad 14 parques eólicos.

Entre esa lluvia fina de presagios en positivo, también hubo un lunar. El negro futuro, según Revilla, radicaría en la situación de la empresa Nestor Martin , cerrada y en concurso de acreedores. Ahí fue claro y dirigiéndose a su vicepresidenta y líder del PSOE, Eva Díaz Tezanos, aseveró que «la empresa tendrá que ser objeto de una investigación». Para buscar la comprensión de los empresarios presentes, les preguntó si era razonable «invertir 19 millones para crear 50 puestos de trabajo», en alusión a la realidad vivida por la factoría que fabrica estufas.

Deuda y herencia

En su análisis global, Revilla expresó su creencia de que la fase de crecimiento de la economía seguirá y se situará en el 3%, por lo que cambiarán en positivo «la dinámica de ingresos y la capacidad de financiación y se entrará en una fase de inversión». Eso sí, no será este año, porque la situación del economía regional, «casi intervenida» por el Estado, es «complicada». Fue ahí donde el presidente de Gobierno puso el acento sobre la herencia recibida, y durante unos minutos lloró por los datos reales de Cantabria, según él consecuencia de un Ejecutivo del PP que no hizo «nada».

Explicó que la deuda regional llegará este año a los 2.735 millones de euros (el 19,9% del PIB) frente a los 1.293 millones que él dejó cuando abandonó el Gobierno en 2011. «Estábamos aseveró entre las cinco autonomías con menos deuda, ahora estamos entra las cinco que tienen más».

Achacó ese crecimiento a una mala gestión del PP que, según su criterio, engañó a los ciudadanos al elaborar unos «presupuestos ficticios» donde los ingresos eran totalmente irreales. «No se lo llevaron, no; pero no se ha invertido en nada y la deuda ha crecido porque los Presupuestos eran falsos», sentenció.

También criticó con dureza al Ejecutivo saliente por no haber elaborado en mayo el plan de ajuste obligatorio y necesario para cumplir este año con el compromiso de déficit y recalcó que fruto de esa desidia «inaceptable» «había elecciones, claro», enfatizó. Cantabria se ve obligada ahora a recortar 40 millones del Presupuesto de este año. Conclusión: «La situación es muy complicada y el Presupuesto del año que viene será duro». Pese a la advertencia, marcó los límites esperados y ya anticipados: «No habrá recortes ni en educación ni en sanidad ni en ayudar a los más desprotegidos y a quienes no tienen ni el mínimo vital».

Son, reiteró, las líneas rojas que los dos coaligados en el Gobierno jamás traspasarán. Incluso se aventuró a decir que las partidas para esas áreas pueden registrar «ligeras mejorías» en el texto presupuestario de 2016 en el que ya trabajan. «No vamos a consentir dijo en alusión a los desahucios y concretando los «no recortes» que nadie se vaya de su casa sin tener salida. No hablo de morosos, que tienen que pagar, sino de gente que ha perdido el trabajo y a la que hay que ayudar. Habrá que estudiar cada caso particular. Ya estamos preparando la posibilidad de crear un parque público de viviendas y estamos negociando con el llamado banco malo, que tiene muchos pisos».

 

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