Guillermo y Kate rompen con la tradición y comen con la familia de ella

La pareja, a la salida de la oficio de Navidad. /
La pareja, a la salida de la oficio de Navidad.

Los duques de Cambridge acudieron a la tradicional misa de Navidad en Sandringham sin su hijo, el príncipe Jorge

Guillermo y Kate rompieron el día de Navidad con una de las sagradas tradiciones de la monarquía británica, pero se incorporaron a otro ritual ineludible, esa alternancia festiva que practica la inmensa mayoría de la sociedad: les tocó comer con la familia de ella. La pareja sí estuvo en la tradicional misa en la parroquia de Santa María Magdalena, en Sandringham, donde la abuela Isabel pasa estas fechas. También asistieron a la ceremonia, además de la Reina, su esposo el duque de Edimburgo, su hijo Carlos y su nieto Enrique, pero hubo ausencias destacadas. Camilla no pudo acudir por un fuerte dolor de espalda, aunque a quien más echaron de menos las 3.000 personas congregadas en torno al templo fue al pequeño Jorge, que se había quedado con su niñera española. «Es demasiado ruidoso», justificó Kate. El príncipe Enrique, por su parte, hizo honor a su fama de travieso al comentar que los cánticos de la familia dentro de la iglesia habían sido «horrendos».

Después, en lugar de participar, como se esperaba, en la habitual comida navideña de la Reina, Guillermo y Kate compartieron mesa con los Middleton en Norfolk. De menú, tuvieron pavo.