Corazón sin fronteras

Las imágenes de la cita/
Las imágenes de la cita

Misa en la Catedral para evocar, en el centenario de su muerte, a San Benito Menni

JAVIER RODRÍGUEZ

En la catedral de Santander se celebró una eucaristía presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Vicente Jiménez Zamora, apertura de los actos del centenario de la muerte de San Benito Menni, fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias (Centro Hospitalario Padre Menni, de Santander).

Entre otras personalidades, asistieron a la cita Samuel Ruiz, delegado del Gobierno de Cantabria; Leticia Díaz, consejera de Presidencia y Justicia; José Ignacio Tejido, Fiscal Superior de Cantabria; Ángel Santiago, director general de Justicia; Isabel Urrutia, directora del Instituto de Cántabro de Servicios Sociales; Antonio Gómez, concejal de Familia del Ayuntamiento de Santander; Carlos Pajares y Carmen Martín, gerente y superiora del Padre Menni. Tras el oficio los invitados disfrutaron de un vino español.

El padre Benito Menni nació en Milán, el 11 de marzo de 1841. Su nombre era Angelo Hercules Menni. Estudió en la Universidad de Milán y trabajó como funcionario de un banco. Ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en 1864 y fue ordenado sacerdote en 1867. Restauró la Orden Hospitalaria en España y fundó en el año 1881 la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. Murió en Dinan, Francia, el 24 de abril de 1914, a la edad de 73 años.

FOTOS

Sus restos descansan en Ciempozuelos (Madrid), donde había instalado el Hospital Psiquiátrico de San Juan de Dios y fundó el primer centro de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. Fue beatificado en 1984 y canonizado en 1999.

La Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús se fundó en Ciempozuelos (Madrid) por San Benito Menni junto con María Josefa Recio y María Angustias Giménez, quienes dieron respuesta humanitaria a la situación de marginalidad y exclusión de aquellos que precisaban más ayuda, aunando dos criterios fundamentales: caridad y ciencia. En aquel tiempo, el abandono de enfermos y la carencia de una adecuada asistencia sani­taria pública resultaba frecuente en el caso de los mentales, niños con malformaciones óseas, escrófulas, tuberculosis, etc., reducidos a la marginalidad y abandonados a su dramática suerte.

 

Fotos

Vídeos