Solidaridad y vida

Asistentes a la fiesta de Cantabria Acoge./
Asistentes a la fiesta de Cantabria Acoge.

Cantabria Acoge ofreció en Escenario Santander una fiesta de reconocimiento a sus voluntarios

JAVIER RODRÍGUEZ

El recinto Escenario Santander acogió un encuentro muy especial, de gran calado humano, organizado por la asociación Cantabria Acoge, que preside Isabel Arias: la fiesta-homenaje a sus voluntarios. Sin duda, iniciativa muy acertada. Resultó una cita tan numerosa como animada, un paradigma de lo vital. Estuvo llena de alegría, música, bailes, relatos, etc. Se encargó de presentarla Mario San Miguel.

Cantabria Acoge realiza una excelente labor durante todo el año. Es una asociación de naturaleza civil, carácter social y sin ánimo de lucro. La finalidad de esta organización no gubernamental (ONG) es «la acogida e integración social y jurídica de los inmigrantes que llegan a nuestra región».

Fue fundada el 22 de septiembre de 1992 junto con otras Acoges (Murcia, Guadalajara, etc.), por iniciativa de la Comisión Episcopal de Inmigración. Con la modificación de Estatutos, en Junio de 1998, se convirtió en asociación independiente y autónoma, integrada en la Red Acoge. Posteriormente modificó sus estatutos para la actual Ley de Asociaciones.

Reconocida por la Agencia Tributaria como entidad de carácter social, ha sido distinguida por el Gobierno de Cantabria con el III Premio al Voluntariado y a la acción solidaria y nombrada por Sodercán Miembro de la Asociación de Desarrollo Equalcrea, (proyecto Equal, financiado por el Fondo Social Europeo).

Recibió también el Premio de Prácticas Sostenibles del XIII Certámen Humanidad y Medio del Ayuntamiento de Camargo, y el reconocimiento de la Obra Social de Caja Cantabria por la tarea solidaria, entre otros galardones que subrayan su amplia trayectoria.

Según se informaba a EL DIARIO MONTAÑÉS desde la dirección de Cantabria Acoge, con la citada fiesta se quería «agradecer a cada uno de nuestros voluntarios la magnífica labor que desarrollan», en la que, además, se vuelcan con el máximo entusiasmo.

Otro entrañable capítulo del evento tuvo lugar tras las variadas y estupendas actuaciones artísticas. Lo constituyó la «comida compartida», de la que disfrutaron pequeños y mayores. El acto resultó, en suma, un auténtico paradigma de solidaridad con alma. Intensa luz de esperanza. Enhorabuena a todos: protagonistas y organizadores.

 

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