Balenciaga se deja vestir por Custo

Desfile de Custo en el museo Balenciaga./
Desfile de Custo en el museo Balenciaga.

El museo de Getaria acoge la última propuesta del diseñador catalán, con piezas confeccionadas a modo de puzzle y largos procesos de fabricación

GLORIA SALGADOMadrid

Custo Barcelona ha pasado de agitar la coctelera a la cocina creativa y a fuego lento. El modista ha presentado en el museo Balenciaga, en el contexto del festival de cine de San Sebastián, su colección para la Primavera-Verano 2016, denominada 'Slow'. La propuesta, acogida con los brazos abiertos en la Semana de la Moda de Nueva York, está compuesta por piezas repletas de detalles y largos procesos de fabricación, apunta, como es habitual en Dalmau, hacia la creatividad y contemporaneidad.

Las prendas están producidas en los talleres de la firma y vuelven a llevar el 'Made in Spain' cosido en su etiqueta. Una colección que celebra la personalidad multicolor, ecléctica y única de una mujer individual, con estilo propio, rebelde y de elegancia particular.

En contraposición con los 'looks' multicapa de su anterior colección, Custo se ha dejado llevar por la ligereza de los vestidos con cortes orgánicos inspirados en los puzles y en la ergonometría, jugando con piezas que toman de referencia las formas musculares y con el vacío que dejan los patchworks desafiando convencionalismos. Los pantalones campana mezclados con mini tops mariposa y vestidos de tiras inspirados en trenes de lavado crean la silueta de una mujer libre y llena de carisma.

Inspiración natural

La paleta de colores se inspira en la naturaleza -violeta, blanco gardenia, malva, fucsia, lima, limón, azul mediterráneo y mandarina-comparten protagonismo con el negro. Las gráficas geométricas y pictóricas, sello de identidad de la firma, tiñen las sedas y los plisados metalizados de los vestidos, pantalones y túnicas que otorgan a los conjuntos masculinos una elegancia despreocupada muy mediterránea.

Destaca la delicadeza de los tejidos como la blonda o las mallas abiertas de tricot, antes de uso exclusivo para la mujer, que dejan entrever la piel de los cuerpos de los modelos. El concepto tripleta, argot de la marca, o tres prendas unidas por el mismo tejido y gráfica en un mismo look forman un concepto visual muy compacto. Los colores tierra matizados por el sol del atardecer unidos a las texturas de la tricotosa son otra de las fórmulas ganadoras del español más veterano de la pasarela neoyorquina, que vestirá a Ainhoa Arteta para su próximo espectáculo, sobre Federico García Lorca.