La oposición venezolana da un ultimátum al gobierno de Maduro

Un momento de la manifestación en Venezuela./
Un momento de la manifestación en Venezuela.

El Parlamento declarará en "abandono del cargo" al líder venezolano y convocará una huelga general

COLPISA/ AFP

La oposición venezolana dio un ultimátum al gobierno de Nicolás Maduro durante una multitudinaria protesta, en la que anunció que declarará al presidente "en abandono del cargo" y convocó una huelga general.

Al final de la marcha de cientos de miles de personas -que activistas estimaron en 1,2 millones de manifestantes-, los principales dirigentes de la oposición anunciaron su ofensiva para lograr la destitución de Maduro, tras la suspensión del referendo revocatorio.

Desde la tribuna, el presidente de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, Henry Ramos Allup, anunció que Maduro será declarado en "abandono del cargo" por el parlamento, lo que le será "notificado" en una manifestación hacia el palacio presidencial de Miraflores el 3 de noviembre.

"Hemos comenzado un proceso para declarar la responsabilidad política de ese vago que tenemos en Miraflores", dijo Ramos Allup, al explicar que la la figura del "abandono del cargo" está contemplada en la Constitución cuando el presidente deja de cumplir sus deberes.

Al tomar la palabra, el secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a una huelga general de 12 horas el próximo viernes.

Expresidentes piden a Maduro que acate la Constitución antes de dialogar

Veinticinco ex jefes de Estado y de Gobierno de España y América Latina han instado este jueves a la Organización de Estados Americanos a poner en marcha los "mecanismos de protección de la democracia" en Venezuela y han defendido que para el diálogo promovido por el Vaticano se deben cumplir unos requisitos.

Los exmandatarios de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) denunciaron "la pérdida de legitimidad de origen del régimen imperante en Venezuela, según el tenor de la Carta Democrática Interamericana y demás cláusulas democráticas contempladas en los tratados internacionales en vigor".

En una declaración, los expresidentes "saludan" la iniciativa de diálogo de la Santa Sede, pero siempre y cuando antes de abrir el proceso se produzca el "acatamiento por el Gobierno de Venezuela del orden constitucional en vigor" y "el cese de las prisiones para sus adversarios".

Otros requisitos previos deberían ser, según la IDEA, el "respeto cabal de los derechos políticos y la reversión de los actos orientados a impedir la manifestación de la fuente natural y primaria de la misma democracia, a saber, la soberanía popular a través del voto".

Después de hacer un repaso de sus anteriores comunicados sobre la situación venezolana, se centraron en la suspensión del "ejercicio de la voluntad popular mediante el voto, sea acudiendo al referendo revocatorio del Presidente de la República, sea para la elección de los gobernadores de Estado, previstos a celebrarse el presente año".

Los firmantes expresaron su "grave preocupación" por la suspensión del proceso para el revocatorio y de los comicios, por una decisión "coludida del Poder Ejecutivo, el Poder Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia y jueces penales subalternos".

También se hicieron eco de los acuerdos de la Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, mediante los que se desconocen "los actos del Poder Ejecutivo y las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que contraríen los valores, principios y garantías democráticos y lesionen los derechos fundamentales".

La Asamblea Nacional, recordaron, declaró "la ruptura del orden constitucional y la existencia de un golpe de Estado".

La declaración está firmada por Oscar Arias, Luis Alberto Monge, José María Figueres, Miguel Ángel Rodríguez, Laura Chinchilla y Rafael Ángel Calderón (Costa Rica), José María Aznar y Felipe González (España), Nicolás Ardito Barletta y Mireya Moscoso (Panamá), Belisario Betancur, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe (Colombia) y Armando Calderón Sol y Alfredo Cristiani (El Salvador).

También son signatarios Felipe Calderón y Vicente Fox (México), Fernando de la Rúa (Argentina), Osvaldo Hurtado y Jamil Mahuad (Ecuador), Luis Alberto Lacalle (Uruguay), Sebastián Piñera (Chile), Jorge Tuto Quiroga (Bolivia), Alejandro Toledo (Perú) y Juan Carlos Wasmosy (Paraguay).

En medio de una crispación creciente, el líder Henrique Capriles exigió a Maduro "ordenar" al poder electoral reactivar el proceso del revocatorio. "Hoy le estamos dando un plazo al gobierno. Yo le digo al cobarde que está en Miraflores (...) que el 3 de noviembre todo el pueblo venezolano se viene para Caracas porque vamos pa 'Miraflores", advirtió Capriles.

Mesa de diálogo

En Caracas la movilización transcurrió sin incidentes, pero en ciudades de algunos estados, como Táchira, Mérida y Sucre se registraron escaramuzas. Al menos 80 detenidos y 20 heridos dejaron las marchas opositoras, denunció Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal.

Los dirigentes de la MUD descartaron asistir el domingo a la mesa de diálogo en la isla Margarita (norte), facilitado por el Vaticano. "Que nos mande Maduro fotos de la playa, que el domingo no vamos a Margarita", agregó Capriles.

Maduro instaló el Consejo de Defensa de la Nación con el propósito de que este órgano de máximas autoridades de los poderes públicos evalúe el "golpe parlamentario". "Está convocada la mesa de diálogo nacional. Yo voy a asistir porque yo quiero el diálogo por la paz del país", dijo el presidente.

Luego, se dirigió a miles de sus seguidores que se concentraron a las afueras de Miraflores para apoyarlo. "La Asamblea Nacional lamentablemente ha tomado el camino del desacato a la Constitución", dijo, al criticar la ausencia de Ramos Allup en la reunión del Consejo de Defensa.

Escasez de alimentos y medicinas

La oposición responsabiliza a Maduro de la crisis política y económica y sostiene que el revocatorio era la "válvula de escape" de una población hastiada de hacer largas filas para conseguir los pocos productos a precios subsidiados.

El gobierno culpa a "empresarios de derecha" de la crisis que se refleja en escasez de alimentos y medicinas y una inflación calculada por el FMI en 475% para este año.

Vestidos en su mayoría con camisetas blancas y gorras con la bandera de Venezuela, los manifestantes arrancaron de siete puntos de Caracas y convergieron en la autopista Francisco Fajardo (este), copada por la multitud, en lo que llamaron la "Toma de Venezuela".

Klenia Campos, ingeniera informática de 41 años, cree que la marcha "es una medida de presión para que (Maduro) entienda que se tiene que ir". "El pueblo salió pacíficamente, estamos en la calle y creo que nos vamos a quedar hasta que haya una respuesta de este gobierno que no respeta la Constitución y le tiene terror al revocatorio", comentó Víctor Jiménez, publicista de 63 años.

La marcha ocurrió en el que debía ser el primero de tres días para la recolección de cuatro millones de firmas, último paso antes del llamado a referendo, suspendido por el poder electoral por un supuesto fraude.

Al cumplir ese requisito, la oposición quería evidenciar el mayoritario rechazo al gobierno de Maduro, al que seis de cada diez venezolanos está dispuesto a revocar, según la encuestadora Datanálisis. La suspensión del revocatorio "ha colocado el conflicto político en un punto crítico", advirtió el politólogo Luis Salamanca, en diálogo con la AFP.

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