Sin descanso en Siria

Un niño aparece, ensangrentado, entre el humo de las bombas. Varios más, también heridos, son evacuados de este edificio. Pero los aviones de combate no dan tregua. Las bombas siguen cayendo mientras los menores son trasladados en furgonetas que hacen las veces de ambulancia a edificios en ruina que hacen las veces de hospitales.Siria vuelve a ser en los últimas días la boca de entrada al infierno. Esta semana han muerto más de doscientos civiles en el país. Esto es Guta, a las afueras de Damasco, un bastión de los rebeldes. El Ejército de El Assad la ha convertido en objetivo prioritario y los bombardeos de la aviación rusa no cesan, ni de día ni de noche. Esto es Idlib, al norte del país. En este hospital han tenido que tomar una decisión difícil, traumática. Sacar a varios bebés de la incubadora. El hospital no es que haya sido alcanzado por las bombas. Es que está literalmente a punto de derrumbarse.-Redacción-