EE UU multa con medio millón de dólares a una mujer por negarse a ser deportada

Captura de una imagen de Edith Espinal./Univisión
Captura de una imagen de Edith Espinal. / Univisión

Cada vez son más frecuentes los casos de inmigrantes indocumentados y protegidos en casas de culto

EFENueva York

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha multado con cerca de medio millón de dólares, al cambio unos 440.000 euros, a una inmigrante ilegal, que vive en una iglesia de Columbus (Ohio) hace 21 meses, por negarse a ser deportada, según ha informado el periódico The New York Times. Este diario cita otros casos con multas de hasta 300.000 dólares, lo que demuestra que empieza a convertirse en una práctica habitual, incluso en personas protegidas por centros de culto.

El caso de Edith Espinal, de 42 años, y de quien se desconoce el país de origen, es el de una inmigrante que pasa sus días orando y leyendo en una iglesia menonita en Columbus. Los representantes de esta iglesia han estado protegiendo a la mujer, que cruzó ilegalmente a los Estados Unidos hace más de dos décadas.

A principios de esta semana, la secretaria de la iglesia le entregó a Espinal una carta de Inmigración y Control de Aduanas en la que constataba que se había «negado voluntariamente» a abandonar el país, que había «engañado o conspirado» para evitar su deportación y que debía al Gobierno 497.777 dólares.«No tengo esta cantidad de dinero», dijo Espinal, quien confesó al 'Times': «Nunca me imaginé que nos enviarían esta reclamación».

Los inmigrantes indocumentados que viven en casas de culto han recibido esta semana avisos similares al de Edith, como consecuencia de la última medida tomada por la administración de Donald Trump contra la inmigración ilegal.

Funcionarios del ICE sostienen que la agencia tiene el derecho de imponer multas civiles de hasta 799 dólares al día a los inmigrantes indocumentados que hayan rechazado su deportación. Carol Danko, uno de los portavoces, declara que «se comprometen a utilizar varios métodos de cumplimiento, incluidos arrestos, detenciones, monitoreo tecnológico y sanciones económicas, para hacer cumplir la ley de inmigración de EE UU y mantener la integridad de las órdenes legales emitidas por los jueces».

A principios de esta semana, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para cobrar todas las multas de cualquier persona que hubiera entrado ilegalmente al país, y alertó de que su Gobierno iniciaría redadasde inmigración después del 4 de julio.

El lote de cartas de esta semana sorprendió a los pastores y activistas de inmigración, ya que las casas de culto, como hospitales y escuelas, han sido excluidas de las redadas, según relata NYT.

Y es que hay otros ejemplos: en la Iglesia Presbiteriana de St. Andrew, en Austin (Texas), Hilda Ramírez Méndez también recibió un aviso de que estaba bajo la orden final de expulsión y que se le impondría una multa de 303.620 dólares. A esta mujer, que ha estado viviendo en la iglesia con su hijo de 13 años, se le negó asilo en 2015, y aunque el ICE le permitió quedarse en un principio, su estado de acción diferida dejó de extenderse el pasado marzo.