Egipto y la ONU logran mediar para callar las armas en Gaza

Decenas de manifestantes enseñan fotografías de menores palestinos detenidos por Israel durante una protesta./EFE
Decenas de manifestantes enseñan fotografías de menores palestinos detenidos por Israel durante una protesta. / EFE

Las facciones palestinas anuncian un alto el fuego mientras Netanyahu autoriza al Ejercito israelí a «realizar los ataques que sean necesarios»

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

El último pulso entre Israel y Hamás se saldó con 16 muertos -14 de ellos milicianos de Gaza, un soldado y un civil palestino en territorio hebreo-, más de 400 cohetes lanzados por las facciones islamistas y 150 ataques de la aviación y artillería contra varios objetivos a lo largo de la Franja. A media tarde de ayer, tras dos días de enfrentamientos, los palestinos anunciaron que «los esfuerzos de Egipto y de la comunidad internacional han tenido éxito y entrará en vigor el alto el fuego».

Los grupos palestinos liderados por Hamás, que controla Gaza, aceptaron la tregua a fin de «reiniciar la situación que prevaleció hasta la última escalada militar». El comunicado no recibió respuesta inmediata de Israel, donde tras el final de la reunión de seis horas del gabinete de seguridad el primer ministro, Benyamin Netanyahu, dio luz verde al Ejército para «realizar los ataques que sean necesarios» como respuesta a los cohetes lanzados desde la Franja. Un alto cargo hebreo, bajo condición de anonimato, confirmó más tarde que Tel Aviv «se reserva el derecho a actuar» y serán los hechos los que determinen si se afianza el alto el fuego.

Este es el parte de guerra de la enésima escalada de violencia en Gaza, que estalló la noche del domingo tras una operación fallida de las fuerzas especiales israelíes, que fueron sorprendidas cuando trataban de salir de la Franja tras matar a un comandante de Hamás. Las milicias respondieron con el lanzamiento masivo de cohetes y esto provocó el enfrentamiento de mayor intensidad desde la guerra de 2014, en la que Israel acabó con la vida de 2.500 palestinos, la mayoría de ellos civiles, según la ONU. El Ejército precisó que entre los objetivos alcanzados en las últimas horas figuran cuatro grandes infraestructuras utilizadas por el grupo islamista, entre ellas el hotel Al-Amal y la sede de la televisión Al-Aqsa.

Esfuerzos negociadores

Durante toda la jornada de ayer, Egipto y Naciones Unidas intensificaron los esfuerzos para lograr un alto el fuego. En ese contexto, poco antes de anunciar la tregua de forma unilateral, las facciones palestinas difundieron un comunicado en el que aseguraban que «si Israel detiene su agresión, es posible alcanzar un acuerdo».

Entretanto, La Organización para la Liberación Palestina (OLP) responsabilizó a Israel de esta escalada, mientras que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, convocó un encuentro extraordinario de su administración para hablar de la «agresión» y solicitó además una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. La petición, a la que se sumaron los representantes de Bolivia y Kuwait, propició que el máximo órgano de Naciones Unidas convocara una sesión para abordar la situación.

La tensión en Gaza ha ido en aumento desde que el pasado 30 de marzo los palestinos lanzaron la Gran Marcha del Retorno, en la que Israel ha matado hasta el momento a 233 manifestantes, entre ellos varios menores, según el recuento de las fuentes médicas locales. Estas protestas se desarrollan entre episodios puntuales de lanzamiento de cohetes y bombardeos y mientras Egipto y la ONU tratan de lograr un alto el fuego duradero que cada vez parece más alejado. Lo que se impone hasta ahora son acuerdos que sirven para calmar los picos de tensión entre las partes enfrentadas. La pregunta ahora es cuándo se producirá el próximo.

 

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