La frágil tregua en Yemen da un respiro a la ciudad de Hodeida

Imagen de Hodeida. /AFP
Imagen de Hodeida. / AFP

La guerra se interrumpe en la localidad portuaria, que espera la llegada de los observadores y es un acceso vital para la entrada de ayuda humanitaria al país

MIKEL AYESTARANCoresponsal en Jerusalén

La primera jornada de tregua en la ciudad portuaria de Hodeida, a orillas del Mar Rojo, discurrió con enfrentamientos aislados y cruce de acusaciones entre el Gobierno de Yemen y rebeldes hutíes sobre violaciones del acuerdo alcanzado en Suecia tras una semana de intensas negociaciones cara a cara. Las armas no callaron del todo, pero fuentes de Naciones Unidas aseguraron que se produjo una «interrupción» de los combates que se producen desde junio e informó de que «un comité de coordinación empezará a trabajar en las próximas 24 horas».

Según la cadena catarí Al-Yasira, el organismo internacional desplegará en primer lugar un «pequeño equipo» para evaluar la situación y decidir el número de observadores necesario para supervisar el alto el fuego y la retirada de los rebeldes y de las fuerzas leales al Gobierno que les rodean. Los primeros controlan la ciudad y el puerto, y los segundos mantienen sus posiciones al sur y este de Hodeida.

Esta no es la primera tregua que se anuncia en los últimos cuatro años de guerra gracias a la mediación de la ONU, pero hasta ahora todas han fallado. En esta ocasión, la relevancia del cese de las hostilidades radica en la importancia capital que tiene este puerto marítimo para la entrada de la ayuda humanitaria que precisan de manera urgente millones de yemeníes. El proceso de paz de Suecia culminó con una hoja de ruta específica para este puerto que marca que, una vez instaurado el alto el fuego, los hutíes deberán retirarse de Hodeida, y de los puertos vecinos de Al-Salif y Ras Isa el 31 de diciembre, mientras que las fuerzas progubernamentales tienen que abandonar sus posiciones antes del 7 de enero.

El problema para que la iniciativa de la ONU salga adelante es la enorme desconfianza entre dos bandos que se han convertido en los peones sobre el terreno del gran pulso regional que libran Arabia Saudí e Irán. Riad respalda a las fuerzas gubernamentales y Teherán a unos hutíes que en realidad son zaidíes, una confesión derivada del chiísmo que literalmente se traduce como 'partidarios de Dios', aunque se les conoce como hutíes por el clan que lidera al grupo desde 2004.

«Carencias alimentarias»

Doce millones de yemeníes sufren «graves carencias alimentarias», según los datos de la ONU. Y como recordó tras el anuncio del acuerdo en Suecia el director general del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Davis Beasley, Hodeida «es clave para llevar suministros humanitarios y comerciales al país», dado que Yemen importa casi toda la comida y el 70% de ella entra por este camino que los saudíes mantienen bloqueado porque sospechan que por ahí también Irán envía armas a los rebeldes.

Los informes que las organizaciones humanitarias elaboran sobre el terreno arrojan datos que demuestran que después de cuatro años de conflicto, el hambre se ha convertido en un arma de guerra, que golpea de forma especial a los menores. Save The Children advirtió en su último informe publicado el pasado septiembre sobre una «hambruna de magnitud sin precedentes» y elevó a 5,2 millones el número de niños en riesgo serio de padecer desnutrición.

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